Categoría el Grupo vulnerable

Influencia del factor cultural en el riesgo de suicidio

Tiempo de lectura: 4 minutos

Autor: Rogelio Weiss

“Hay que ver la concepción del suicidio de forma plural, entenderla más allá del modo biomédico. Porque es un fenómeno complejo, dinámico, que está anclado a circunstancias biográficas, sociales y que tiene más que ver con el sentido de la existencia que con un factor clínico”.

Susana Al-Halabí

Sabemos que el sexo, la edad o el lugar donde vivimos influyen en las personas cuando afrontan la idea de acabar con la propia vida. Conocemos también por muchos y variados estudios que las condiciones económicas, el estado de salud, las dependencias, contar o no con apoyos sociales, un historial de maltrato infantil o afrontar una crisis personal, son algunos de los muchos factores de riesgo/protectores del suicidio.

Una forma sencilla de mostrar esta complejidad del comportamiento humano es comparar los datos de suicidio en España, discriminando por nacionalidad española / nacionalidad extranjera.

Si bien el INE no publica en su web los datos separados por nacionalidad por CCAAs o provincias, si disponemos los datos globales con indicación de sexo y grupos de edad en el periodo 2005/2020.

Residentes extranjeros en España

En el periodo 2005/2020 el 10% de la población residente tiene nacionalidad extranjera. La mayoría proceden de nuestro entorno europeo, pero también de países como Marruecos o de Sudamérica.

Con todo, tras la lista de los 14 países más representados en España, el “resto” supone aún el 30% de los extranjeros residentes en España.

No es fácil establecer un nexo común a semejante amalgama cultural, por lo que nos limitaremos a describir su comportamiento conjunto a la luz de los datos de los nacionales españoles.

El nivel de fallecidos por lesión autoinfligida en España (7,634 por cada 100.000 habitantes en el periodo 2005/2020) está en un nivel «medio bajo» respecto al resto de países del mundo. Baja si la comparamos con los países europeos o los llamados países «ricos» (EEUU o Japón prácticamente doblan las tasas españolas).

Metodología

No es posible comparar grupos poblacionales si no atendemos al menos a su diferenciación por grupos de género y edad.

Para ello hemos obtenido del INE las series de fallecidos por suicidio de cada uno de los años en los que se incluyen datos sobre nacionalidades (2005/2020), sexo y edad. De la misma fuente, las series de población residente española/extranjera por sexo y edad.

Como los grupos de edad no se correspondían entre ambas, hemos realizado la siguiente: 0-14, 15-29, 30-39, 40-49, 50-59, 60-69, 70-79, >79.

Se ha verificado mediante la prueba de Kolmogorov-Smirnov el ajuste de normalidad de cada una de las series, su homocedasticidad a través de una Anova (Leneve) y demostrado la dependencia de las variables que expresan las tasas de suicidio de nacionales y extranjeros mediante prueba de Chi-cuadrado y de Pearson. Mediante el estadístico de T-Studen hemos acreditado qué grupos tienen un comportamiento significativamente diferente al 95%.

Conclusiones

La limitada serie cronológica y la relativamente baja incidencia en algunos grupos de edad (menores de 15 años) descartan la posibilidad de extraer resultados con relevancia estadística.

Para visualizar los resultados expresamos las gráfica de las medias, en las que hemos disgregado por géneros:

Hombres Mujeres
Hombres Mujeres

Los jóvenes de nacionalidad extranjera expresan tasas de suicidio más altas que las de los de nacionalidad española. A partir de los 30 años, la tendencia se invierte y los nacionales tienen mayores tasas de suicidio que los extranjeros. A partir de los 50 años hay un nuevo punto de inflexión, con diferente comportamiento entre géneros. En los varones se igualan las tasas de ambas poblaciones hasta alcanzar los 69 años para, a partir de esa edad, disminuir notablemente la tasa de suicidios entre la población extranjera. Con las mujeres la evolución parece diferente entre ambos grupos, si bien fuera de los márgenes de error para poder ser concluyentes.

Mediante gráficas de error, en las que también hemos separado por género, vemos con más claridad que grupos de población extranjera tienen un comportamiento distinto y cuales de ellos son estadisticamente significativos.

Hombres
Mujeres

En definitiva, pese a la diversidad de orígenes y a pesar de la influencia ambiental de nuestro entorno de adopción, la población extranjera residente en España se distingue claramente de la población española, mostrando un patrón de conducta suicida propio y diferenciado, en el que queremos destacar que, mientras que la población extranjera de mas edad tiene menor incidencia de suicidio, los jóvenes presentan tasas de suicidio superiores a las de sus homólogos nacionales.

