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Materiales del 5 Encuentro Papageno

Tiempo de lectura: 4 minutos

Después de nuestro 5 Encuentro de Papageno, queremos compartir algunos materiales cedidos amablemente por sus autores, con el deseo de paliar molestos problemas técnicos que surgieron en el inicio del Encuentro en la modalidad online. 

Conferencia inaugural: Suicidio y hombres: lo que no estamos queriendo ver.

SUICIDIO EN HOMBRES
MIGUEL GUERRERO DIAZ. Psicólogo Clínico en el Servicio Andaluz de Salud. Coord. Autonómico del Programa Prevención del Suicidio en Andalucía. Socio Papageno.

Durante la exposición ha señalado cómo los mandatos culturales asociados a la masculinidad —autosuficiencia, control emocional, fortaleza y dificultad para pedir ayuda— pueden convertirse en factores de riesgo cuando los hombres sufren. Estos modelos dificultan la expresión del malestar, el reconocimiento de la vulnerabilidad y el acceso a recursos de apoyo. También analizó datos epidemiológicos que obligan a revisar determinantes sociales y culturales que influyen en esta realidad

La ponencia profundizó en cómo la socialización masculina condiciona la forma en que los hombres afrontan la frustración, pérdidas, fracasos o conflictos relacionales y su tendencia a recurrir a estrategias más externalizantes o a métodos más letales. Defendió la necesidad de incorporar una perspectiva de género en prevención del suicidio, de promover modelos de masculinidad más flexibles que permitan integrar la vulnerabilidad, expresión emocional y la búsqueda de ayuda como parte del cuidado personal.

Finalmente, planteo la importancia de que profesionales sanitarios, educativos y comunitarios comprendan estas dinámicas para diseñar intervenciones preventivas más eficaces y sensibles al contexto cultural en el que se construyen identidades masculinas

 

El entorno educativo, la adolescencia y las Tics, ¿oportunidades para aprender a vivir?: contra la patologización de los problemas de la vida cotidiana.

DANIEL JESUS LOPEZ VEGA. ENTORNO EDUCATIVO, ADOLESCENCIA Y TICS

DANIEL JESÚS LÓPEZ VEGA. Psicólogo Sanitario, Master en Intervención Psicológica en Contextos de Riesgo. Presidente de Papageno. «Autor de competencias digitales para el bienestar emocional» y de la Estrategia de Posvención de Extremadura.

 

La universidad como lugar preventivo: lecciones aprendidas

LA UNIVERSIDAD COMO LUGAR PREVENTIVO_LECCIONES APRENDIDAS

SANDRA PÉREZ-RODRÍGUEZ. Profesora Titular en la Universitat de València. Su trayectoria se desarrolla en el ámbito de la psicología sanitaria, la prevención del suicidio y los factores de riesgo y protección en salud mental. Socia de Papageno.

En el contexto español, los datos en población universitaria indican prevalencias de ideación suicida reciente (últimos 3–12 meses) en torno al 9–10% y de intentos en los últimos 6 meses del 2.2%, así como tasas de ideación a lo largo de la vida cercanas al 21% y de intentos en torno al 5.8% (Blasco et al., 2019; Pérez et al., 2023, 2024; Soto-Sanz et al., 2025). Estos datos reflejan la magnitud del problema y sitúan a la universidad como un entorno clave para la detección e intervención temprana. En este contexto, múltiples factores de riesgo convergen, incluyendo el burnout académico, la sintomatología depresiva y ansiosa, el estrés y la sensación de atrapamiento, la desvinculación académica y la falta de búsqueda de ayuda, así como la exposición previa a conductas suicidas, la historia de trauma, las autolesiones no suicidas y los trastornos mentales (Fonseca-Pedrero et al., 2021; Zhao et al., 2025).

Desde la perspectiva interpersonal, variables como la percepción de carga y la pertenencia frustrada desempeñan un papel central en la emergencia del deseo suicida (Joiner, 2005; Van Orden et al., 2010).Modelos más integradores subrayan la relevancia del atrapamiento como mecanismo en la transición hacia la ideación (O’Connor et al., 2018). Determinados grupos, como las minorías sexuales y de género, presentan una mayor vulnerabilidad (Russell & Fish, 2016).

Se han identificado factores protectores robustos, entre los que destacan la autoeficacia percibida, la autoestima, la resiliencia, el afrontamiento adaptativo y el apoyo social (Luceño-Moreno et al., 2025; Zhao et al., 2025), junto con variables interpersonales positivas como la conexión social y el sentido de pertenencia, así como la alfabetización en suicidio y las experiencias previas que aumentan la sensibilización y el conocimiento, elementos que pueden facilitar la detección temprana y la conducta de ayuda (Kingi-Uluave et al., 2025).

 

El difícil equilibrio entre el sensacionalismo y el periodismo responsable

EQUILIBRIO ENTRE SENSACIONALISMO Y PERIODISMO RESPONSABLE

Yaiza Perera Soler. Licenciada en Ciencias de la Información. Jefa de sección en El Mundo, coordina el proyecto «Once vidas» sobre prevención del suicidio. Premio Roche por su rigor y contribución a la eliminación del estigma social.

Guillermo Córdoba Santos. Periodista. Responsable del proyecto «Premio Periodismo Responsable – Papageno». Socio de Papageno.

La Organización Mundial de la Salud lleva recomendando 25 años la contribución de los Medios de Comunicación para proteger vidas. Informar de forma responsable es un deber ineludible, el silencio no es una opción y el sensacionalismo tampoco… ambos aumentan las muertes por suicidio. La única implicación posible es a través de la formación y la ética.

 

La vida después de un intento. Los grupos de apoyo para personas en riesgo.

LOS GRUPOS DE APOYO PARA PERSONAS EN RIESGO

Francisco Rodríguez Laguna. Psicólogo. Experto en facilitación en grupos de apoyo al duelo, de personas en situación de riesgo y de asesoramiento de familias en crisis. Formador. Experto en género.

NORA ANDREU SERRANO. Testimonios en primera persona. 

LA VIDA DESPUÉS DE UN INTENTO. NORA ANDREU

 

Los grupos de duelo de Papageno. Una mirada retrospectiva de un lustro del trabajo posventivo

PROYECTAR DUELO_MADRID 26

NURIA MONCAYO MORUNO. Psicóloga con experiencia en el tercer sector y gestión de grupos. Especializada en prevención y posvención de la conducta suicida. Facilitadora de grupos de apoyo al duelo por suicidio. Coordinación, diseño y docencia en este ámbito.

ANA MORENO MARTÍNEZ. Superviviente en duelo por suicidio. Testimonio en primera persona. 



Leer más

Por qué las muertes por suicidio de hombres triplican las de mujeres: “Los mandatos rígidos de la masculinidad aumentan el riesgo cuando se viven de forma extrema”

Trabajos presentados en el V Encuentro de Papageno

Cuidar del vínculo, sostener la vida. Un viaje desde la prevención a la posvención
Tiempo de lectura: < 1 minuto

 

Presentación de comunicaciones en formato póster del V Encuentro Papageno»Cuidar del vínculo, sostener la vida. Un viaje desde la prevención a la posvención»

 

 

 

Posvención minuto 1 implementación

Un análisis de redes de la conducta suicida en población clínica mexicana

Abordaje de un caso de TLP desde la perspectiva humanista-2

Entre el reconocimiento y la inacción evaluación crítica de las políticas públicas de contención del suicidio de la Comunitat Valenciana

Estudio cualitatio del seguimiento entre sesiones de un grupo de duelo por suicidio a tra´ve de mensajería instántanea

El proceso de duelo…GAM

Riesgo de conducta suicida en población penitenciaria española Un estudio desde la perspectiva del análisis de redes

Ideación suicida en personas adultas con espina bífida la austoestima como variable clínica relevante

Condiciones socioeconómicas y cdta. suicida (Papageno)Intervención enfermera Código Suicidio

Parental Status and Stress among University Academic Staff A Multimethod

Intervención psicológica integradora en un adolescente con ideación suicida: vínculo, identidad y sentido vital

Guía de prevención del suicidio en el entorno laboral

Perfil temporal de las llamadas al 112 por suicidio con fármacos en la Comunidad Valenciana

De la evaluación terapéutica a la prevención ideación y variables clínicas

Evaluación del Plan de acción para la prevención del suicidio 2025-2027 análisis DAFO y ajuste del diseño a los estándares de la OMS


Sentido de vida como variable protectora en la prevención del suicidio en mujeres mayores efectos de un programa de reminiscencia en residencias

Estamos preparados para evaluar la conducta suicida Impacto de un taller con simulación clinica

Simulacion Clínica Transversal En un Caso de Conducta Suicida

Fundamentos de la Orfandad Invertida

Acontecimientos Vitales Estresantes y Riesgo Suicida en Adolescentes Un Análisis por Sexo

¿SUBREGISTRO DE SUICIDIOS EN EL INE?

