Categoría el Supervivientes

Formación para la dinamización de grupos de duelo para personas que han perdido a un ser querido por suicidio.

Tiempo de lectura: 2 minutos

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(Plazo desde 2 de marzo a 19 de abril)

Curso organizado por la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía

Coordina:

Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida.»Papageno»

Colaboran: 

  • Asociación Alhelí de Málaga
  • Asociación Alma y Vida de Sevilla
  • Teléfono de la Esperanza de Sevilla
  • Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido «UBUNTU»
  • Asociación para la Prevención y Apoyo Afectados/-as por Suicidio de Alicante «APSU»
  • Asociación de Familiares y Amigos Supervivientes por Suicidio de las Islas Baleares «AFASIB»

Formación para la dinamización de grupos de personas que han perdido a un ser querido por suicidio.

*Este curso no habilita de ninguna forma para el desarrollo de actividades terapéuticas. el seguimiento terapéutico de personas es una labor que realizan profesionales de salud mental con la debida formación. El facilitador es la persona que tiene como función crear las condiciones para un desarrollo del grupo adecuado, motivar la resolución de los conflictos y canalizar su proceso de maduración natural.

Escuela de Madres y Padres para supervivientes por suicidio

Tiempo de lectura: 3 minutos
LOGO ASOCIACIÓN ALHELÍ
Asociación Alhelí
papageno.es

Escuela de Madres y Padres

El 25 de enero tuvimos la oportunidad de disfrutar de una tarde para la reflexionar sobre la educación de nuestros hijos e hijas. Para ello, nos centramos en las situaciones de familias en duelo por suicidio. Esta actividad fue posible gracias a la colaboración entre la Asociación Alhelí y papageno.es 

La actividad nace de una necesidad manifiesta de personas en duelo. Estas necesidades señalan la dificultad de algunas familias para elaborar su duelo y compatibilizarlo con la experiencia de ser padre o madre.

La Escuela concentró a 48 personas de España, México, Argentina, Paraguay, Colombia y Ecuador. Algunas forman parte de los grupos que tiene la As. Alhelí en Málaga y de los desarrolla papageno.es junto a la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido «Ubuntu» en Cádiz, Sevilla, Jaén y Córdoba.

 

Introducción: maternidad y paternidad en situaciones de duelo por suicidio

Después de la introducción de Noelia Espinosa y Carmen Gálvez, integrantes de la Asociación Alhelí, presentaron su proyecto y experiencia personal. Posteriormente introdujeron una panorámica general de la actividad y del significado de la maternidad y paternidad en las situaciones de duelo por suicidio.

 

Habilidades para la vida: tolerancia la frustración y perseverancia

Durante la participación de Daniel López, psicólogo colaborador de papageno.es, se desarrollaron dos módulos diferentes. En el primero se describieron las claves del duelo por suicidio durante la infancia y la adolescencia. También se dialogó sobre la mejor manera de comunicar y hablar del suicidio con menores.

En la segunda parte se trataron conceptos generales sobre los estilos educativos y sobre aspectos relacionados con la educación relacionados con el bienestar emocional y el éxito en la vida adulta. En particular la disertación se centró en la tolerancia a la frustración y la capacidad de demorar el refuerzo y la perseverancia. 

Para explicar el concepto de demora del refuerzo, se utilizó el experimento de Walter Mischel denominado el test de la golosina. Este experimento clásico consiste en recluir a un niño/a pequeño/a de cuatro a seis años en una habitación frente a un dulce o una golosina. Si son capaces de pasar un rato (quince minutos) sin moverse de la silla frente al dulce y sin comérselo, el experimentador le dará un premio doble. Si no aguanta, puede tocar una campana y comérselo sin esperar, renunciando al premio. El experimento indica que las personas que tienen la capacidad de demorar la recompensa  son más capaces de lograr sus objetivos, gestionar sus emociones y vivir de manera más plena.

Ejemplo del Test de la Golosina

Por otro lado, también se trabajó sobre la necesidad de equilibrar la afectividad durante la infancia con el establecimiento de una normativa clara, sencilla y explícita. Con ese objetivo se tomaron los conceptos de amor paterno y materno de la teoría de Erich Fromm que apareció en su famoso libro «El arte de amar«.

La actividad concluyó con la definición del modelo de habilidades para la vida, definidas en 1993 por la Organización Mundial de la Salud. Este modelo define 10 habilidades que se defienden como esenciales en el bienestar emocional de los menores. 

Acabada la primera sesión, se plantea la posibilidad de realizar una actividad de varias sesiones, para darle continuidad a este proyecto, donde participen exclusivamente personas en duelo por suicidio. 

 

Si estás interesado/a en participar en la actividad ponte en contacto con: 

secretaria@prevencionsuicidio.school

Agradecemos a los miembros de ambas asociaciones y a todos los participantes por el regalo de haber aprendido juntos.

Relatos en primera persona sobre la experiencia de la pérdida por suicidio

Grupo de Ayuda Mutua para Supervivientes
Tiempo de lectura: 3 minutos
man in black jacket standing on the seashore
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Los libros reseñados en esta entrada del blog contienen descripciones explícitas sobre conductas suicidas de especial dureza. 