El día después. Sobre el duelo por suicidio

Suicidio Jerez
Tiempo de lectura: 2 minutos

¡Hola! Le escribimos desde la secretaría de la Asociación de Profesionales de Prevención y Postvención de la Conducta Suicida “Papageno”. Se ha inscrito en la actividad que celebraremos el próximo miércoles 16 de febrero de 2021 de 18:00 a 20:00 en Centro Administrativo y de Servicios Sociales «Rosa Roige» (Ayto. de Jerez) Calle Dr. Fleming S/N, 11407 Jerez de la Frontera (Cádiz). Le confirmamos que podrá asistir presencialmente preferentemente o si lo desea también tiene la opción de conectarse por videoconferencia desde este link:

Tema: DUELO POR SUICIDIO – JEREZ DE LA FRONTERA
Hora: 16 feb. 2022 18:00 Madrid

Unirse a la reunión Zoom

ID de reunión: 869 6490 4180
Código de acceso: 292421

Le agradecemos su interés en participar y pese a la dureza del tema tratado le expresamos nuestra ilusión de compartir esta charla/conferencia con tod@s vosotr@s. La actividad tiene el objetivo de hablar sobre el duelo por suicidio, sus complicaciones y formas de afrontarlo. También abre la puerta a crear un espacio en formato de grupo de ayuda mutua (GAM) en la ciudad de Jerez de forma continua. Los Gams son espacio seguro para poder compartir las emociones del duelo y aprender formas adaptativas para sobreponerse al dolor que la OMS aconseja para aquellas personas que han perdido a un ser quiero por suicidio.

Esta actividad se desarrollará gracias a la colaboración del Ayto. de Jerez y y sobre todo, de la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido “Ubuntu”.

Para seguir cuidándonos como en todo este tiempo os rogamos puntualidad y el respeto máximo a las normas COVID-19 del centro donde se celebrará el acto.

En el póster adjunto tiene todos los datos para facilitar su asistencia.

 

Si todavía no te has inscrito, puede hacerlo a través del siguiente link:

LINK DE INSCRIPCIÓN

Un fuerte abrazo.
¡Le esperamos!

“El Dia Después”: grupo de duelo por suicidio en Jerez de la Frontera

Suicidio Jerez
Tiempo de lectura: 4 minutos
  • El suicidio es la primera causa de mortalidad externa en España. 
  • En 2020, se registraron 793 muertes por suicidio en Andalucía y 3.941 en España según el INE.
  • 128 personas se suicidaron en la provincia de Cádiz en el año 2020, según el Instituto de Medicina Legal.

Apertura de un grupo de ayuda mutua para personas que han perdido a un ser querido por suicidio en Jerez

La Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido ‘Ubuntu’ y la Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida ‘Papageno’ organizan una charla-coloquio como preludio a la apertura de un grupo de ayuda mutua para personas que han perdido a un ser querido por suicidio en Jerez de la Frontera (Cádiz).

La actividad se celebrará el próximo miércoles 16 de febrero de 18:00 a 20:00 en el Centro Administrativo y de Servicios Sociales «Rosa Roige» (Ayto de Jerez) situado en la C/ Dr. Fleming S/N, 11407 Jerez (Cádiz)

La sesión, que será retransmitida también por videoconferencia, tendrá un aforo limitado, por lo que será necesaria la inscripción previa en el siguiente enlace, o a través del siguiente código qr.

Charla-coloquio: El Día Después

Durante la charla-coloquio, Daniel J. López, psicólogo, presidente de Papageno y facilitador en los grupos de ayuda mutua y María Jesús León, Presidenta de UBUNTU, realizarán una reflexión sobre el duelo por suicidio, las emociones que cursan con este tipo de muertes (culpa, miedo, rabia, vergüenza, desesperanza…) y los pensamientos (ilusión de control, rumiaciones…). También se ofrecerán algunos recursos para afrontarlo.

Por otro lado, se hablará de los grupos de ayuda mutua como herramienta para poder expresarse libremente en un ambiente seguro y el desarrollo de competencias para un desarrollo adecuado del duelo. Los participantes podrán expresar sus dudas o participar activamente en la actividad.

Con esta charla-coloquio se dará apertura a un Grupo de Ayuda Mutua de Duelo por Suicidio en Jerez, que nace con el espíritu de dar apoyo a aquellas personas que han perdido a un ser querido por esta causa en esta ciudad andaluza.