Tiempo de lectura: 5 minutos

Todos los que hemos intentado analizar el fenómeno de la conducta suicida nos hemos tropezado en alguna ocasión con casos de muertes que se han contabilizado como accidente, pese al conocimiento personal de que se trataba de una muerte voluntaria.

En mi caso, como Guardia Civil he visto casos de suicidio que han acabado con etiquetas del tipo: “accidente mientras limpiaba su arma reglamentaria”.

Podremos lamentar desde el punto de vista de investigadores esa “disfunción”, pero nada más humano que ese ingenuo (y a veces paternalista) intento de evitar un dolor añadido a la familia, consecuencia del “estigma” que aún arrastra nuestra sociedad. Más si cabe cuando, como en el caso de mi profesión, el montante de la pensión de viudedad depende de si la muerte fue accidente en acto de servicio o no.

Ese mismo elemento de “error” en el etiquetado de la causa de muerte, así como cuestiones relacionadas con el método con el que se registran finalmente en el Registro Civil y aparecen en el Instituto Nacional de Estadística, ya ha sido objeto de estudio. El más relevante en España es una publicación de 2014 (Lucas Giner y Julio A. Guija, Revista de Psiquiatría y Salud Mental), que concluye que los datos del INE infravaloraban los que se contabilizaban en los Institutos de Medicina Legal y Forense.

Un enfoque bastante original y más reciente (aunque algo más discutible por el método de entrevista telefónica a los allegados) llegaba a la misma conclusión: El INE subregistra los casos de fallecidos por lesiones autoinfligidas.

Hay pistas que nos señalan una obviedad: no siempre es posible establecer en una autopsia la diferencia entre una muerte accidental y una autoinfligida. Tampoco podemos confiar en que los intereses (por otra parte totalmente legítimos) de los familiares o amigos, que puedan dar testimonio a un relato de las causas, sea fiel a la intención de la víctima. Una de esas pistas la observamos en la correlación entre algunos tipos de muertes accidentes y las reconocidas por suicidio.

 

¿Se mantienen los problemas de subregistro entre los datos de los IMLyF y el INE?

1 ¿Podemos revisar el estudio de 2014 para verificar su exactitud?

Nos hemos animado a hacerlo y sus datos y conclusiones son impecables. Pese a la dificultad para recabar datos y los evidentes errores de algunos de los que se facilitaron a los investigadores, no he podido encontrar un solo fallo en cuanto al tratamiento de los datos y en el método de análisis.

De hecho, tuvieron en cuenta información que hoy en día se confunde: Obtuvieron del INE los datos de suicidios “por la provincia de ocurrencia”, lo que les permitió comparar bien con los facilitados por los IMLyF. Recordemos que, al día de hoy, el desglose provincial que ofrece el INE para series largas solo se expresan las muertes “por provincia de residencia”. Hay que advertir por tanto que, en el actual desglose provincial del INE, solemos dejar de considerar a las personas que se suicidan en España pero viven en el extranjero o en aquellos casos en que la persona fallece fuera de la provincia de residencia.

2 ¿Podemos repetir el estudio para actualizar la información?

Me he permitido también recrear aquel primer análisis con datos más recientes.

Ha servido para testar la recopilación y traslado de la información y observar si los actuales protocolos cumplen con mayor eficiencia que en periodos anteriores. Los resultados son positivos y parecen mostrar que han desaparecido las divergencias que constataron en 2014 Lucas Giner y Julio Guija.

En lugar de requerir a los IMLyF, he preferido buscar las memorias que publican el Ministerio de Justicia, el CGPJ y algunas CCAAs.

Debo comentar que dichas memorias no han sido fáciles de encontrar y resultan complicadas de seguir. Nos encontramos con múltiples formatos, series interrumpidas, frecuentes errores de transcripción, correcciones en años posteriores y datos en blanco. Lo peor es que bastantes de esos informes o memorias ni siquiera aparecen publicados.

Aún así, he dispuesto de una buena representación. Del periodo 2016 a 2022 se ha obtenido información de todas las provincias en al menos 1 año. Del total de los 364 registros potenciales hemos podido considerar 294 (81%), proporción algo mejor a la obtenida por los investigadores en 2014 (62%). Se han descartado algunos registros por su notorio error, como los correspondientes al informe del año 2020 del Consejo General del Poder Judicial.

Para el periodo estudiado ha sido posible obtener del INE los datos de fallecidos por el “lugar de ocurrencia”.

Tabla-N-prov-IMLF-INE ¿SUBREGISTRO DE SUICIDIOS EN EL INE?

Barras-2014-300x168 ¿SUBREGISTRO DE SUICIDIOS EN EL INE?Barras-2022-300x168 ¿SUBREGISTRO DE SUICIDIOS EN EL INE?

Tabla-comparando-Tasas ¿SUBREGISTRO DE SUICIDIOS EN EL INE?

Podemos concluir que las discrepancias entre el INE y los IMLyF ya no son las que se describieron en 2014. Las diferencias estarían por debajo de los márgenes de error que consideramos razonables en cualquier estudio y son menores según avanzamos en el periodo analizado.

Anteriormente se constataron algunas cuestiones:

Que además de un posible subregistro de ambas instituciones, existían importantes divergencias entre los datos de ambas. Entendemos que son varios los motivos. Algunos tan evidentes como los errores de transcripción de las estadísticas de los IMLyF a sus memorias anuales. Otros pueden atribuirse a los casos en los que no hay respuesta definitiva a la etiología de la muerte y se encuedraban en “no concluyente” o como “pendiente de análisis de toxicología”, entre otras. Ese mismo problema se repite en las memorias de los años 2016 a 2022, por lo que es necesario tratar de localizar las actualizaciones/revisiones en las propias memorias de años posteriores, mantener cierta flexibilidad en la interpretación de los valores absolutos y no sorprenderse por algunas discrepancias de pequeña entidad. Solo de esa forma podemos entender que en algún caso los totales de los IMLyF puedan ser incluso inferiores a los del INE.

Mi valoración a la vista de los datos es que se sigue mejorando la calidad de los CMD/BED y los BEDJ con lo que ya no puede hablarse de “infravaloración del suicidio respecto de los datos forenses” y que va a ser difícil avanzar aún más en esa dirección, salvo en la mejora en la difusión de las memorias anuales de los IMLyF.

 

¿Es posible hacer algo para mejorar el conocimiento sobre el número de vidas que se pierden cada año por suicidio?

Sin duda. “Tan solo” habría que avanzar en la dirección de mejorar la información sobre el suicidio, serias campañas de divulgación y conocimiento del fenómeno suicida que acaben con el tabú o el estigma y convencer a nuestros gobernantes que el suicidio es un serio problema que mata a miles de personas al año y que deja en una situación muy vulnerable a sobrevivientes y supervivientes.

Es evidente que hay aún mucho recorrido. Otra cosa es que exista actualmente voluntad política para hacerlo. Mis propuestas pasan por el “archireclamado” y nunca atendido Plan Nacional para la Prevención del Suicidio. Sin él y lo que significa, dejamos sin abordar y destinar recursos al estudio y a la prevención del suicidio.

¿Significa esto que no hay capacidad de acercarse más a la cifra real de suicidio? Mientras llegan esas políticas de salud pública, los investigadores están tomando iniciativas interesantes y atrevidas, como el estudio que citaba al inicio en el que buscaban información por medio de la entrevista a familiares y allegados al suicida.

