Categoría en Supervivientes

Programa sobre suicidio en Onda Cádiz (15.09.20)

Programa Onda Cádiz dedicado al suicidio

 

Programa sobre el suicidio emitido el 15 09 2020 en ONDA CÁDIZ TV en el espacio ANGULO ABIERTO

Grupo de duelo para supervivientes por suicidio en Sevilla

Grupo de Ayuda Mutua para Supervivientes Sevilla

El suicidio como problema de salud pública

El suicidio es un problema de salud pública complejo y multicausal que causa 800.000 muertes al año en el mundo, una cada 40 segundos. Se estima además, que por cada muerte hay 20 intentos y que cada fallecimiento causa importantes consecuencias emocionales de 6 a 12 personas. La respuesta a este problema debe involucrar a la sociedad en su conjunto combatiendo los mitos sobre el suicidio y el estigma asociado.

 

Apertura de Grupo de Ayuda Mutua en Sevilla

Para atender a las personas que han perdido a algún ser querido por suicidio, la OMS recomienda la participación en grupos de ayuda mutua para supervivientes.

Con ese objeto, la Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno» abrirá un GRUPO DE AYUDA MUTUA en la provincia de Sevilla que empezará a funcionar a partir de septiembre. Sevilla, por su población, es la provincia andaluza con más suicidios, con una tasa de algo mas de 8 por 100.00 habitantes en 2017.

Ayúdanos a difundir la información para hacerla llegar a las personas interesadas. ¡Gracias!

 

Datos de contacto

Para solicitar más información puede hacerlo a través del correo electrónico: prevencion@papageno.es o el WhatsApp 633 169 129

La Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno» es una entidad no lucrativa e independiente con NIF G90476359 e inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones en España (Sección: 1ª/ Número Nacional: 619143).

La Asociación Vasca de Suicidología se adhiere a Papageno.es

AIDATULa Asociación Vasca de Suicidiología «AIDATU» fue fundada en 2017 como una una organización sin ánimo de lucro por un equipo de personas con la finalidad de disminuir el impacto del suicidio en el entorno más inmediato.

El término «aidatu” o «remontar el vuelo» simboliza su propósito de ayudar a las personas afectadas por un suicidio cercano, o con tentativas, y afrontar el fenómeno del suicidio en términos globales.

En aras de conseguir este objetivo, la asociación se involucra en diferentes actividades relacionadas con la…

  • Adquisición y generación de conocimientos, mediante el estudio y la investigación sobre el suicidio como fenómeno social y como problema de salud pública para avanzar en la prevención y la intervención, mediante la creación de una red de conocimiento sobre el suicidio, nacional e internacional y/o colaboración con las existentes.
  • Difusión de los conocimientos y recursos existentes en torno a la prevención del suicidio, a la intervención en crisis y al tratamiento de las personas supervivientes.
  • Visibilización del propio fenómeno para normalizar su tratamiento y reducir su estigmatización.
  • Colaboración con las instituciones y organizaciones públicas y privadas con el fin de adoptar medidas, planes y programas orientados al conocimiento del suicidio, a su prevención y a la asistencia a las personas inmersas en esta dura realidad.
  • Organización de actividades informativas y formativas relacionadas con el proceso del suicidio y sus consecuencias, dirigidas tanto a profesionales como al público en general.
  • Recopilación y difusión de recursos existentes en temas de prevención, intervención y postvención del suicidio (bibliografía, estudios, planes, guías…).
  • Promoción, apoyo y/o colaboración en investigaciones sobre el suicidio.

Para formar parte de la asociación no es necesario ser una persona experta en suicidio o profesional en este ámbito de trabajo, sino tener el compromiso de reducir el número de muertes por suicidio y/o mitigar el sufrimiento que deja a su paso. Cada persona puede ayudar a conseguir estos objetivos con sus capacidades, habilidades, recursos personales y/o profesionales.

Puedes contactar con esta asociación a través del siguiente ENLACE

 

Logotipo Papageno.esPapageno.es es una plataforma de carácter independiente y no lucrativa. Nació en 2019 fruto del esfuerzo de un grupo de profesionales con vocación de servicio y activismo social con el objeto  de prevenir el suicidio.

Desde sus inicios se mueve desde la ilusión de unir esfuerzos de los profesionales y organizaciones preocupadas por el impacto que el suicidio provoca en nuestra sociedad. Este impacto no está marcado solo por el número de víctimas mortales, sino por el sufrimiento de las personas y colectivos más vulnerables, y entre ellos el de las personas que afrontan un duelo por suicidio (supervivientes).

Desde la filosofía de la lucha contra el estigma y el tabú, tiene como objetivos la sensibilización de la sociedad y de los colectivos profesionales, con especial atención a la formación y empoderamiento de personas y colectivos.

Con esta adhesión ambas organizaciones hacen público su deseo de colaborar en la prevención del suicidio desde el máximo respeto a su independencia en defensa del colectivo al que representan, a sus estatutos y con el único objetivo de aprender juntas. 