Duelo por Suicidio

Silhouette Photo of WomanEn 2020, 793 personas fallecieron en Andalucía por suicidio, de las cuáles un 75 % fueron hombres. Además, nuestra comunidad autónoma es la región con más suicidios en España, aunque su tasa por 100.000 habitantes se mantiene en la media española. Y eso solo parece el vértice del iceberg, ya que muchas muertes por suicidio pasan desapercibidas y son registradas de forma errónea.

La magnitud del problema se agrava por las consecuencias emocionales que cambiarán la vida para siempre de las personas más cercanas que chocarán frontalmente con la incomprensión y la ignorancia social ante el problema. Aunque la cifra más utilizada es la de seis personas en duelo por cada muerte por suicidio, no existe una evidencia empírica clara y hay autores que cuentan más de cien afectados por cada fallecimiento.

El estigma y el tabú han convertido el duelo por suicidio en uno de los duelos más dolorosos que se conocen. A la imprevisibilidad percibida de la conducta, los sentimientos de culpa, vergüenza y rabia, y las ideas recurrentes de haber podido hacer mucho más para evitarlo, se une la falta de apoyo social que estas personas afrontan en el duro camino de rehacer su vida.

Grupos de Ayuda Mutua para Supervivientes (GAM)

Photo Of People Holding Each Other's HandsLos Grupos de Ayuda Mutua para Supervivientes por Suicidio (GAM) son una herramienta que facilita la expresión de las emociones y la cercanía junto a otras personas que han perdido a alguien por el mismo motivo. Maria Jesús de León, presidenta de Ubuntu, define así su experiencia como superviviente de suicidio: «Los GAM son un espacio de transformación. Compartimos nuestro dolor, sin prejuicios ni miedos, dispuestas a abrir el alma y mostrando la esencia de nosotras mismas para recuperar la dignidad y la esperanza, para renacer fortalecidas con las luces del amor, llenas de flores por dentro, con cicatrices más fuertes que la propia piel y la irrenunciable convicción del compromiso”. También Cristina Romero, superviviente de Sevilla, destaca el apoyo recibido. “La ayuda mutua me parece muy necesaria para las personas que viven este drama. Sentir la acogida e identificarse con las otras experiencias te ayuda a sentir que las vivencias propias no son extrañas”.

Desde los inicios de su andadura, Ubuntu y Papageno trabajan conjuntamente para desarrollar sus propios grupos de ayuda mutua. Actualmente, cuentan con grupos en Cádiz, Sevilla, Córdoba y Jaén. Si has perdido a algún ser querido por suicidio y quieres formar parte de estos grupos, puedes escribir un correo electrónico a supervivientes@papageno.es o ponerte en contacto con nosotros a través del 633 169 129 (se recomienda hacerlo vía WhatsApp).

Ubuntu y Papageno son dos asociaciones independientes y sin ánimo de lucro que tienen como objetivo la prevención y la postvención del suicidio. Ubuntu está formada por personas que han perdido a seres queridos por suicidio, y tiene como finalidad dar un apoyo integral a personas que se enfrentan a este duelo. Por otro lado, Papageno está compuesta por profesionales multidisciplinares que se dedican a promover actividades de prevención y postvención del suicidio.

Grupos de ayuda mutua de duelo por suicidio (UBUNTU&PAPAGENO)

crop psychologist supporting patient during counseling indoors
Tiempo de lectura: 3 minutos

Manual de Acogida de los Grupos de Ayuda Mutua de Duelo por Suicidio

UBUNTU&PAPAGENO

La Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido «Ubuntu» es una organización no lucrativa e independiente con NIF G05315254 e inscrita en el registro de asociaciones de la comunidad autónoma de Andalucía. Está constituida por personas afectadas por la muerte de un ser querido por suicidio y tiene como objetivo ofrecer un apoyo integral a las personas en duelo. La asociación se constituye en diciembre de 2020 fruto de la ilusión de miembros de los grupos de ayuda mutua organizados por «Papageno» en Andalucía.

La Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno» es una entidad no lucrativa e independiente con NIF G90476359 e inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones en España (Sección: 1ª/ Número Nacional: 619143). Nacida en el verano de 2019 tiene como finalidad promover actividades de abordaje del suicidio.

Ambas asociaciones se unen en un intento de mejorar la atención que se da a las personas con pérdidas cercanas por suicidio. ofreciendo atención integral y reivindicando la necesidad de dar mayor visibilidad al suicidio y colocarlo en las agendas políticas, de las administraciones, de los medios de comunicación y de la sociedad en general como una prioridad de salud pública y reto social clave.