 

Lista de recursos.

https://papageno.es/que-necesitas

Intervención en suicidio en el ámbito educativo. Propuesta de protocolo

Portada trabajo investigación Ana I. Moreno
Tiempo de lectura: < 1 minuto

Propuesta de protocolo de prevención de la conducta suicida adolescente en entorno escolar. Trabajo Fin de Grado de Ana Isabel Moreno. Resume la evidencia del suicidio y prevención en el ámbito escolar. Incluye cuadro con los planes de prevención de las consejerías de sanidad y los protocolos escolares que promueven 10 consejerías de educación.

Algunas conclusiones del trabajo:

Todas las consejerías de sanidad y algunas consejerías de educación y otros organismos autonómicos y locales están realizando el esfuerzo de implementar medidas específicas, a pesar de no tener un marco o Ley de actuación estructural estatal.

En muchas de las guías autonómicas existen lagunas y discrepancias sobre el tratamiento de la información de los estudiantes en riesgo en términos de confidencialidad o seguridad de los datos. Sería muy pertinente contar con indicaciones estatales clarificadoras con expertos en materia de protección de datos y especialistas en prevención de suicidio.

Dado que hay evidencia de disminución de comportamiento suicida escolar con intervenciones multinivel, sería deseable que en un futuro el sector educativo esté concienciado y en disposición de implementar programas de formación de estudiantes guardianes, psicoeducación y promoción de la salud mental del alumnado y otras medidas citadas en el trabajo, que involucran a toda la comunidad educativa.

La evidencia científica pone en tela de juicio la validez científica de muchas de las categorías de factores de riesgo que se están utilizando actualmente. Se trata de factores débiles e inespecíficos que podrían estar presentes en cualquier persona sin un riesgo elevado de cometer suicidio.

Enlace al documento

Ana Isabel Moreno es superviviente, psicóloga y coach, reside en Valladolid y es socia de Papageno


 

El cambio climático visto como riesgo de suicidio

Tiempo de lectura: 8 minutos

Sigue habiendo quien cuestiona el cambio climático. Aún así la realidad es muy tozuda.

Desde las ciencias de la economía hasta las de la salud (y no solo la meteorología), son varias las disciplinas que están analizando como las variaciones del clima tiene consecuencias en las personas o en la sociedad.

Son muchas las publicaciones que acreditan la relación de las condiciones meteorológicas extremas con determinadas enfermedades o con el número de fallecidos en general:

https://www.nature.com/articles/s41558-018-0222-x

https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2021GH000580

https://www.medscape.com/viewarticle/990266

Pero también, y ese es nuestro tema, con las muertes por lesiones autoinfligidas.

Recientemente una extensa investigación en China (Assessing the Burden of Suicide Death Associated With Nonoptimum Temperature in a Changing Climate Yuchang Zhou, MS; Ya Gao, MS; Peng Yin, PhD) y otra publicada en Nature (Higher temperatures increase suicide rates in the USA and Mexico, Marshall Burke, Felipe Gonzalez, Patrick Baylis, Sam Heft-Neal, Ceren Baysan, Sanjay Basu and Solomon Hsiang) ha ido más allá de la simple constatación de las consecuencias del cambio climático en la salud. Desde el análisis prospectivo han estimado cuantas vidas se perderán por suicidio como resultado de las variaciones climáticas.

Normalmente estos estudios no suelen entrar a valorar cuales podrían ser las razones de fondo que expliquen estas conductas asociadas al riesgo de suicidio. Como excepción un reciente estudio en India (Crop-damaging temperatures increase suicide rates in IndiaTamma A. Carleton) argumentaba el efecto del clima en las cosechas, estos en las economías familiares y, finalmente, éstas en la desesperanza y el suicidio.

Además de las consecuencias negativas en sectores económicos, es fácil establecer causa efecto entre condiciones extremas del clima con estrés, irritación, desasosiego o aumento de síntomas negativos de algunas enfermedades. También parece lógico ver estos estados de ánimo como elementos perturbadores que pudieran sumarse al resto de factores de riesgo. De hecho, empieza a hablarse del “estrés térmico”, generalmente asociado a “olas de calor”.

Clima versus suicidio en España.

A pesar de los numerosos estudios internacionales, los pocos que se centren en España son muy locales (La influencia de las condiciones meteorológicas ambientales en la mortalidad por suicidio en la provincia de Córdoba. Irene Iglesias-Fernandez, Cristina Maria Beltrán-Aroca, José Sáez-Rodríguez, Eloy Girela-López), o no van más allá de las variaciones estacionales (Papageno), (Plataforma Nacional Para la Prevención del Suicidio). No es entendible esa escasa publicación dada la facilidad con que podemos acceder a datos detallados sobre variables meteorológicas en nuestro país. Desde la web de la Agencia Estatal de Meteorología (www.aemet.es) es posible consultar los históricos de temperatura, viento, sol o pluviometría de centenares de estaciones en toda la geografía Española.

Cosa distinta es la accesibilidad a los datos detallados sobre suicidios cuando se quiere trabajar con cierto nivel de detalle. El único lugar que dispone de los datos y permite el acceso es el INE (www.ine.es). Incluso ésta, por razones de protección de la intimidad, limita esta información y no la publica en su web. No obstante lo anterior, el INE ofrece un recurso de petición de datos “a medida”  anonimizados, sujetos a control y con un coste para el investigador (aunque asumible).

Metodología de trabajo.

Dispuesto a comprobar que los estudios extranjeros que asocian muerte con clima extremo son extensibles a nuestro país, se hace necesario concretar los parámetros que quieren usarse. Recordemos que las investigaciones previas se detienen en las condiciones extremas, tales como temperatura o velocidad del viento.

pexels-markus-spiske-2990610-300x200 El cambio climático visto como riesgo de suicidioComo pequeño guiño a los activistas del cambio climático, he elegido la variable: media mensual de las temperaturas máximas absoltas diarias. El periodo analizado comprende desde 1998 a 2021. Para obtener un panorama geográfico amplio, seleccioné una estación meteorológica por provincia. Generalmente la más cercana a la capital que contara con un registro regular y amplio en el tiempo.

Tras formalizar la petición de datos al INE sobre “número de fallecidos por suicidio” (desagregado por género, provincia de residencia, año y mes), recibir la aprobación, firmar el documento de condiciones de uso y pagar la tasa, recibí en pocos días un archivo de Excel con los datos solicitados.

Previamente procedí a comprobar (una vez más) que no correlacionan temperaturas y muertes por suicidio. Esta falta de correlación nos señala que el dato del termómetro “per sé” no es un factor de riesgo (cosa evidente al observar que los países con climas cálidos no sufren necesariamente más muertes por suicidio que los fríos. Con el clima entran en juego muchos otros factores (como la adaptabilidad de las personas al entorno donde vive). No deberíamos usar como elemento de comparación las temperaturas absolutas, porque no sería correcto entender que una temperatura de 35 grados en mayo o junio afecte igual a alguien que vive en Córdoba que a alguien de Soria. Esta consideración es un jarro de agua fría para quienes ven “cambio climático” tan solo como “aumento de temperatura”. Los datos nos muestran que dicho fenómeno resulta más “perturbador” por su exageración de los contrastes tales como las cada vez más frecuentes “olas de calor extremo”, pero que podría extenderse a otros fenómenos admosféricos.

Como método analítico decidí usar la perspectiva epidemiológica de “casos-controles, longitudinal hacia atrás”. Para ello diseñé en Excel una rejilla que permitiera filtrar los casos (año, mes, provincia) en los que se producían determinadas desviaciones porcentuales de temperatura respecto de la media mensual de las máximas de la estación, mes y periodo estudiado y aplicarla a las tablas de suicidios y poblaciones.

La anterior rejilla se aplicó a los parámetros siguientes:

Expuestos: Suicidios y poblaciones para los meses en los que la temperatura media mensual de las máximas absolutas de cada año/mes/provincia era superior a los siguientes valores: 0%, 5%, 10%, 15%, 20%, 25% y 30%.