Cuanto más difícil es expresar el dolor con palabras, mayor reto supone hacer dos regalos como nos hacen los autores Piedad Bonnett y Martín Sivak. Dos libros recios, duros, sin paliativos, que hablan de un tema a los que otros muchos prefieren dar la espalda: el suicidio. Ambos se internan en forma de autopsia psicológica de corte literario en la creación de una explicación íntima sobre la muerte de sus seres queridos.

Piedad Bonnett,  es escritora, ensayista, poeta y novelista nacida en Amalfi, Antioquía en 1951. Es licenciada en Filosofía y Letras de la Universidad de los Andes y profesora desde hace cuatro décadas. Tiene una maestría en Teoría del Arte, la Arquitectura y el Diseño.

El texto de Bonnet no solo describe pormenorizadamente qué significa ser supervivientes del suicidio, sino que es de una belleza y una facilidad de lectura que lo hace un libro ideal para entenderlo desde una perspectiva íntima.

A lo largo de sus páginas la autora narra las vicisitudes de la familia para acompañar a su hijo que padece un trastorno mental y su batalla por afrontarla. Su miedo y su dolor impregna cada párrafo y además de recordarnos la futilidad de la vida, de la que ninguno estamos a salvo, nos ayuda a conocer a su hijo y las circunstancias de su muerte. 

Sin sensacionalismos, pero con dureza, describe el camino que los llevó vivir en primera persona la experiencia de perder a un hijo por suicidio. 

Seguro que será un ejercicio terapéutico para la escritora y para todas aquellas personas que quieran mirar de frente este problema de salud pública que supone un reto. 

No contiene paños calientes para nadie. Sin rencor, también relata las dificultades frente al sistema sanitario de su país y todas las barreras impuestas por el estigma alrededor de los problemas de salud mental.

Muy recomendable para personas que deseen profundizar en el tema.

La Organización Mundial de la Salud viene denunciando una falta clara de medios dedicados a la salud mental que hace que en los países desarrollados del 44-70% de personas con problemas mentales no reciban tratamiento, cifra que alcanzaría casi al 90% en los paises más desfavorecidos.

Invertir en SALUD MENTAL (OMS, 2014)

Martín Sivak periodista argentino nacido en 1975. Director de EldiarioAR, licenciado en Sociología y doctor en Historia de América Latina. Escritor de libros de no ficción. Profesor de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT). Ha publicado varios libros de investigación periodística.

En contraposición con el libro de Bonnet, Martín narra en este libro la muerte por suicidio de su padre cuando él apenas contaba con 15 años. Su libro nos zambulle en la Argentina más auténtica. En los recovecos de su narración uno llega a creer que siempre conoció a ese hombre al que el sufrimiento le hizo quitarse la vida. Un recorrido por toda la vida de este banquero marxista, preso y exiliado que no supo bajarse de un tren en el que se vio empujado a vivir y que se vio envuelto en un mundo empresarial al que ni quiso ni supo pertenecer. 

Ni héroe, ni villano, un simple ser humano que ante el escándalo provocado por la quiebra de sus negocios, además de otras causas, no supo afrontarlo de otra forma. Un relato fácil de leer que explica las causas que un hijo ve detrás de la desaparición de su amado padre. Un texto respetuoso y exento de sentimentalismos, pero humano y poderosamente arrebatador.

Ambos libros son muy recomendables, aunque no dudemos en referirnos de nuevo a su crudeza. Textos ambivalentes en un intento de sus autores de entender la sombra oscura que irrumpió en sus vidas con el fallecimiento de sus seres queridos y llevar a otra fase sus duelos. 

 

Neurociencia y duelo por suicidio

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Tiempo de lectura: 5 minutos

El procesamiento de la información traumática en el duelo.

Hace algunas semanas, conversaba con algun@s colegas, profesionales de la Psicología y otras disciplinas,  en relación a una situación que le ocurre a personas que están en duelo, sobre todo, cuando se trata de un duelo con complicaciones,  por que la muerte fue traumática o bien repentina, como puede ser por suicidio, una muerte a destiempo, por la juventud de la persona fallecida, pérdidas múltiples, etc.

Se trata de la situación en la que la persona doliente o superviviente, (y me vengo a referir con este término a la persona que es allegada a la víctima, familiar, amistad, pareja, etc., con un importante vínculo afectivo), no puede experimentar la visión de determinados estímulos por que experimenta una especie de bloqueo provocado por  una intensa reacción emocional de ansiedad o fobia.

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Los casos de Pablo y Claudia

Son situaciones como las expuesta en el manual “Las tareas del duelo”, de la autora Alba Payás, en las que describe la situación de Pablo, cuya mujer murió hace pocos años de un ataque al corazón mientras esperaban en la puerta de embarque del avión. Desde entonces, Pablo no puede volar, incluso la idea de ir a un aeropuerto despierta en él ansiedad.  Esta situación fóbica le estaba causando problemas en su vida diaria.

Otro ejemplo es el del hijo de Claudia, que se suicidó en un bosque. Desde entonces Claudia, cuando pasea a su perro rehúye los parques con árboles.

¿Qué les ocurre a estas personas en duelo?