Los grupos de ayuda mutua

La participación de las personas en duelo por suicidio en grupos de ayuda mutua es un instrumento ampliamente utilizado y recomendado por organismos como la OMS. Estos grupos se caracterizan por la participación de personas a las que une un problema común y dispuestas a desarrollar estrategias con la finalidad de darse un apoyo mutuo.

Los grupos están compuesto por 8-12 miembros y se celebrarán mensualmente de forma presencial o videoconferencia en sesiones de dos horas.

Actualmente hay grupos activos o previstos de forma presencial en Cádiz, Jerez, Sevilla, Córdoba y Jaén. También se atienden personas de otras provincias cuando no tienen cerca ningún recurso presencial. En este caso las actividades se realizan por videoconferencia. 

Si desea conocer otros GRUPOS DE AYUDA MUTUA de DUELO POR SUCIDIO en nuestro país, pulse aquí

Acompañamiento (peer to peer)

Desde el principio se potencian las relaciones entre los y las miembros de los grupos. La demanda de este tipo de apoyo suele ser continua entre las personas que se incorporan y le dan sentido al margen de intervenciones más de tipo profesionales en aspectos concretos o en duelos complicados.

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La prevención del suicidio es posible: el centro escolar como contexto de prevención

Tiempo de lectura: 5 minutos

Subnotificación del suicidio en España

Papel De Impresora BlancoEn el año 2014, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elaboró un informe con el objetivo de promover la atención de los gobiernos sobre la muerte por suicidio, afirmando categóricamente que su prevención no solo es posible sino necesaria y urgente. En nuestro país, de acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre defunciones por causa de muerte, el suicidio se mantiene como la principal causa externa de fallecimientos. Y aún más alarmante es el hecho de que, de acuerdo con algunas publicaciones, la discrepancia existente entre los datos aportados por el INE y los institutos de medicina legal hace pensar en una subnotificación del número de muertes. Además, estas cifras no incluyen la ideación suicida o las tentativas de suicidio que pueden ser hasta veinte veces más frecuentes que el suicidio consumado, con el subsiguiente coste social y sufrimiento personal que conlleva.
Explicar las causas de esta elevada prevalencia no es fácil, ya que, como en casi todos los fenómenos complejos, no hay una única respuesta. El suicidio no es algo que ocurra en el vacío, sino que tiene lugar en un contexto específico y en unas circunstancias determinadas de la vida de una persona, en las que la desesperanza y el sufrimiento cobran especial relevancia. El suicido es fenómeno multifactorial, plural, interactivo, dinámico, cultural, contextual y existencial, lo que se traduce en que, para cada persona, existen diversas configuraciones problemáticas que pueden estar a la base de numerosos problemas o dificultades.

 

Intervención temprana en la prevención del suicidio

Entre las variadas y posibles explicaciones que podemos encontrar, destacarían que no existen intervenciones específicas para poblaciones de riesgo ni tenemos actualmente un plan nacional para la prevención de suicidio, a pesar de que la Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud lo incluye como uno de sus objetivos. Además, en el ámbito sanitario, la evaluación clínica del riesgo suicida no siempre se lleva a cabo de forma comprehensiva y, a pesar de contar con instrumentos específicos de evaluación de la conducta suicida validados en población española para adultos y adolescentes, es infrecuente realizar un cribado específico.

A pesar de estas dificultades, el suicidio es prevenible. De hecho, no enfrentamos a un problema que –por su propia naturaleza– solo puede ser abordado desde la prevención. Aun así, constituye uno de los problemas más importantes de la salud pública mundial, de tal manera que la Comisión Europea en su Pacto Europeo por la Salud Mental y el Bienestar incorpora la prevención del comportamiento suicida dentro de las cinco áreas de actuación prioritaria. También otras entidades, como la Sociedad Británica de Psicología o la Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos señalan que la intervención temprana es fundamental para cualquier estrategia de prevención del suicidio. En todo caso, tal y como ha señalado la OMS, la prevención del suicidio requiere un enfoque innovador, integral y multisectorial, con la participación tanto del sector de la salud como de otros sectores, como por ejemplo los de la educación, el mundo laboral, la policía, la justicia, la religión, el derecho, la política y los medios de comunicación.

¿Y si empezamos por la adolescencia?