No Expuestos: Suicidios y poblaciones para los meses en los que la temperatura media mensual de las máximas absolutas de cada mes/año/provincia era igual o inferior a la media del mismo mes/provincia del periodo 1998/2021.

Se considera “poblaciones de control”, el resto de personas residentes en las provincias/meses en las que coincidiendo en las circunstancia climáticas de exposición/no exposición, han muerto (o no) por suicidio.

Se desagrega un subgrupo que corresponde a los meses de más calor (de mayo a septiembre) para observar los efectos en este periodo.

Resultados de la rejilla año/mes/provincia.

El conjunto de datos desplegados en la rejilla climática nos proporciona una matriz de 24x52x12 celdas, idéntica a la correspondiente a los suicidios.

Los cortes por grupos de rangos de temperatura se indican en la siguiente tabla:

Reilla-ano-mes-prov El cambio climático visto como riesgo de suicidio

Resultados de los Ratios Casos/controles para suicidio.

De los rangos de temperatura anteriores y trabajando por separado el ámbito temporal (todo el año/meses de calor), se obtienen tablas con los ratios y los intervalos de confianza, como en el ejemplo siguiente:

Ejemplo-Resultado-casos-controles El cambio climático visto como riesgo de suicidio

Con todos ellos Obtenemos una tabla resumen de resultados:

Resultados El cambio climático visto como riesgo de suicidio

 

Aún considerando las reservas que se señalan en el párrafo sobre problemas metodológicos, nos atrevemos a concluir que España no es una excepción en cuanto a la perniciosa (aunque leve) influencia de las temperaturas extremas en las muertes por suicidio. Meses con olas de calor que hagan superar las temperaturas medias máximas mensuales un 10% se expresan en un 3% (OR=1,0342 IC+=1,0081 IC-=1,0609) más de fallecidos por “lesiones autoinfligidas” que en los meses en los que no se superan las medias históricas para ese mes y provincia. Cuando las olas de calor suben las medias máximas mensuales por encima del 15%, los fallecidos son un 5% más (OR= 1,0517, IC+=1,0010, IC-=1,1050).

Sorprendentemente los resultados obtenidos en el periodo cálido del año no muestra valores mucho más altos que los considerados en el total del año. Aunque los ratios parecen superiores, observamos que la disminución de la muestra hace que los intervalos de confianza dejen de ser relevantes.

Rechazamos estimar los resultados de las rejillas de excesos de temperaturas superiores al 25% (aunque resulten muy ventajosos para nuestra hipótesis). Formalmente están comprendidos dentro de los intervalos de confianza, cumplen con los requisitos de homogeneidad de la razón de ventajas y de las pruebas de independencia condicional. Aún así entendemos que el método de extracción desde las rejillas hace que el dato que se analiza es el desarrollo de otro menos representativo. En este corte, el número de fallecidos que consta en la celda es de 38 fallecidos (aparentemente suficiente), pero procede de solo 3 supuestos: junio de 1998 en Asturias (11 fallecidos), abril de 2011 en A Coruña (15 fallecidos) y mayo de 2020 también en Asturias (12 fallecidos). Nuestras dudas para aceptar estos resultados se apoya también en que en el corte anterior (20%), el intervalo de confianza no es significativo.

La aplicación de este método casos/controles nos permite ratificar una vez más los estudios que muestran mayores o menores tasas de suicidio asociados a la estacionalidad (no a la temperatura), en este caso los meses de mayo a septiembre respecto de los meses octubre a abril:

OR = 1,0732    IC+ = 1,0575   IC- = 1,0891

Estos resultados son coherentes con estudios previos sobre estacionalidad del suicidio en España:

Estacionalidad-por-meses-1024x547 El cambio climático visto como riesgo de suicidio

 

Problemas metodológicos

Contar con una rejilla de amplitud mensual para cotejar temperatura y muerte por suicidio supone aceptar un gran margen de imprecisión. Asumimos que los “picos” de altas temperaturas se suelen mantener durante algunos días, pero es evidente que, al considerar la media mensual, algunos de esos “picos” pueden ocultarse tras días con temperaturas bajas. Por otro lado, y hasta que se emprenda un estudio con rejillas diarias, no conocemos el alcance temporal del posible efecto del “estrés térmico” en la decisión de quitarse la vida. Para complicar el análisis, será difícil demostrar si el estrés climático es un simple precipitador “instantáneo” o tiene influencia persistente en el sufrimiento que conduce al suicidio.

Asimismo la elección de una sola estación meteorológica por provincia significa que los datos de “ola de calor” de esa estación no refleja exactamente su influencia en toda la geografía provincial.

Debemos señalar también que los picos de temperatura tienen efectos/sensaciones más acentuados cuando se asocian a humedades relativas altas o no están moderados por el viento. Posteriores estudios deberán contemplar el efecto de diferentes parámetros climáticos y la combinación de éstos en la decisión de quitarse la vida.

Aún así, los datos son coherentes: riesgo relativo más alto cuando las temperaturas máximas absolutas son superiores a la media, márgenes muy ajustados; progresividad en los cortes con muestra óptima y márgenes de confianza que contienen el “1” (no significativos) para diferencias de temperatura más bajas o con menor números de casos.

 

CONCLUSIONES

Confirmamos para toda España los estudios locales o extranjeros sobre influencia negativa del calor extremo respecto del número de fallecidos por suicidio, así como cierta estacionalidad de la conducta suicida, mayor entre los meses de mayo a septiembre.

Con estos resultados queremos animar a realizar investigaciones más completas, amplias y rigurosas. Y no solo por curiosidad científica. Entender de qué manera nuestro entorno condiciona nuestras decisiones como personas ayudará a prevenir esta lacra social que nos cuesta 4 mil vidas al año solo en España.

En definitiva, la ciencia seguirá descubriendo centenares de aspectos que nos hacen sufrir. También cómo la confluencia de muchos de ellos llevan a la compleja decisión de quitarse la vida como “solución” a sus padecimientos.

Lo que no cambiará es que, aunque no sea fácil verlo, hay otras formas para aminorar el sufrimiento. La primera es pedir ayuda cuando creas que no puedes soportar más. Habla de ello con las personas de tu entorno que puedan empatizar con tu dolor, aunque a veces no te entiendan o no sepan como reconforte. Verbalizarlo, encontrar sentido a lo que nos pasa, sentir apoyo de nuestro entorno, empezar a creer que puede haber solución, significa ESPERANZA. Y la esperanza es la mejor prevención del suicidio.

Como sociedad, ayudemos a acabar con los tabúes de la muerte, el sufrimiento o la salud mental. Que el suicidio no sea un estigma para la persona que piensa en quitarse la vida ni para los supervivientes. Defiende ante las Administraciones y representantes políticos una sanidad pública de primer nivel ( o al menos, equiparable a la de nuestro entorno). Escucha activamente y acompaña a ese amigo o familiar que te regala el preciado don de su confianza, especialmente cuando te cuenta que está pensando en la muerte como solución a su dolor.

Más consejos en:

https://papageno.es/factores-riesgo-prevencion-suicidio

https://papageno.es/factores-protectores-suicidio

https://papageno.es/prevenir-suicidio-familia-amigos

https://papageno.es/dejar-de-sufrir-o-dejar-de-vivir

https://papageno.es/grupos-de-ayuda-mutua-suicidio-supervivientes

https://papageno.es/en-mis-zapatos-guia-de-recomendaciones-para-comunicar-sobre-el-suicidio-descarga-gratuita

https://laninaamarilla.com/

Investigación de Sergio Galindo Merino para el Máster de Cooperación 

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El suicidio se vincula directamente con la salud mental, que a su vez forma parte del Objetivo de Desarrollo Sostenible 3: Salud y Bienestar. El indicador 3.4.2  evalúa las tasas de suicidio.

Esta investigación cualitativa, analiza distintos mecanismos, sistemas y medidas existentes en lo que a prevención del suicidio se refiere. Comparte la necesidad de hacer un abordaje integral donde factores sociales, psicológicos, culturales y de otras índoles se sometan a revisión.