Los recuerdos relacionados con las circunstancias de la muerte aparecen de forma intrusiva y hacen que el trauma se mantenga como si ocurriera hoy mismo. Esta situación despierta una sintomatología  intensa que les impide retornar a la normalidad en cuanto a sus relaciones sociales, trabajo, etc.

Lo expresado tiene un fundamento biológico, basado en la investigación neurológica del funcionamiento de los procesos emocionales en situaciones traumáticas.

Bessel Van der Kolk, indicó que existe una relación directamente proporcional entre la activación de la amígdala y del hipocampo, estructuras cerebrales encargadas del registro y almacenamiento de la información. El  hipocampo decide si la información que previamente ha valorado la amígdala se mantiene o se olvida. Finalmente, es en el neocórtex donde se organiza dicha información y se regula  la interacción con el mundo, tras planificar la conducta adecuada a cada situación.

Esta relación directamente proporcional de la que hablaba Bessel Van der Kolk, implica que, cuanta más significación emocional haya asignado la amígdala a la información recibida, más atención pondrá el hipocampo al examinarla, y al mismo tiempo la memoria será activada con más retención de los detalles, incluidos los relativos a cuándo sucedió el hecho y en qué lugar. Esto explica por qué no nos acordamos lo que comimos hace un par de días y en cambio, recordamos con exactitud dónde estábamos el día que nos dieron una mala noticia, incluso tras haber transcurrido años.

La estimulación de la amígdala genera sensaciones corporales, que a su vez activan al hipocampo y a sí misma, lo cual propicia la estimulación de más recuerdos relativos a cómo fueron sentidos experiencias similares en el pasado.

En el caso del duelo, cuando se activa material almacenado en la memoria (donde está vívidamente grabado), al estar precisamente tan intensamente grabado, propicia que al reactivarse dicha información (al ser tan traumática), produzca reacciones somato-sensoriales y a su vez, dicha reacción evoca más activación de ese recuerdo, propiciando una escalada de llanto y dolor.

Es decir, la persona cuando recuerda una situación intensamente dolorosa, llora y las lágrimas activan más el recuerdo doloroso que, de nuevo , facilita el llanto y la aflicción profunda

Emocionarse es recordar.

Pero en el caso de situaciones como las descritas anteriormente ,cuando existe una sobreestimulación de la amígdala, interfiere en la activación del hipocampo y es entonces, cuando éste fracasa en su misión de integrar la información traumática de manera adecuada.

De alguna manera, la información traumática se guarda en cajones en nuestro cerebro, donde no se tienen en cuenta las  coordenadas espacio-temporales necesarias para poder elicitar recuerdos de manera ordenada y sin un desbordamiento de la respuesta emocional.  Y a causa de esto, dichos recuerdos son activados ante la presencia de estímulos  actuales que tiempo atrás fueron asociados a situaciones traumáticas, como las que describo más arriba, sin que dichos estímulos en la actualidad estén relacionados con carga emocional negativa, por ejemplo la visión de un árbol o de cualquier aeropuerto.

Existe una relación de U invertida entre el hipocampo y la amígdala que explica la experiencia de fragmentación relativa a la formación de los recuerdos en nuestro cerebro, de tal manera que, tenemos un intervalo óptimo de funcionamiento de ambas estructuras, en el sentido de que, si no se sobrepasa determinado nivel de estimulación, la información no se registra,  o  se almacena en nuestro cerebro con coordenadas espacio-tiempo que facilitan a posteriori el recuerdo. En caso contrario, cuando la estimulación es excesiva, el sistema encargado de almacenar en nuestro cerebro dicha información traumática se colapsa, es cuando se sobrepasa lo que algunos autores y autoras denominan como “ventana  o intervalo de tolerancia al dolor”.

Se pierde así la capacidad de emplear las emociones como señales y se produce una experiencia de fragmentación de la información relacionada con el recuerdo doloroso, que no es adecuadamente integrada.

De esta manera, la amígdala  que almacena información con significación emocional, no puede  distinguir entre el pasado y el presente, ya que como menciono anteriormente, no se registraron las coordenadas temporales ni espaciales del evento. Se ha sobrepasado esa ventana de tolerancia al dolor por encima de la cual el registro del recuerdo es inadecuado, provocando una reacción de alarma en el organismo dirigida a mantener la supervivencia de la persona.

Como consecuencia, el cerebro de Pablo al registrar la visión de un aeropuerto elicita una intensa reacción emocional y elevada ansiedad. Y de la misma manera ocurre con Claudia con la visión de un árbol. Sus cerebros no distinguen si se trata del pasado o del presente, ni tampoco el lugar concreto y como tiempo atrás dichas visiones fueron asociados a sucesos tan traumáticos. De nuevo, la visión de dichos estímulos evoca tales respuestas de intensa evitación o fobia.

El abordaje terapéutico en este contexto, destierra cualquier aproximación desde lo pura y exclusivamente cognitivo, desde la racionalidad simple, indicando, por ejemplo, a la persona superviviente: “mentalízate, tienes que esforzarte, lo que debes hacer es no pensar en ello, o hay que resignarse”, ya que el trabajo debe centrarse precisamente dentro del  margen que nos otorga la mencionada ventana de tolerancia al dolor. Si emocionarse es recordar, y sabemos que las conexiones del sistema límbico hacia el hipocampo son más potentes que al contrario, el trabajo resultará productivo si se realiza en ese orden.  Hay que trabajar pues desde la indagación en el significado de las experiencias traumáticas que expone  la persona superviviente, manteniendo en todo momento una actitud empática y en sintonía.