Personas Que Toman Una FotoLa literatura científica ha puesto de relieve la importancia de la prevención del suicidio juvenil y la trascendencia de que los adultos que forman parte de la vida de estos jóvenes conozcan las posibles señales de alarma. Asimismo, existen intervenciones preventivas basadas en la evidencia empírica que pueden llevarse a cabo en diferentes contextos para prevenir los intentos de suicidio. Recientemente, la Organización Panamericana de la Salud ha publicado una guía para promover la salud de los adolescentes que insta a la adopción de medidas a nivel estructural, ambiental, institucional, comunitario, interpersonal e individual para prevenir la muerte por en la adolescencia.
No existe un camino único que lleve a un adolescente a intentar quitarse la vida o a realizar conductas que pongan en peligro su bienestar. La investigación ha determinado la existencia de numerosos factores de riesgo (ambientales, psicológicos, clínicos y biológicos) y comportamientos de riesgo relacionados (acoso escolar, prácticas sexuales de riesgo, delincuencia, abuso de sustancias, auto-agresiones, falta de actividad física, hábitos alimentarios inadecuadas, violencia familiar, etc.). Se desconoce la función que juega cada factor por separado, así como las interacciones que pueden establecerse entre ellos. Lo que sí parece claro es que el tamaño del efecto de cada factor es, en general, bajo o muy limitado. Por otro lado, los factores de protección no son sólo la ausencia o la cara inversa de los de riesgo, sino que tienen “entidad propia”. Según la Guía de Práctica Clínica de Prevención y Tratamiento de la Conducta Suicida, los factores protectores asociados a una reducción del riesgo de suicidio en la infancia y adolescencia son: 1) alta cohesión familiar y bajo nivel de conflictos; 2) habilidades de solución de problemas y estrategias de afrontamiento; 3) actitudes y valores positivos, en particular frente al suicidio; 4) sexo femenino; 5) creencias espirituales ; 6) habilidades para estructurar razones para vivir; 7) nivel educativo medio-alto, y 8) locus de control interno, adecuada autoestima y sistemas de apoyos y recursos.

 

Niveles de intervención

Jardinera De Bombilla Transparente Sobre Roca GrisLas estrategias de prevención de suicidio propuestas por la OMS incluyen niveles de intervención en el ámbito social, comunitario, interpersonal e individual, con el objetivo de fortalecer los esfuerzos de prevención del suicidio. Este modelo estimula el uso de estrategias de prevención universales, selectivas e indicadas (las estrategias de prevención universal se dirigen a toda la población con el objetivo de mejorar la conciencia pública y los sistemas de atención de la salud, el acceso a dicho apoyo y las condiciones de vida de la sociedad en general; las estrategias de prevención selectiva se enfocan en ciertos grupos de riesgo dentro de una población, que pueden no mostrar conductas suicidas, pero tienen un mayor riesgo; y las estrategias de prevención indicadas se centran en personas que son particularmente vulnerables, ya que han mostrado signos de comportamiento suicida o intentos de suicidio). Por lo tanto, los esfuerzos de prevención del suicidio deben abordarse desde una postura multisectorial de amplio alcance. En el caso de la conducta suicida en adolescentes, la intervención en los contextos educativos es algo crucial. Varias revisiones prestigiosas han indicado que, entre otros abordajes, los programas de prevención escolar y otro tipo de intervenciones en los contextos educativos pueden ser métodos de prevención del suicidio eficaces, aunque la evidencia científica aún es limitada. Se han establecido cinco tipos de programas de prevención del suicidio en las aulas: concienciación y educación transversal del alumnado; liderazgo entre iguale; entrenamiento del personal del centro escolar; cribado de alumnos de riesgo; y entrenamiento de competencias sociales y emocionales.
Sintetizando, el contexto escolar supone un excelente panorama de intervención para los psicólogos donde, además de intervenciones de carácter más asistencial y clínico, los estudiantes podrían verse beneficiados de protocolos de cribado de adolescentes en riesgo, así como del trabajo “a pie de aula” de programas bien construidos con el objetivo de reducir factores de riesgo y potenciar factores de protección de la conducta suicida, aprender a manejar situaciones de crisis, fomentar una buena salud mental, promover las redes de apoyo social, identificar situaciones de riesgo, etc. Todo ello constituye aspectos involucrados en el complejo fenómeno de la conducta suicida. También el personal de la escuela puede beneficiarse del entrenamiento en habilidades que permitan la identificación y derivación de los estudiantes hacia los recursos sociales y sanitarios disponibles.