El trabajo se estructura partiendo desde una mirada internacional, con la revisión de planes y estrategias de prevención del suicidio, para después aproximarse al caso español. Recoge las conclusiones de 16 entrevistas a profesionales que trabajan en los ámbitos sanitarios, educativos y periodísticos y 27 encuestas a antiguos alumnos de diferentes provincias de medicina, psicología, enfermería, trabajo y educación social, periodismo y comunicación.

Muestra la cronología de importantes recomendaciones de las Naciones Unidas, a través de la Organización Mundial de la Salud para la formulación y la implementación de estrategias nacionales (UN, 1996). El escrito enfatizaba la necesidad de la colaboración intersectorial, los enfoques multidisciplinarios, las continuas evaluaciones y revisiones, y también se identificaron elementos clave como medios necesarios para aumentar la eficacia de las estrategias de prevención del suicidio.

Numera las principales recomendaciones y sus líneas de actuación para la prevención del suicidio: información, sensibilización social, capacitación de profesionales, refuerzo de recursos, investigación, políticas públicas apropiadas y educación adaptada al momento vital.

Incluye información  de documentos/estrategias de más de 40 países.

Se puede leer el trabajo aquí: 

Memoria TFM SergioGalindoMerino

 

Para leer más:

Programa mundial de Redes Regionales de Prevención del Suicidio (RSPNP). Se presentará en primavera de 2023

https://www.iasp.info/2022/06/22/establishing-the-regional-suicide-prevention-networks-programme-rspnp-one-year-on/

Apertura del período de inscripción del II Encuentro Internacional de Prevención, Intervención y Posvención de la Conducta Suicida

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El próximo 10 de marzo de 2023, celebraremos en Salamanca nuestro II Encuentro. Esperamos contar con tu participación.

Puedes acceder a la PRESENTACIÖN y obtener el PROGRAMA en nuestro blog y en pdf e inscribirte a través del siguiente link: INSCRIPCIÓN

 

Carine Nonnast: Promesa Creativa en Papageno

No pixeles tu vida, tenemos que hablar
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Carine Nonnast, (Lorca, 2000) ha realizado un trabajo de diseño para favorecer la reflexión del público joven sobre sus mayores dificultades de salud mental y les invita a recapacitar sobre el suicidio, como una salida desproporcionada ante el sufrimiento. El objetivo es provocar un efecto de prevención, a través de la naturalización de los problemas mentales, que no de su normalización, para afirmar que la vida merece la pena. Se enfoca en la lucha y la esperanza, pues “la detección y el tratamiento temprano son importantes para lograr una recuperación total”. Carinne colabora ahora con su trabajo en la red Instagram de Papageno, dirigiéndose a satisfacer la demanda de clientes potenciales.  

En la elección de este tema para realizar su Trabajo de Fin de Grado, ha influido la atracción genuina que tiene hacia las causas humanitarias y la abundancia de casos que ha conocido a través de las difíciles circunstancias sociales que atraviesa nuestro país, que desde marzo de 2020 son más pronunciadas y han hecho imposible esconder la inseguridad, confusión, pobreza y sufrimiento que han causado.

Su pregunta de investigación se centra en ayudar a la prevención del suicidio desde el diseño gráfico y se determina a 3 objetivos: concienciar a los jóvenes para que cuiden su salud mental, contribuir a disminuir el tabú sobre los trastornos mentales y modernizar el estilo gráfico utilizado por las organizaciones humanitarias en las campañas relacionadas. Cuenta con la herramienta de su propia juventud para entender estos problemas y el estado de la cuestión. Y aunque recibió recomendaciones para abandonarlo por su complejidad, ha respondido desde su responsabilidad, insistiendo en realizar este proyecto; porque ante el suicidio, todos podemos ser agentes de cambio.

Con su capacidad de trabajo ha llegado a profundizar en la identidad corporativa y las materias que ocupan los fines de la Asociación Papageno. Demuestra gran responsabilidad, creatividad e iniciativa, y destaca su dedicación en la preparación de los materiales.

Expone que: “Tras muchas conversaciones sobre comida, redes, ansiedad, autoestima, etc., sintió la necesidad de intentar ayudar proyectando la importancia que tiene la salud mental en una campaña que buscara naturalizar los trastornos pero no normalizarlos como algo cotidiano imposible de evitar. Pues del tabú sobre estos problemas, se está pasando a tratarlo en comentarios normalizados”

 

“Tras muchas conversaciones sobre comida, redes, ansiedad, autoestima, etc., sentí la necesidad de intentar ayudar proyectando la importancia que tiene la salud mental en una campaña que buscara naturalizar los trastornos pero no normalizarlos como algo cotidiano imposible de evitar, pues del tabú sobre esos problemas, que los ocultaba, se está pasando a una época rodeada de comentarios normalizados”

 

En este vídeo presenta su trabajo de diseño, enfocado a prevención del suicidio

https://www.youtube.com/watch?v=QsheOc7eNDo&t=2s 

Un ejemplo más de su intuición y humanidad, es el documental “Olvide no quererte”, reconocido con premios a mejor corto documental y del público, en el festival de cortometrajes ESNE FeelMotion de 2020 y el premio Neuronita de Plata, en el festival Memorables Film Festival, del certamen de cortometrajes sobre el Alzheimer. En 7 minutos expone la historia de amor de sus abuelos con 92 y 95 años, en la que, un documental sobre la pareja que, después de superar los 60 años juntos, se enfrenta a la crueldad del Alzheimer.

https://youtu.be/O6fm3fE1Hmk

 

Leer más

Entrevista en la Ser de Carine Nonnast: «Mi abuelos representan a mucha gente que son cuidadores o que tienen Alzheimer»

https://cadenaser.com/emisora/2020/11/03/radio_lorca/1604417004_124629.html

 

Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística

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restaurant-alcohol-bar-drinks-3540-scaled Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística
Alcohol y suicidio

 

 

Rogelio Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística

Autor: Rogelio González Weiss

Criminólogo y analista. Representante de la Asociación Unificada de Guardias Civiles. Lleva a cabo estudios epidemiológicos sobre salud laboral y conductas suicidas en el ámbito de la Guardia Civil, para alertar del problema y para la adopción de políticas activas de prevención.

 

 

Introducción: consumo de alcohol, cirrosis y suicidio

No hace mucho reflexionaba en este mismo blog sobre las diferentes tasas de suicidio entre dos Regiones de España aparentemente similares: Asturias y Cantabria.

Buscando peculiaridades sociogeográficas en ambas regiones que lo explicaran, encontré en el Atlas Nacional de Mortalidad en España (ANDEES) una característica de salud que señala un comportamiento distinto entre ambas: el nivel de fallecidos por cirrosis.

 

mapa_RMEs_Cirrosis Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística

(https://medea3.shinyapps.io/atlas_nacional/)

 

Existe una fuerte relación entre el consumo excesivo de alcohol y las enfermedades hepáticas crónicas. De hecho, han dado lugar a un cuadro clínico específico: la cirrosis hepática del alcohol. También hay bastante consenso científico en que el alcohol es una conducta asociada al fallecimiento autoinfligido, como también hay consenso entre el par depresión/suicidio como ya adelantaba en su entrada: Alcohol y suicidio, la pareja letal

Se podría escribir mucho sobre hábitos de consumo de alcohol en España y extraer información relevante a varios niveles con la información allí disponible: frecuencias de consumo, de consumo intensivo, borracheras, bingedrinking, etc. Invito a expertos y a profesionales sanitarios, psicólogos o sociólogos a que estudien este tema en profundidad, puesto que los hábitos de consumo de alcohol están íntimamente relacionados con muchas conductas suicidas.

Con mis limitadas posibilidades quiero centrar la presente exposición en un solo eje: Relación entre consumo de alcohol, depresión y fallecimiento por lesiones autoinfligidas.

 

Alcohol y género

Convendrán conmigo que hay algo que distingue con claridad una dolencia alcohólica de un cuadro depresivo: los efectos orgánicos del abuso del alcohol y el agravamiento de otras enfermedades. Y esas consecuencias, matan. Eso sin olvidar el elevado coste en accidentes de tráfico o en actos violentos. La OMS estima que son más de 3 millones de muertes las que ocasiona el alcohol cada año en todo el mundo.