Autor:

Escuela de Madres y Padres para personas que atraviesan un duelo por suicidio (supervivientes)

Tiempo de lectura: < 1 minuto

Las madres y los padres (líderes) deben estar lo suficientemente cerca para relacionarse con sus hijos e hijas (otros), pero lo suficientemente lejos como para motivarlos. Lo primero les hace sentirse seguros y lo segunda les permite madurar.

Parafraseando a John C. Maxwell,

Educar a nuestros hijos e hijas es una tarea enriquecedora que a veces se vuelve dura y conflictiva. Cuando además perdemos a un ser querido por suicidio puede convertirse en un factor de estrés más que dificulte el duelo y las relaciones familiares en general.

Aprender estrategias que podamos implementar en su educación y que faciliten el tránsito de esta dura etapa para toda la familia puede ser la clave para evitar complicaciones en el proceso.

Desde nuestra vocación de servicio, la Asociación Alhelí y la Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno» ponemos en marcha una Escuela de Madres y Padres orientada a dotar de competencias a los familiares que han perdido a un ser querido que están preocupados por la educación de sus hijos e hijas.

La Escuela de Madres y Padres Se celebrará por ZOOM el día 25 de enero de 2021 con horario de 17 a 19. El enlace se enviará a los correos de los participantes seleccionados. La inscripción se realizará a través del enlace:

INSCRIPCIÓN (HASTA EL 22 DE ENERO DE 2021)

Nace Ubuntu, la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido

Tiempo de lectura: 5 minutos

Adios 2020, bienvenida UBUNTU

2020 será un año difícil de olvidar. Desde Papageno.es damos un fuerte abrazo a todas las personas que han perdido a un ser querido en 2020 o a todas las que han sufrido.

Pero no todo ha sido malo. Nosotros estamos de enhorabuena. En estos días ha nacido una nueva asociación hermana. Como un rayo de luz que sale de la más profunda oscuridad, un nuevo grupo de personas han decidido decir basta y enfrentarse al estigma y al tabú que rodea al suicidio. Todas ellas saben de primera mano que es ver sufrir a seres queridos a los que acabaron perdiendo y hoy se unen para afrontar su duelo y para que muchas otras personas no tengan que pasar ese mal trago solas.

Gracias a todas, y fruto de un sueño, abre sus puertas la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido. Con su sobrenombre, UBUNTU, todas ellas alzan la voz y señalan la importancia de unirse frente a la adversidad. 

La nueva asociación toma su nombre de un término sudafricano originario etimológicamente del zulú y del xhosa relacionado con la relación entre personas y el concepto de la lealtad. Su significado se resume en la siguiente frase: «Nosotros somos por tanto soy, y dado que soy, entonces somos«.

Una persona con ubuntu es abierta y está disponible para las demás, respalda a las demás, no se siente amenazada cuando otras son capaces y son buenas en algo, porque está segura de sí misma ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otras son torturadas u oprimidas.

Desmond Tutu (Citado en la Wikipedia)
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Se acaba el año, sí. Comienza uno nuevo en el cuál reiremos y lloraremos, ganaremos y perderemos, nos mantendremos de pie y alguna vez tropezaremos con algo. Lo que debemos tener claro es que volaremos y lo haremos juntos. Demos la oportunidad al 2021

Verónica, miembro de los grupos de ayuda mutua y vocal de la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido «Ubuntu»

Una asociación, un sueño

Hace poco más de un año, y gracias a la colaboración entre el Ayto. de Cádiz dentro de su plan local de salud y papageno.es, se creaba en la provincia el primer grupo de ayuda mutua para supervivientes. Poco después se crea también otro grupo en la provincia de Sevilla. Hoy atienden a personas de las provincias de Cádiz, Sevilla, Córdoba, Jaén y Albacete. De la iniciativa de sus participantes y gracias a sus ganas de luchar y de mejorar la sociedad en la que viven surge el germen de la nueva asociación, muy unida emocionalmente a papageno.es, pero libre e independiente.

Una asociación joven pero que nace de la madurez y de la decisión de afrontar el duelo cara a cara, recordando a sus familiares e integrándolos en su vida desde la memoria. Todo ello, para evitar el sufrimiento de otras personas y con el ánimo de ser un grupo de acogida a nuevos miembros.

Ubuntu, la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido, tiene los siguientes objetivos:

  1. Apoyar a familiares y personas allegadas en sus duelos por suicidio de un ser querido.
  2. Sensibilizar a la sociedad de la necesidad de luchar contra el estigma alrededor de la salud mental en general y el suicidio en particular.
  3. Dar visibilidad a esta causa de mortalidad externa como reto de salud pública de primer orden.
  4. Reivindicar ante las administraciones la necesidad de implementar estrategias con evidencia científica de prevención y postvención de la conducta suicida.
  5. Luchar por mejorar la calidad asistencial que se da a las personas con conducta suicida y a sus supervivientes, y velar por sus derechos de toda índole.