 

En cualquier caso, parece necesario potenciar las estrategias de promoción de la salud mental en los adolescentes. En este sentido, numerosos autores abogan por un cambio de paradigma o añadir un enfoque complementario que no se limite al abordaje de problemas, trastornos y factores de riesgo, sino que también atienda a las fortalezas, potencialidades, capacidades y factores de protección.

La salud mental (Debate ONDA Cádiz)

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El palenque
Sáb, 22/01/2022 – Sáb, 22/01/2022
Tema:
El Palenque desarrolla un debate sobre salud mental, la realidad de nuestra sociedad, las necesidades de los afectados y familiares y las carencias en psicoeducación.
Participan:
Lourdes Rodríguez –  Psicóloga de FAEM
José Lorente – Vicepresidente de FAEM
Jerónimo Acosta – Presidente de COPAO Cádiz
Daniel J. López – Presidente de Papageno

Entrevista a Carmen Sánchez en Herrera COPE (Podcast)

Tiempo de lectura: < 1 minutos

Carmen Sánchez es periodista y perdió a su hermano por suicidio. De esta dramática experiencia nació su libro «¿Hablamos del Suicidio?». Carmen lo presentó ayer en el programa de Radio «Herrera en COPE».

Una entrevista interesante donde tuvo la oportunidad de hablar de los aspectos más prácticos de la prevención del suicidio, la labor de los profesionales y la experiencia de sobrevivir a la muerte de un ser querido por suicidio. 

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¿Hablamos del suicidio?

Tiempo de lectura: 2 minutos

Carmen Sánchez ha publicado su libro ¿Hablamos del suicidio? en la Editorial Universo de Letras para visibilizar una de las situaciones más duras por las que puede pasar una persona: la muerte de un ser querido por suicidio. Un libro de dolor y esperanza que contribuye a dar visibilidad a este problema que ha registrado 3.941 muertes en España en 2020 y que ha dejado a su familiares y amigos desolados.

«Después del suicidio de mi hermano entendí que había que hacer algo para visibilizar esta realidad y poder ayudar a prevenirlo, así como dar soporte a las personas que como yo, tienen que lidiar con la perdida de un ser querido por esta causa»

Carmen Sánchez Alegre
Escritora, periodista y superviviente.

Sinopsis del Libro

A Carmen se le derrumba todo su mundo cuando se entera de que su hermano Carlos se ha suicidado. A partir de ahí, tanto ella como el resto de su familia emprenden un camino de aceptación y adaptación a esa nueva realidad, transitando las diferentes fases del duelo. De ese modo, la autora narra sus experiencias y sentimientos ante el acontecimiento traumático con el fin de representar un rayo de esperanza para personas en situación idéntica, al mismo tiempo que reclama mayor intervención, con protocolos sanitarios, por parte de los gobernantes.

Detalles del Libro

ISBN/13: 9788418854354

Num. Páginas: 138

Tamaño: 152 X 228 mm

Encuadernación: Tapa blanda con solapas

Año de publicación: 2021

Editorial: Universo de Letras

Categoría: HISTORIAS REALES

La banalización del sufrimiento

Tiempo de lectura: 5 minutos

Cristina Romero perdió a un hijo por suicidio y participa en los grupos de ayuda mutua de duelo desarrollados por Ubuntu-Papageno en Sevilla.

Hoy nos regala esta reflexión personal.

La banalización del sufrimiento

Hace tiempo que me ronda en la cabeza un tema y es el de la banalización del sufrimiento. Y quiero tener como referente “La banalización del mal”, expresada por Anna Arendt.

Según esta, algunos individuos mandaron matar a los judíos en el régimen de Hitler no tanto por una crueldad propia sino porque no reflexionaban sobre sus actos o los cuestionaban. Simplemente acataron las órdenes de sus superiores.

Excepto los casos de familias que han perdido a un familiar, trabajo o casa, la población española en su conjunto vive con más recursos que nunca. A esto se añade los instrumentos tecnológicos existentes que permiten teletrabajar desde casa y sobre todo distraerse solo.

La generación de cristal

Desde hace ya algunos años somos conscientes del aislamiento que sufren las personas, especialmente los jóvenes, a causa de los móviles, tabletas, ordenadores y videojuegos. Veíamos la importancia del contacto familiar y social y no reflexionamos sobre sus consecuencias.

La sobreprotección en los niños y adolescentes es una de las peores lacras que se está cometiendo en una gran parte de las familias, entorno social y educativo. Algunos la llaman ”La generación del cristal” por su hipersensibilidad y salud emocional quebradiza, frágil e inestable.