Recordarán l@s más veteran@s aquel anuncio, en los años 60/70, de un brandi cuyo eslogan era: “Es cosa de hombres”. Pues resulta que aquel prototipo del machismo debió calar (mucho) y el consumo excesivo de alcohol en España hace honor a aquella publicidad aún hoy en día. El alcoholismo sigue siendo cosa de hombres. Como consecuencia, también lo son las enfermedades crónicas del hígado y las muertes que provoca por diferentes medios.

 

soberano-1 Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística

No es posible establecer en este trabajo si el fruto envenenado de este “modelo de masculinidad” asociado al consumo de alcohol es suficiente para explicar los cuadros depresivos y las conductas suicidas, pero si creo posible valorar si el deterioro físico y mental resultado de consumo crónico, puede ser un factor de riesgo para el suicidio.

 

Método

Animado por los resultados obtenidos a partir de las series de datos de Andees, intenté localizar otras fuentes sobre consumo de alcohol, asistencias sanitarias provocadas por alto consumo de alcohol, fallecidos por cirrosis alcohólica y prevalencias de cuadros depresivos que apoyaran esos datos. Además de las ya conocidas sobre fallecidos por causa de la muerte que se pueden obtener de Sanidad y del INE, he tenido en cuenta datos sobre ingresos hospitalarios clasificados por el diagnóstico principal. Aparte, he recopilado los resultados de las encuestas de salud que se publican en ambas webs (Encuesta Europea de Salud del INE y Encuesta Española de Salud del Ministerio de Sanidad).

Encontré datos sobre fallecidos por cirrosis alcohólica en la web de Sanidad (codificado CIE-10 “K70”), discriminando por Comunidades Autónomas, género y grupos de edad (15-64 años) entre 1999/2018. De la misma fuente obtuve los datos de fallecidos por lesiones autoinfligidas (codificado CIE-10 “X60-X84).

El propio Ministerio de Sanidad ofrece datos sobre ingresos hospitalarios con motivos Trastornos mentales y del comportamiento debidos al uso de alcohol” (CIE-9 ”660”), por “Enfermedad alcohólica del hígado” (CIE-9 “571”) y “Cuadros depresivos” (CIE-9 “296”, “300” y “311”), en el periodo 1997/2015 desglosados también por CCAAs, género y edad.

Los datos pueden también obtenerse del INE a través de su portal estadístico.

La misma web de Sanidad nos ofrece una larga batería de datos sobre modos de consumo de alcohol recogidos en el Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad y en el INE obtenidos mediante encuestas (Encuesta EDADES del PND y Encuesta Europea de Salud y prevalencias sobre cuadros depresivos en el INE (Encuesta Nacional de Salud).

Con los datos detallados por año, Comunidad Autónoma, género y grupo de edad, obtuve una larga serie de tasas:

  • Fallecidos por cirrosis alcohólica por cada 100 mil habitantes.
  • Fallecidos por lesiones autoinfligidas por cada 100 mil habitantes.
  • Ingresos hospitalarios por trastornos mentales asociados al alcohol por cada mil personas asignadas.
  • Ingresos hospitalarios por cirrosis alcohólica por cada mil personas asignadas.
  • Ingresos hospitalarios por cuadros depresivos por cada mil personas asignadas.

Por otro lado, dispuse los resúmenes de dichas tasas para cotejarlas (por CCAA y género) con los datos disponibles de las encuestas sobre los modos de consumo de alcohol del Plan Nacional de Salud y Encuesta Europea de Salud, mediante correlaciones de Pearson. La falta de concordancia de los años de las encuestas y el periodo de los datos de las series largas nos obligan a considerar con reservas sus resultados.

Es necesario destacar que no he encontrado información detallada sobre prevalencias de consumo de alcohol o depresión más allá de las citadas encuestas. Los datos sobre ingresos o fallecimientos son “puntuales” en cada uno de los años analizados, lo que en estadística se denomina como incidencia. Este hecho no desvirtúa, en mi opinión los resultados, pues la incidencia de un problema de salud que, razonablemente, podemos suponer crónico o de larga duración nos indica directamente el nivel de implementación de la enfermedad, de forma asimilable a la prevalencia.

El plan de trabajo pretendía abordar un análisis descriptivo, mostrar esos datos mediante gráficas de barras de error y realizar cotejos sencillos mediante el coeficiente de correlación de Pearson, para determinar groseramente el nivel de relación entre las variables.

Las tasas de mortalidad que se expresan a edades avanzadas y la diversidad de sus causas nos invitan a dejar de lado el grupo de población de más de 65 años para tratar de simplificar el estudio.

Como enfermedad degenerativa, es raro encontrar muertes por cirrosis en edades tempranas. Pese a haber incluido en el estudio el grupo de edad “15 a 24 años”, solo se registran tres casos: Galicia en 2012, Navarra en 2007 y Asturias en 1999. Mi recomendación para quienes profundicen en el estudio es estrechar el límite de edad entre los 25 y los 65 años.

 

Resultados

Las series de datos de cada grupo de encuestas parecen concordar bien entre sí y, en menor medida, también con los series de las otras encuestas cuando analizan los diferentes patrones de consumo de alcohol. Ello es así incluso con las dificultadas intrínsecas del modelo de adquisición de la información y el número limitado de datos.

No hay una relación estrecha entre fallecidos por cirrosis del alcohol y los consumos expresados en las encuestas nacionales de salud.

  • Hay mejor relación entre cirrosis como causa de muerte y los consumos declarados en las encuestas europeas de salud.
  • Se observa que los cuadros de depresión menor y los cuadros severos de depresión moderada son los que más se asocian al consumo excesivo de alcohol.
  • La variable que mejor predice los ingresos hospitalarios, las muertes y los suicidios es la de personas que manifiestan no haber consumido alcohol en el último año (mediante correlación inversa).
  • Considerando las tasas de ingresos hospitalarios por trastornos mentales provocados por consumo de alcohol, dolencias orgánicas por abuso alcohólico, muertes por cirrosis alcohólica y muertes por suicidio, del periodo 1997/2018 segregando por CCAAs, sexo y grupos de edad obtenemos los siguientes resultados:

 

Correlaciones-1-1 Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística

 

Existe una alta correlación entre los ingresos por dolencias somáticas y por trastornos mentales asociados al alcohol. También muy clara entre los ingresos hospitalarios y las muertes por cirrosis alcohólica. Es asimismo muy alta la correlación entre fallecidos por cirrosis y suicidio. En menor medida se corresponden ingresos hospitalarios por depresión con ingresos hospitalarios por enfermedad alcohólica. Curiosamente, no se evidencia a este nivel ningún tipo de relación entre depresión y muertes por problemas hepáticos o por lesiones autoinfligidas. Ojo, que no se muestre no significa que no exista. Recordemos la necesidad de explorar las capas que puedan enmascarar esa relación.

De hecho, con tan solo separar por géneros empezamos a visualizar signos de vinculación de la depresión con el alcohol y el suicidio.

Una característica reseñalable respecto al género es que los ingresos hospitalarios por cuadros depresivos es más alto para las mujeres que para los hombres, contrariamente a lo que ocurre con todos los demás conceptos.

Otra forma de ver hasta que punto se ajustan las variables suicidio y cirrosis es mediante la representación de la nube de puntos. Sirva de ejemplo la gráfica relativa a Hombres mayores de 25 años, de la que he excluído las Regiones menos pobladas (La Rioja, Ceuta y Melilla) para evitar la acumulación de valores 0 de la variable “Cirrosis”:

 

Grafica-dispersion-suicidio-cirrosis-H-mas-de-25-excluidos-Rioja-Ceuta-y-Melilla Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística

 

Cuando separamos por grupos de edad (además de por géneros), se siguen mostrando correlaciones, pero expresadas en niveles más bajos. Deduzco que se debe a la reducción en el número de datos que permiten aflorar la influencia del resto de variables que influyen en el suicidio y que se reflejan en la enorme variabilidad entre regiones.

De hecho, cuando despreciamos la capa “CCAAs” y agrupamos al global de España, los datos para el grupo de edad de 25 a 34 años muestra unas correlaciones muy elevadas para las variables Suicidio, Cirrosis, Ingresos por trastornos alcohólicos e Ingresos por dolencias alcohólicas.