Personas protagonistas de sus propios cambios

María Jesús de León, Susi, como desea que la llamen, no es ajena al dolor por la pérdida. Y para ello ha decidido coger el guante y ponerse en primera fila para la dirección de este ilusionante proyecto. Y no está sola. Junto a ella, dispuestas a llevarlo a buen término, se han unido otras muchas personas. Ahora presentan en sociedad esta nueva asociación que contará con el apoyo de los profesionales de papageno.es y cuyo primer cometido será difundir los grupos de ayuda mutua y su filosofía por todo el territorio andaluz.

Video by C Technical from Pexels

Empoderamiento, honestidad, humildad y disposición de servicio

Ubuntu inicia su recorrido con una clara vocación de servicio, con las ideas claras en cuanto al protagonismo conjunto de todos sus miembros, con honestidad y con la humildad necesaria para entenderse como parte de un amplio puzzle de asociaciones y entidades que desean hacer frente a este importante reto de salud pública.

2021 será nuestro 1er año cómo UBUNTU. Pero ya, somos mucho más que eso. Ya hemos puesto los cimientos sobre muchas cosas. Pero sobre todo. El Respeto, la Amistad y el Amor. Los Pilares de esta nueva Familia.

Charo, miembro de los grupos de ayuda mutua y secretaria de la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido «Ubuntu»

Adhesión a Papageno.es

Ubuntu inicia su camino como asociación libre e independiente pero hermanada con papageno.es y para hacer el camino juntas. Con esta finalidad se adhiere al proyecto común con el compromiso de crecer mano a mano y paso a paso.

Logotipo Papageno.es

Papageno.es es una plataforma de carácter independiente y no lucrativa. Nació en 2019 fruto del esfuerzo de un grupo de profesionales con vocación de servicio y activismo social con el objeto de prevenir el suicidio.

Desde sus inicios se mueve desde la ilusión de unir esfuerzos de los profesionales y organizaciones preocupadas por el impacto que el suicidio provoca en nuestra sociedad. Este impacto no está marcado solo por el número de víctimas mortales, sino por el sufrimiento de las personas y colectivos más vulnerables, y entre ellos el de las personas que afrontan un duelo por suicidio (supervivientes).

Desde la filosofía de la lucha contra el estigma y el tabú, tiene como objetivos la sensibilización de la sociedad y de los colectivos profesionales, con especial atención a la formación y empoderamiento de personas y colectivos.

Con esta adhesión ambas organizaciones hacen público su deseo de colaborar en la prevención del suicidio desde el máximo respeto a su independencia en defensa del colectivo al que representan, a sus estatutos y con el único objetivo de aprender juntas. 

Si deseas inscribirte como socio de esta asociación o adherirte a su proyecto desde tu asociación o entidad puedes contactar a través de: ENLACE

¡¡Gracias!!

Estoy muy agradecida de todo el trabajo que hemos hecho para poder llegar a crecer. Es que no nos damos cuenta, al menos yo, hasta donde hemos llegado y todo el camino que nos queda por recorrer. GRACIAS

Loirdes, miembro de los grupos de ayuda mutua para personas que han perdido a un ser querido por suicidio

Por todo ello, desde papageno.es queremos empezar este nuevo año agradeciendo a todos nuestros profesionales y sobre todo a todos los miembros de nuestros grupos de ayuda mutua la oportunidad de acompañarlos en esta parte de su camino y de aprender juntos. 

Gracias Susi, Charo, Vero, Esmeralda, Nani, Lourdes, Eva, Trini, Carmen, Regla, Ana y Pepi…

Gracias Estefanía, Cristina, María José, Marta, Mayte, Marien, Amparo, Isabel, Susana y Mercedes…

Gracias, Francisco, Xisca, Rogelio, Sonsoles, Patricia, Guillermo, Javier, Sergio, Nuria, Jennifer, Esther, Marilú, Antonio, Noelia, Lorena, Carolina, Miguel, Avelino, Soraya, Eva, Luis Fernando, Francisco, Belén, Salud, Nicole, Simona y Ángel Luis…

Feliz 2021

Vídeo de olia danilevich en Pexels

MÁS INFORMACIÓN

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Email: prevencion@papageno.es

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Calcula el precio de tus 20 segundos de fama

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El reconocimiento como necesidad humana

La teoría de las necesidades de Maslow señala la necesidad de reconocimiento como una necesidad intrínsecamente humana. Por una parte este reconocimiento implica la búsqueda del respeto de los demás, el estatus y la reputación, la fama y la gloria. Por otro lado, del respeto de uno mismo (a veces tan olvidado).

No parece que Maslow estuviera muy desacertado si observamos detenidamente nuestro alrededor. Aunque esto no es un fenómeno en absoluto novedoso. Las redes sociales han venido a corroborar esta necesidad, a veces abusiva, de confirmar nuestra propia estima validándola y exponiéndola a la opinión de los demás.