Y cuando los miembros de esta generación sufren un pequeño revés o conflicto mínimo lo convertimos en una tragedia. Les hemos impedido el derecho a aprender a sufrir, a adquirir fortaleza emocional y, por tanto, a tener una enorme intolerancia a la frustración.

Esta falta de tolerancia a la frustración por conseguir rápido y sin esfuerzo el objeto deseado se ha extendido a una gran parte de la sociedad. Ante cualquier mínimo sufrimiento o malestar psíquico perdemos la dimensión del hecho y le ponemos enseguida una etiqueta, le llamamos, sin estudios previos serios, TOC, TDAH, depresión…, le damos una pastillita para aliviar un daño pequeño, etc. etc.

Y banalizamos todo tipo de sufrimiento emocional hasta el punto de no reconocerlo como común en el ser humano y, como resultado, ya no solo tenemos una pandemia por un virus sino una nueva pandemia, a la que llamamos tragedia, que es la de la ansiedad,  la depresión y todo lo relacionado con la salud mental, lo que está provocando aún más la estigmatización de las enfermedades mentales.

Y desde los 12 a los 30 años han aumentado el número de suicidios en España y nos llama la atención. Nos causa sorpresa y pavor. ¿Por qué? ¡Si estaba bien! Tenía una mala racha o lo estaba pasando mal, se suele decir. ¿Mal? ¿De verdad, mal? Y nos negamos a profundizar. Y podemos generalizarlo a cualquier edad.

El suicidio en las edades más avanzadas

El caso de los suicidios de los ancianos (junto con la franja de edad de 12 a 30 años es donde la incidencia ha sido más alta) es diferente. Hace 70 años los ancianos, es decir, los abuelos, vivían en el domicilio familiar con sus hijos y nietos. Formaban parte de la familia. Ahora somos europeos. En Europa el concepto de familia es distinto al nuestro. Los hijos se van de las casas de los padres jóvenes y los abuelos viven solos o en residencias.

Esta es ahora nuestra realidad actual. Están viviendo solos o en residencias. Y con la pandemia, aislados. No es de extrañar que una persona de 80 años que no reciba llamadas de teléfono, visitas, ningún calor humano ni ocupación se vaya apagando y no tenga ganas de vivir. La soledad, mata. El aislamiento, mata. El hombre es un animal social y si no fomentamos el contacto social en la población, en general, y en nuestros mayores, es especial, viviremos aislados con pandemia o sin ella. Las nuevas tecnologías propician la falta de socialización. Y ellos ni siquiera tienen a su alcance el utilizarlas. Se requiere un análisis profundo de la integración del dolor en el ámbito familiar, educativo, social y en la salud mental. Hay que considerarlo todo desde el amor, la compasión y el agradecimiento.

Visibilización de la salud mental: estar «depre» no es un diagnóstico de salud mental

Y seguimos en la superficie del tema. Algunos personajes famosos están hablando por primera vez de su salud mental, la mayoría de ellos por la alta presión que padecen, y mencionan sus estados de ansiedad o de depresión. Aplausos.

Pero nos hacemos eco de ello y lo volvemos a banalizar. Y se ha creado como una especie de moda, por parte de ciertas personas, de sentirse valientes y con coraje por contar en público y en las redes sociales alguna crisis emocional, equivalente exactamente a decir que se ha tenido una mala digestión por un plato de comida.

De esta manera, seguimos estigmatizando las enfermedades mentales. Una depresión es una enfermedad mental. Estar depre es un estado de tristeza común en la vida como estar alegre, tener miedo o estar enfadado. Son emociones primarias que tenemos todos los mortales. Lo necesario es aprender a gestionarlas y orientarlas. Sentir estas emociones no tiene en absoluto nada que ver con tener una enfermedad mental.

Y como vivimos en la superficie y no deseamos penetrar en el mundo de la inteligencia emocional porque el autoconocimiento es doloroso ya que salimos de nuestra zona de confort y no queremos abrir los ojos, ocurre que, cuando un niño, adolescente o adulto intenta suicidarse, decimos, “lo hace para llamar la atención”.

De esta forma, nos eximimos de nuestra responsabilidad y anulamos el problema, que en este caso es exactamente el sufrimiento profundo de esa persona, justo aquello que no queremos observar. No deseamos saber nada de la muerte, de las enfermedades, de los problemas graves que tienen las personas porque nos da pánico sufrir. Tampoco no han enseñado. Y la enfermedad mental y el suicidio siguen siendo tabúes. Da la sensación de que solo hablar de ellos produce contagio, como el Covid-19.