 

Graficas-dispersion-alcohol-suicidio-25a34H-scaled Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística

 

Al expresarlo mediante barras de error comprobamos el comportamiento similar de las variables “muertes por cirrosis” y “muertes por suicidio”:

 

Barras-Suicidio-Edad-H-M Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística
Barras-Cirrosis-Edad-H-M Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística

 

El caso de Asturias y Cantabria

Armados con nuevos datos, volvemos a encarar las diferencias en las tasas de suicidio entre regiones con el ejemplo de Asturias (color verde apagado) y Cantabria (color rojo).

De entrada, los fallecidos por cirrosis alcohólica compaginan bien con los de suicidio. Asturias se destaca como la Región con mayores tasas de cirrosis y la segunda por suicidios, mientras Cantabria se sitúa en niveles bajos de suicidios y en la zona media en cirrosis.

 

Barras-Suicidio-CCAA-H-M Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística
Barras-Cirrosis-CCAA-H-M Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística

 

¿Pero ocurre igual con los demás parámetros?

En realidad no. La diferencia no es tan señalada para los ingresos hospitalarios por trastornos alcohólicos o por enfermedades hepáticas alcohólicas, aunque sí por ingresos por depresión.

 

Barras-296-CCAA-H-M Alcohol y Suicidio desde la perspectiva estadística

 

Tan es así, que cuando estudiamos su comportamiento por género, en Cantabria las mujeres empiezan a destacarse por el alto número de ingresos por patologías relacionadas con el alcohol, superando a Asturias y rompiendo las conclusiones generales anteriores.

 

Dificultades metodológicas

Resulta complicado extraer conclusiones para determinar las bajas tasas de suicidio en Cantabria. No podemos entender las conductas autolíticas limitándonos a unos pocos parámetros estadísticos. Las motivaciones son tan complejas como los individuos y varían considerablemente de un municipio a otro. Hemos sido capaces de exponer razones que ayudan a explicar las altas tasas de Asturias. Ahora toca buscar cuales son las variables protectoras que hacen de Cantabria una región más amable con las pérdidas por suicidio. Me permito adelantar una hipótesis para los futuros investigadores: habrá que analizar las razones de que en Cantabria tengan unas tasas tan bajas de ingresos por depresión.

Los análisis matemáticos requieren su interpretación. Especialmente cuando tratamos de comparar variables físicas que no miden realidades idénticas.

Las encuestas de salud son muy interesantes para conocer los hábitos de consumo, pero su limitado número, la variabilidad de los términos en que se formulan las preguntas y disponer solo de los resúmenes de los informes, no facilitan su análisis estadístico ni relacionarlo con rotundidad con los fallecimientos por enfermedad hepática o suicidio.

Una encuesta, por bien realizada que esté y por muy alta que haya sido la muestra, está sometida a distorsiones por su carácter subjetivo. Más aún cuando se adentran en cuestiones íntimas, como la salud o nuestro comportamiento, con toda su carga de reproche social, culpa o auto censura que pueden inducirnos a ser condescendientes con nosotros mismos. Su análisis requiere un enfoque distinto al puramente matemático. Ni siquiera el dato objetivo de litros de alcohol consumidos reflejan la problemática asociada al abuso, al no considerar los patrones y usos sociales en su forma de consumirlo.

En cuanto a los datos sobre hospitalizaciones, y como señalaba al inicio, no es lo mismo disponer de una variable que señala fielmente el nivel de presencia de una enfermedad (prevalencia), que otras que muestren sucesos (hospitalizaciones) o aquellas que nos indiquen un resultado (fallecidos). Incluso así, las altas correlaciones encontradas refuerzan la asumida convicción de la relación entre alcohol/depresión/suicidio.

Aún con la directa relación causa/efecto que sabemos existe entre el abuso del alcohol y la cirrosis alcohólica, no cabía esperar un coeficiente de correlación perfecto en un cálculo que se basa en el cotejo dato a dato, pero que hemos visualizado cuando discriminamos por capas. Ello es debido a que al ceñirnos a determinadas variables (edad, género y región), no hemos tenido en cuenta la interacción con otros factores de riesgo y/o protectores, que acaban imponiendo su presencia al desaparecer las anteriores, especialmente cuando alcanzamos el nivel CCAA.

 

Conclusiones:

  1. Los datos globales confirman que el consumo patológico de alcohol es un factor de riesgo de primer orden para el suicidio (bien per se, como coadyuvante o como precipitador).
  2. Las correlaciones entre suicidio y patologías alcohólicas son especialmente elevadas para el grupo de edad entre los 25 y los 34 años.
  3. Se observa la firme relación alcohol/depresión y depresión/suicidio. Y aunque no sea posible establecer las direcciones de “causalidad” (por el método analítico empleado), todo apunta a que el motor principal en este juego de interdependencia pueda ser la conducta abusiva del alcohol.
  4. Existe un componente social del consumo excesivo de alcohol vinculado al género, pero también a patrones culturales en su forma de consumirlo que influye en el resto de conductas y cuadros patológicos.
  5. Los problemas psicológicos y orgánicos resultado del abuso del alcohol se acumulan con la edad y tienen su reflejo en el mayor número de ingresos hospitalarios, diagnósticos por depresión, en el nivel de fallecidos por cirrosis y en las tasas de suicidio.
  6. La complejidad y diversidad de las motivaciones suicidas hacen que cualquier elemento, como es en este caso el consumo de alcohol, sea solo uno más de los muchos factores de riesgo o protectores y no explica por sí solo el fenómeno en su conjunto.
  7. Que en base a las variables que hemos estudiado, y aunque se enfaden mis amigos asturianos, Asturias se asimila más a su vecina Galicia que a su vecina Cantabria.

 

Bibliografia alcohol y suicidio:

Diferencias sociogeográficas y suicidio en España

Suicidio en Asturias
Tiempo de lectura: 7 minutos

Dificultades metodológicas del estudio del suicido

Coincidirán los lectores que, cuando abordamos el análisis estadístico de las muertes autoinfligidas, el segundo peor problema es poder definir el factor de riesgo concreto a estudiar. El primero siempre es la falta de disponibilidad de datos fiables.

Resulta descorazonador ver cuantas variables vienen a ponernos la zancadilla. Nunca podemos estar seguros de que una correlación indique riesgo. Contínuamente se acaban cruzando innumerables variables de confusión que ni siquiera conocemos.

La realidad es compleja, dinámica y multifactorial. Poner la lupa en una variable concreta supone, como en la física de partículas, desenfocar el fenómeno, aumentando la imprecisión de las conclusiones. 

Analizando los macrodatos estadísticos podremos describir razonablemente el fenómeno. Sin embargo, sólo cuando enfocamos desde una perspectiva amplia, podemos entender las razones, de manera similar a lo que ocurre entre la física relativista y la cuántica.

 

Zonas de concentración de suicidios

Animo a los aficionados a las estadísticas a bucear en el Atlas Nacional de Mortalidad en España (ANDES). El grupo de investigación Bayensians de la Fundación FISABIO y la Dirección General de Salud Pública de la Generalitat Valenciana nos permiten acceder a información muy detallada sobre fallecimientos en España. Seguro que descubrimos cosas extraordinarias.

 

En un pequeño círculo de 30 km de radio tenemos a 15 de los 20 los municipios con mayor tasa de suicidios en España.

 

Ranking-suicidios-2 Diferencias sociogeográficas y suicidio en España
Concentración de 15 de los 20 municipios con mayor tasas de suicidio

 

¿A qué se debe dicha concentración?

Las variables que básicamente se relacionan con las tasas de suicidio son el género, la edad, la zona geográfica y el marco temporal. También podemos considerar la estacionalidad, el tipo de colectivo o profesión, el ámbito socioeconómico, psicológico, el sanitario…

Dichas variables interaccionan y condicionan cualquier conclusión analítica. Si no tenemos esto en cuenta, caeremos en el error de la distorsión por confusión/interacción y llegaremos a conclusiones erróneas.

Quizás pueda ser interesante centrarnos en las variables geográficas y demográficas.