Nada ha cambiado desde tiempo de los romanos. Estos dejaron no pocas pruebas de esta búsqueda desaforada de poder y fama. Se cuenta que el «gran» Julio César en su intento de conquistar Roma y seguido por sus legionarios dejó una importante prueba de ello. Cuando atravesaba una pequeña aldea que fue objeto de las mofas de sus soldados,  y dado a dejar célebres frases para la historia sentenció:

 

«Preferiría ser el primero en esta aldea que el segundo en Roma»,

 

señalando así la importancia que le daba al status dentro de sus propios valores. Y no debió ser el único, porque el refranero español también acuñó un dicho sospechosamente parecido: 

 

“más vale ser cabeza de ratón que cola de león”,

 

que se refiere a la importancia de tener autoridad en los grupos a los que se pertenece aunque sean pequeños, frente a la posibilidad de ser un «don nadie» en los grandes.

Personas tóxicas Vs conductas tóxicas

Y es que no todos los caminos para conseguir reconocimiento son acertados. Se me ocurren varios que, al contrario, son especialmente perniciosos. Pero antes me gustaría dar un amplio rodeo para hablar de otro fenómeno. Siempre me produjo un gran rechazo visceral las teorías que postulan que muchos de nuestros males provienen de la existencia de personas tóxicas. Así se hicieron muy célebres los libros de Bernardo Stamateas. Uno de ellos, titulado «Gente Tóxica», es publicitado en Google Books con el siguiente párrafo: 

En nuestra vida cotidiana no podemos evitar encontrarnos con personas problemáticas. Jefes autoritarios y descalificadores, vecinos quejosos, compañeros de trabajo o estudio envidiosos, parientes que siempre nos echan la culpa de todo, hombres y mujeres arrogantes, irascibles o mentirosos…

No me parece una expresión adecuada. Sitúa a las personas en una posición cómoda donde el origen de sus males es externo. Pone el énfasis de la solución solo en evitar caer en sus trampas. Y para trampas, ya nos valemos nosotros solos. Me pregunto quien será el encargado o encargada de determinar si mi naturaleza es tóxica y quien le ha arrogado la capacidad de ser juez en este sentido. Y así las consultas de salud mental se llenan de personas huyendo de estas personas tóxicas. Que digo yo que alguna de los que usamos este tipo de servicios, aunque tan solo sea por probabilidad, también podríamos ser tachado de tales, o incluso los y las profesionales que los atendemos. Por eso, yo prefiero hablar de conductas tóxicas. Y por un ejercicio de falsa humildad hoy utilizaré la primera persona para referirme a una de mis conductas tóxicas.

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Nuestro maldito ego

En psicología se dice que el ser humano necesita de dos tipos de amor o afecto como vacuna de nuestra soledad. Erich Fromm los denominó amor materno y paterno. Se refería así al amor incondicional y condicional. El amor incondicional es aquel que se nos da por el simple hecho de ser personas. Se nos quiere por el simple hecho de existir. El condicional se obtiene, sin embargo, dependiendo de nuestras conductas. Es decir, se nos da por lo que hacemos o lo que damos. Ambos tipos de amor son necesarios para nuestro bienestar psicológico. No obstante, al estar este segundo condicionado y poder obtenerse a través de determinadas conductas puede acabar convirtíéndonos en meras marionetas de los que nos rodean.

Y ahora entenderán por qué les hablaba antes de mi falsa humildad. Una vez que publique esta entrada en el blog, ¿cuánto tiempo tardaré en revisar los likes en las redes sociales y las visitas al blog para validar la opinión que otras personas tienen sobre lo que escribo…? ¿Cuánto cuestan estos 20 seguros de fama? ¿Cuánto tiempo perderé por esta fútil necesidad del aplauso hueco y fácil de las redes sociales?

Como perro de Pavlov, aún no me encuentro preparado para dejar de salivar cuando suene la campana, en este caso un like o una visita más, y no podré evitar una sonrisa (casi idiota) si me llueven los corazoncitos en las redes.

El suicidio y la falta de reconocimiento

El sábado fue el día Internacional del Superviviente por Suicidio. Permítanme otra digresión, porque debería llamarse también de la superviviente. Nunca he sido muy exagerado con este tema, pero el lenguaje acaba siendo la primera barrera para la igualdad efectiva entre sexos y las diferentes formas de vivir la sexualidad en nuestra especie.

Pues esa tarde, tuve la oportunidad de hablar un rato con una de las supervivientes que ha perdido a un ser querido por suicidio. Impagable. Jamás podré pagar la oportunidad de haber conocido a estas personas con las que ahora comparto parte de mi vida. Cuando la vida me lleve a otro lado, las llevaré a todas conmigo.

Llevo un tiempo obsesionado con la idea de vencer mi propio ego y en esta conversación acabó saliendo el precio que tenemos que pagar por darle de comer a este terrible monstruo, convidado de piedra, que tiene por costumbre convertirse en el muerto en el entierro y la novia en la boda. Nos hace esclavos del relato en primera persona y nos regala diez segundos de fama a cambio de una pesada mochila llena de piedras que no nos pertenecen.

Como no, con la persona que hablé ayer, también hubo palabras y recuerdos para los que ya no están, para aquellos que tanto nos cuesta entender, que aún teniéndolo en muchos casos, sintieron ser nadie y marcharon faltos de toda esperanza. 

Terrible, porque muchas veces he pensado que esta terrible necesidad nuestra puede estar detrás de muchas conductas suicidas en personas vulnerables. Esa necesidad atávica de sentirnos parte de un grupo e importantes dentro de él, como fuerza de supervivencia grupal, para reivindicar nuestro derecho a estar vivos, de ser útiles para la manada. Esa fuente de displacer para personas vulnerables que les hace sufrir y les hace tomar decisiones fatales.