El suicidio: un problema de todos

La vida y la muerte van de la mano. Y la tragedia entra en cualquier familia. Y se oculta. Que nadie se entere. Esto le ocurre a los demás, pensamos, no a mí. Ponemos una barrera tan grande en no observar el sufrimiento ajeno ni el propio y un búnker infranqueable, que nadie se atreve a contar que sufre de verdad, porque piensa que no va a sentirse comprendido y por miedo a ser rechazado. Constituyen la peste. Ya que el sufrimiento verdadero está vetado expresarlo en las familias y en la sociedad.

El suicidio ha sido y sigue siendo una muerte innombrable en España. En 2021 ha aumentado su número de forma considerable. No podemos evitar que este tipo de muerte desaparezca. Lo habrá siempre. A la vez sí podemos evitar un porcentaje muy alto de ella. Les podemos enseñar a nuestros hijos desde el primer día de su vida a desarrollar la inteligencia emocional para adquirir fortalezas en los conflictos, asumir sus responsabilidades y ser protagonistas de sus vidas. Serán niños y luego adultos preparados para ir superando los obstáculos en la vida y pedir ayuda. Solo se trata de dejar de banalizar el sufrimiento para estar capacitados para sentirlo, expresarlo, afrontarlo y superarlo.

orque cuando se te muere un familiar entras literalmente en pánico. Tu propio dolor es causa de asombro, te es ajeno, desconocido. Sencillamente descubrimos la falta de recursos para soportarlo y procuramos bloquearlo para no sufrir. Realizamos el camino equivocado. La muerte por suicidio produce una hecatombe en la familia. De ese, no hablamos. Sigue siendo tabú.

Y de ese precisamente hay que hablar ya que las muertes por suicidio nos están suplicando que cambiemos nuestro enfoque y proceder.

SAPAME y Papageno.es organizan una actividad formativa de prevención del suicidio

SAPME
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Prevención del suicidio

El próximo miércoles 10 de noviembre de 2021, de 10:00 a 13:00 SAPAME y papageno.es organizan una actividad dirigida a sus afiliados con el objetivo de reflexionar sobre la prevención del suicidio entre personas con diagnóstico de salud mental. 

Los problemas de salud mental son un importante factor de riesgo en las autolesiones y conductas suicidas. Las personas que lo sufren viven un doble estigma. Junto a los mitos erróneos relacionados a los trastornos de salud mental que revierten en un mayor riesgo de exclusión social, nos encontramos con las dificultades para hablar abiertamente de las ideas suicidas por el rechazo que producen. 

Con esta actividad ambas asociaciones inician un proceso de colaboración, que con ilusión y determinación viene a cubrir una necesidad manifiesta para acabar con el estigma y el tabú alrededor de las conductas suicidas. Para ello, resulta clave el empoderando de los participantes preparándolos para un afrontamiento adecuado de sus conductas suicidas y convirtiéndolos en un motor de cambio como voces legitimadas para luchar por sus propios derechos desde el protagonismo en primera persona.

Salud para la Mente (SAPAME)

SAPAME es una Asociación sin animo de lucro, declarada de utilidad pública, promovida y gestionada por el propio colectivo de personas usuarias de Salud Mental, para la defensa de sus  derechos y deberes, fomentando la integración social y la recuperación a través de un proyecto de vida autónomo y con sentido para la persona, independiente de la enfermedad.

C/ Almona del Boquerón 10. 18001 Granada (Granada)
958 29 01 43
http://http://sapame.blogspot.com/
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Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno»

La asociación toma el nombre del personaje homónimo de la ópera «La Flauta Mágica» que Mozart creó en 1791. El personaje, en forma de hombre-pájaro, se enamora perdidamente de una de sus compañeras. Al no ser correspondido, Papageno decide acabar con su vida, cosa que nunca llevará a cabo porque tres de sus amigos lo convencen ofreciéndole otras alternativas. Papageno acabará dando nombre en suicidiología al efecto positivo que tiene el tratamiento responsable de la información por parte de los medios de comunicación en prevención de la conducta suicida.

Papageno nace bajo la filosofía de la creación colaborativa. ¿Te atreves?

La prevención del suicido, como un importante problema de salud pública pasa por la colaboración de los diferentes estamentos que componen la sociedad. Éstos deben aunar esfuerzos para combatir el estigma y el tabú que durante años ha evitado que se utilice la herramienta más eficaz de prevención : ¡hablar del suicidio!

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