 

Suicidios-por-provincias-1024x684 Diferencias sociogeográficas y suicidio en España
Tasa de suicidios por provincia

 

¿Es la altitud una variable influyente en la conducta suicida?

Existen interesantes investigaciones que han tratado de localizar factores que expliquen las diferencias geográficas. Me llama la atención una publicación. Tiene como título: “Mortalidad por suicidio en Andalucía: distribución geográfica y relación con el uso de antidepresivos, la altitud y desigualdades socioeconómicas” y establece correlación entre altura de la localidad de residencia y la tasa de muerte por suicidio.

 

La altitud, que es el factor más claramente asociado a las variaciones de la mortalidad por suicidio, se asocia también en Andalucía con una mayor ruralidad y con un menor tamaño de las poblaciones de la ZBS, por lo que su relación con el suicidio puede ser un reflejo de otras variables no incluidas en el estudio, tanto socioeconómicas como medioambientales.”

José Alameda-Palacios, Miguel Ruiz-Ramos y Beatriz García-Robredo 

 

La variable identificada como factor relevante en Andalucía es la altura. Con gran sensatez, se detienen en el hecho de que tiene que existir alguna otra variable vinculada con aquella que explique las correlaciones.

Para profundizar en esta tesis me dispuse a comprobar si las relaciones entre suicidio y altura son comunes en toda la geografía española y estudiar otros elementos demográficos o geográficos con posible relevancia estadística. 

En este sentido, el estudio de las correlaciones por provincias permite descartar que exista asociación entre la “altura media de la provincia” y el global de las tasas de suicidios. Incluso, en alguno de los grupos de edad se muestra cierto nivel de correlación inversa:

  • “Tasa de Suicidio en Hombres” para edades entre los 30/34 años (-0,287 y sig. 0,043); y entre los 40/44 años (-0,304 y sig. 0,032)
  • «Tasa de Suicidio en Mujeres” entre los 55/59 años (-0,299 y sig. 0,035).

Esto parece confirmar la sospecha expresada en el estudio de Alameda-Palacios, Ruiz-Ramos & García-Robredo. La correlación no era sinónimo de “causa” o “factor de riesgo” sino que se trataba de una variable de confusión. La altitud se relaciona por ejemplo de forma inversa respecto a “Nivel de Renta Hogar”. A mayor altitud, menor nivel de renta. La altura también está vinculada a otros fenómenos demográficos. Correlaciona con edad media, % de menores de 18 años y % de mayores de 65 años, e inversamente con el tamaño medio de la unidad familiar y la % de hogares unifamiliares.

Por eso es tan importante siempre planificar las investigaciones, observar todos los resultados en su conjunto y, cuando sea posible, realizar un análisis estratificado más profundo y más riguroso que el presente.

Si comparamos los datos del estudio ANDEES con los disponibles en el INE sobre altura del municipio, población, edad media, proporción de habitantes menores de 18 años, proporción de habitantes mayores de 65 años, nivel de renta por persona y hogar, número medio de componentes por hogar y proporción de hogares unifamiliares. Este nivel, que era “a priori” el más prometedor por el elevado número de datos (8.060 municipios gentileza del citado ANDEES y del INE), no ha ofrecido, desgraciadamente, resultados memorables.

 

Tamaño del municipio de residencia

Por otro lado, a nivel nacional, podemos deducir que existe “a priori” un factor protector del suicidio asociado al mayor tamaño del municipio de residencia hasta el umbral de los 100 mil habitantes. El resumen del periodo 1999/2018 es muy claro.

Grafica-suicidio-por-tamaño-municipio-Nacional Diferencias sociogeográficas y suicidio en España
Suicidios por tamaño de los municipios

 

La distribución de tasas por grupos de edad respecto del tamaño del municipio de residencia, durante 2.003/2.014, confirman el dato global. Son especialmente significativos para hombres a partir de los 60 años. 

Grafica-suicidio-por-edad-y-tamaño-municipio Diferencias sociogeográficas y suicidio en España
Tasa de suicidio masculina de cada grupo de edad respecto del tamaño del municipio de residencia

Sin embargo, no hay correlaciones claras respecto de suicidio y “número de municipios por provincia”. A pesar de esto, se expresa una pequeña correlación con las tasas de hombres de más de 84 años y mujeres entre 40/44 años y mayores de 84.

 

El ejemplo de Asturias y Cantabria

Con carácter general, son dos zonas con similar morfología/orografía (costa y montaña). Tiene también un clima similar (altas precipitaciones y temperaturas medias propias de climas oceánico y de montaña). A nivel económico, ambas están por encima de la media, con bajas tasas de desempleo y bajo umbral de pobreza. Ambas compaginan núcleos de desarrollo industrial y de servicios, junto con un sector agrícola y ganadero.

Como diferencia, Asturias presenta una población algo más envejecida que Cantabria. Aunque podríamos pensar que la mayor edad media explicaría la diferencia en las conductas autolítica, esto no explicaría las bajas tasas en Cantabria, con edades medias más altas que en el resto de España. Además, los niveles de suicidio de Asturias se mantiene muy por encima de Cantabria en todos los grupos.

Como adelantaba al principio, NO hemos encontrado razones “ambientales” que expliquen la diferencia, descartando algunas razones de tipo geográfico y demográfico.

Tablas-Asturias-y-Cantabria1 Diferencias sociogeográficas y suicidio en España

 

Tasa de suicidio en hombre por edad respecto de la media provincial

Quiero señalar que, a este nivel, es posible mostrar los “rasgos” que definen diferentes zonas de nuestra geografía. Como señalé al principio, hay grandes diferencias entre regiones y comarcas.

Obtengamos el ratio de la tasa de suicidio masculina de cada grupo de edad respecto de la media provincial. Entonces vemos que la “singularidad” de cada provincia le identifica como una huella dactilar.

Grafica-suicidio-relativo-por-edad Diferencias sociogeográficas y suicidio en España
Tasas relativas de suicidio por grupo de edad en Asturias, Cantabria y España respecto a la media provincial (1989-2014)

 

Si consideramos el ratio de suicidio de cada grupo de edad respecto de la media española, tendremos información adicional sobre su posición en el ranking volviendo a mostrar su singularidad:

Grafica-Cantabria-y-Santander Diferencias sociogeográficas y suicidio en España
Tasa de suicidio por grupos de edad. Ratio en Asturias, y Cantabria

 

Suicidio y nivel de renta personal

Sí resulta algo más clara la correlación entre suicidio y nivel de renta personal. Se muestra en las correlaciones negativas entre “Tasa de Suicidio Total” con “Nivel de Renta Personal” (-0,263 con sig 0,000) y “Tasa de Suicidio Masculino” con “Nivel de Renta Personal” (-0,320 con sig 0,000).

Por ejemplo, si modelizamos los datos de las variables en tablas categóricas (0/1)  y cotejando las tablas de frecuencias mediante capas, se puede hacer un limitado análisis estratificado que nos muestra estimación sobre que variables son “de riesgo” (p.e. “renta personal”), cuales interactúan (renta personal con edad media) o cuales son variables de confusión (altura del municipio).

 

Tabla-OR-municipios Diferencias sociogeográficas y suicidio en España

Los OR no son válidos cuando entre el intervalo inferior y el superior contienen el valor 1. Un OR mayor que 1 indica mayor riesgo.

 

En definitiva y como pueden comprobar, cada vez que analizamos los macrodatos del suicidio, tan solo conseguimos arañar alguna finísima “capa” a una cebolla enorme. Nunca deja de sorprendernos por su complejidad y por lo difícil que es exprimirle alguna información. Con todo, espero haberles descubierto algo, por pequeño que sea, que despierte su curiosidad y les anime a seguir “descubriendo más capas”.

 

Ver también

 

Rogelio Diferencias sociogeográficas y suicidio en España

Rogelio González Weiss

Criminólogo y analista. Representante de la Asociación Unificada de Guardias Civiles. Lleva a cabo estudios epidemiológicos sobre salud laboral y conductas suicidas en el ámbito de la Guardia Civil, para alertar del problema y para la adopción de políticas activas de prevención.

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