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Internet, redes sociales y necesidad de reconocimiento

En ese sentido, la realidad virtual paralela en que nos vemos envueltos y en la que nos hemos sumergido especialmente durante la crisis sanitaria por COVID-19 ha venido a reforzar la idea equivocada de que podemos alimentarnos y llenarnos con el amor cibernético de corazones en la nube, abrazos de wi-fi, emoticonos y otras perversiones digitales. Y nos creemos los reyes del filtro de Instagram y del espectáculo de Tik-Tok. Algunos, los más viejunos nos creemos importantes influencer de Facebook u a otras tantas redes que ya desaparecieron y de las que fuimos princesas por un día.

Todo para combatir nuestro peor miedo, la soledad no elegida, aquella que nos consume, que a muchos nos lleva a la depresión y a tantos ancianos y ancianas le acercó al final de su vida en su peor versión. Y que señala la incapacidad de nuestra forma de entender la vida en la sociedad actual para cubrir nuestras necesidades psicológicas más básicas.

Y ahora recuerdo a tantas personas que me confiaron sus secretos, su más interno sufrimiento, el miedo a la soledad, a no ser capaz de afrontarla. Me pregunto si no sería mejor volver a la aldea, a esa que César defendió de las risas de sus propios soldados, y aprender a disfrutar de las pequeñas cosas, sin más pretensiones que ser yo mismo, olvidándome del peso de ser cabeza de ratón o de los miedos de ser cola de león.

Bueno, os dejo y no olvidéis dar al like (hoy te pido que no lo hagas)…

Día Internacional del Superviviente por la pérdida de un ser querido por suicidio

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Video realizado por el Grupo de Ayuda Mutua de Sevilla para Supervivientes gestionado por papageno.es
Video realizado por el Grupo de Ayuda Mutua de Cádiz para Supervivientes gestionado por papageno.es

El tercer sábado del mes de noviembre de cada año se celebra el Día Internacional del Superviviente. Un día para dar voz a las personas que en muchas ocasiones se ven obligada a penar su duelo en silencio.

Desde papageno.es sirva esta pequeña muestra de homenaje de las personas que luchan por sobrellevar su doloroso duelo y que ha sido realizado por miembros de grupos de ayuda mutua. El primero con la música de la BSO de «El Pianista» como homenaje póstumo a todas las personas que perdieron la vida por esta causa interpretada al piano por uno de los familiares ausentes.

Si necesitas ayuda, contacta y te asesoraremos.

Datos de contacto

Email: prevencion@papageno.es

WhatsApp: 633 169 129

Suicidio en Yucatán (México)

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El suicidio como fenómeno complejo

La conducta suicida es un fenómeno complejo y multicausal y para su comprensión y prevención es necesario un análisis detallado que no está exento de determinantes socioeconómicos y geográficos.

A pesar de que es una causa de mortalidad que castiga a todos los niveles sociales y culturales, el suicidio tiene relación directa con las desigualdades sociales.

En Europa, durante años, se alimentó el mito de las altas tasas de muerte por suicidio de los países nórdicos a pesar de su alto nivel socioeconómico, Esta hipótesis se sustentaba en los datos sobre mortalidad por esta causa en las décadas del 70 y el 80 del siglo pasado. Actualmente, sin embargo, estas tasas se han reducido sensiblemente e igualado con otros países europeos. Países como Finlandia y sus vecinos, encabezan el ranking de países más felices según la ONU. En dicho listado México y España ocupan los lugares 24 y 28 respectivamente.

En un primer término resulta complicado entender, como a pesar de lo anterior, existen zonas concretas como Yucatán en México que a pesar de su nivel socioeconómico presentan tasas ascendentes de conducta suicida. Pero profundicemos más en el tema.

El suicidio en Yucatán

Recientemente han aparecido noticias en los medios de comunicación que alertan de estas altas tasas, tanto en la prensa de México como en medios internacionales:

Mérida (México) – Photo by Dick Hoskins from Pexels

Pero, ¿qué hay de realidad detrás de estos hechos?

Los medios de comunicación son un pilar en la prevención del suicidio. Tratar las muertes por suicidio con respeto y responsabilidad y en ausencia de sensacionalismos es un factor preventivo de primer orden.

La prensa ayuda a crear corrientes de opinión sobre los fenómenos por lo que son un medio útil para difundir información en ausencia de mitos para combatir el estigma, especialmente relacionado con le suicidio y la salud mental.

La situación retratada por los medios en este caso parece ser coherente con los datos, aunque su tratamiento periodístico no siempre es el adecuado. El propio estado de Yucatán reconoce el suicidio como un problema de salud importante en ese estado. 

Los responsables de la administración señalan el “Alto” grado de marginación, teniendo en cuenta datos de educación, vivienda, distribución de la población e ingresos monetarios. Yucatán ocupó el lugar número siete entre los estados con mayor grado de marginación lo que implica un alto grado de vulnerabilidad. La violencia y delincuencia se relaciona con el alcohol, el fracaso escolar y la dificultad de acceso al empleo y a una remuneración digna y suficiente. A este panorama se une la brecha de género y la violencia hacia las mujeres y rezagos en la atención a la salud mental con una elevada incidencia de suicidios masculinos.

Los datos del INEGI, confirman también esta tendencia. En 2018 fallecieron en México 6 710 personas por lesiones autoinfligidas (5.4 por cada 100 mil habitantes, 8.9 en hombres y 2 en mujeres). De 10 a 17 años ocurrieron 641 fallecimientos, lo que la sitúa en cuarto lugar dentro del total de causas de muerte. Según el mismo organismo la proporción de suicidios respecto al número total de muertes violentas está teniendo también un importante ascenso en Yucatán.

Responsabilidad social y medios de comunicación

La OMS señala como uno de los medios más eficaces para la prevención del suicidio un tratamiento responsable de las noticias sobre suicidio en medios de comunicación.

#periodismoresponsable

En ese sentido desde la Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno», como entidad no lucrativa e independiente, hemos abierto el Servicio Asesoramiento en Promoción de Salud para medios de comunicación (prevención del suicidio) orientado a compartir las directrices internacionales dentro del marco de un #periodismoresponsable.

Nuestra compañera Marilú Ancona Rosas será la responsable de este servicio en México (marilu.ancona@prevencionsuicidio.school) cuyo coordinador en papageno.es es el periodista Guillermo Córdoba Santos (periodismoresponsable@papageno.es). Ancona es Licenciada en psicología clínica, terapeuta cognitivo conductual, máster en psicología clínica aplicada, especialista en manejo de duelo y está entregada a la prevención de la conducta suicida desde su práctica profesional.

Además, es fundadora del grupo de ayuda mutua «Renacer Mérida», para padres que afrontan la muerte de un hijo, es miembro del grupo interinstitucional para la prevención del suicidio en Mérida y docente en talleres para prevención del suicidio.

Grupos de ayuda mutua para supervivientes por el suicidio de un ser querido en Mérida

Ser superviviente por suicidio supone sufrir una doble victimización. A la dolorosa pérdida de un familiar de forma brusca y con una fuerte carga emocional, se une la incomprensión social que aísla y estigmatiza a los dolientes. Se calcula que cada muerte por suicidio puede afectar de 6 a 12 personas.

Para crear un clima de apertura emocional positiva donde cada persona pueda expresar libremente sus emociones de culpa, vergüenza, rabia… y que contribuya al empoderamiento de sus miembros y la búsqueda de recursos para afrontar el duelo de forma adecuada, la OMS recomienda la organización de grupos de ayuda mutua.

En Mérida (Yucatán), Ancona ofrece esperanza a estas personas que ha sobrevivido a la muerte de un ser querido por suicidio. Si necesitas ayuda, no lo dudes, contacta a través del celular 9991588903

Papageno.es y Ubuntu inician un grupo de ayuda mutua para supervivientes de suicidio en Sevilla

Tiempo de lectura: 2 minutos

La Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio «Ubuntu«, de reciente creación, y la Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención en Conductas Suicidas «Papageno» inauguraron el pasado jueves 24 de septiembre un grupo de ayuda mutua (GAM) para supervivientes por suicidio en la provincia de Sevilla.

En la sede de Papageno en San Juan de Aznalfarache (Sevilla), celebraron la primera sesión del GAM de forma presencial. Durante unos meses, como consecuencia de la crisis sanitaria por la COVID-19, estas sesiones se celebrarán mensualmente por videoconferencia.

Ubuntu, una asociación independiente y sin ánimo de lucro, constituida exclusivamente por supervivientes y en proceso de registro, inicia su andadura con el objetivo de dar apoyo a personas de toda Andalucía que hayan perdido a un ser querido por suicidio. El estigma, el silencio, los mitos y el tabú han obligado a estas personas a vivir este problema de forma aislada lo que en muchos casos ha exacerbado los problemas emocionales.

Nacida en el seno del grupo de ayuda mutua abierto en Cádiz el pasado año por papageno.es, tiene el compromiso y la ilusión de convertirse en un referente para la acogida de supervivientes en la comunidad autónoma andaluza

La culpa, la búsqueda de razones de lo ocurrido, la vergüenza por el estigma, la rabia… convierten el duelo por suicidio en especialmente doloroso. En estos casos, además de acudir a profesionales de salud mental para recibir apoyo cuando se considera necesario, la OMS y otras instituciones recomiendan la participación en Grupos de Ayuda Mutua.

Estos grupos tienen un doble objetivo. Por un lado, crean espacios seguros para la expresión de emociones. En muchas ocasiones es difícil encontrar a personas para hablar de suicidio y estos grupos son un lugar propicio para ello. Por otro lado, permiten el aprendizaje de recursos para afrontar de forma adecuado el duelo y evitar que se cronifique en el tiempo.

Ambas asociaciones nacidas de forma paralela, se hermanan con el objetivo de facilitar la accesibilidad de los supervivientes a recursos de salud mental efectivos para apoyar su duelo y reivindicar la necesidad de mejorar la atención en este tipo de problemática. 

 


Si eres superviviente y necesitas ayuda, escríbenos a: supervivientes@prevencionsuicidio.school, prevencion@papageno.es o a través del WhatsApp 633 169 129

Logotipo Papageno.es

 

 

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