Si deseas inscribirte como socio de esta asociación o adherirte a su proyecto puedes contactar a través de: ENLACE

Ubuntu, mariposas

Supervivientes por suicidio
A mis compañer@s del grupo de Ayuda Mutua para Supervivientes de Papageno.es

Autora: Susi de León

 

“Los rebeldes se buscan entre sí.
Se caminan unos hacia los otros…
Los rebeldes empiezan a reconocerse,
a saberse iguales y diferentes…
Caminan como hay que caminarse ahora,
es decir, luchando…”

Subcomandante Marcos
Segunda Declaración de la Realidad. 1996

 

Supervivientes. Es como nos llaman desde la psicología a quienes hemos sufrido pérdidas de familiares por suicidio. Supervivientes, porque hemos de regresar a la vida desde el fondo del abismo y sus tinieblas, cauterizar el dolor infinito que nos desgarra por dentro al no entender por qué no bastaron nuestros cuidados, nuestro amor, nuestro calor, nuestra presencia. Supervivientes, porque hemos de doblegar a la maldita culpa que nos destroza y acuchilla el alma, martirizándonos por no haber sabido ni podido hacer más por ell@s, que nos hace resonar en nuestras mentes aquello que dijimos y no debimos decir, o que no dijimos y debimos decir, o que quizás pudimos hacer y no hicimos para evitar ese segundo fatal que les borró para siempre de nuestras vidas… Supervivientes, porque el mundo se hunde bajo nuestros pies, porque la vida ya no es vida, sino un mero dejarse existir, mortificándonos sin piedad al considerar que no tenemos derecho a seguir disfrutando de una vida que nuestros seres queridos no pueden gozar ya… Y todo ello, aderezado con la vergüenza, la sensación de fracaso, de rendirse, de estigma, que en nuestra sociedad aún rodea a la muerte por suicidio y a quienes se ven sacudidos por ella. Quienes vivimos este tipo de muerte sabemos lo doloroso y difícil que es regresar a la Vida, lo que cuesta ser entendidas, y cómo escuece mucha de la ayuda que desde fuera nos quieren brindar con la mejor intención. De ahí la importancia de estos grupos de ayuda mutua donde el corazón se abre solo, donde nos sentimos arropadas y comprendidas, donde las experiencias ajenas te ayudan a entender la tuya propia, y la tuya se hace bálsamo para otras. Despacito, intentando hacer entender a quien llega que ha de respetarse el sentir, y los tiempos, y las lágrimas, y la rabia…Porque son el único camino que nos ayudará a entender, y a poder transformar todo ese sufrimiento y dolor en amor.

A mí me gusta llamarnos amazonas. Y guerreras. Porque luchamos con coraje y valentía, juntas, para no dejarnos derrotar por el desánimo y la tristeza. Desde el primer instante en que alguien llega por primera vez al grupo recibe todo el amor y la comprensión que necesitamos para empezar a recomponernos y a poner los peldaños de nuestro frágil equilibrio. Amazonas, cabalgando hacia la Luz, recibiendo y aportando cada una su experiencia y su cariño, como una nueva familia que te sostiene en los momentos más duros, aquellos en los que todo quema y parece que nos lleve a enloquecer por el dolor, por los recuerdos, por los aniversarios… Ahí siempre el resto se olvida del suyo y pone sus brazos para que la otra no caiga. Luchamos por regresar a la Vida, juntas, todas cogidas de la mano, sin dejar atrás a ninguna…

Ubuntu, mariposas, ubuntu… Esa hermosa palabra africana que recoge la sabiduría ancestral del continente cuna de la humanidad, y que viene a decir que solo somos juntas; que yo soy porque todas nosotras somos… Que nuestra generosidad y nuestra solidaridad y compasión con las demás nos hará avanzar como personas al avanzar toda la comunidad. Es lo que hacemos en nuestro grupo de ayuda mutua. Avanzamos juntas hacia la Luz, a veces a rastras, compartiendo nuestras lágrimas, pero también nuestras risas y alegría, siempre juntas, sin dejar a nadie atrás. Y cada día, poquito a poco, nuestro esfuerzo y nuestro coraje por salir de las sombras y acercarnos a la Luz, nos ayudará a transformar ese dolor infinito en un profundo y sólido amor. Nuestros seres queridos vivirán en nuestros corazones, caminarán con nuestros pasos, volarán libres con nuestras nuevas alas de mariposas. Transformadas, metamorfoseadas por efecto del esfuerzo y el amor.

Ubuntu, mariposas. Todas juntas. Cogidas de la mano. Qué nadie se quede atrás. ¡Vamos, Eva, Charo, Vero, Lourdes, Marién, Trini, Mayte, Nany, Pepi, Ana, Regla, Manuel…!

Os quiero como al mundo, valientes amazonas, mariposas de Luz.
¡Gracias a todas por cuanto aportáis a mi vida, y gracias a Daniel López por promover la creación de este Grupo de Ayuda Mutua para Supervivientes en Cádiz!

 

I shin den shin (De mi corazón al vuestro).

 

Confía en la vida

Autora: Marien Sosa Rojano.

Cuando escuché esa palabra, “confía”, me dolió, era un sin sentido… Porque a veces no podemos escuchar cosas que nos duelen, porque a veces, es mejor el silencio, porque a veces no ves más allá que tu dolor, porque aún no estás preparado para escuchar otras cosas, porque a veces solo necesitas llorar y que te abracen, porque esa fue mi despedida y mi comenzar.

Desde que te marchaste tuve que aprender a vivir con un dolor inexplicable, tuve que asumir tu ausencia sin más, a pesar de que mi mente luchaba porque no entendía ni aceptaba que te hubieras marchado, tuve que aprender a sobrevivir sin ti, tuve que aprender a aceptar el vacío que dejaste en mí.

Desde que te marchaste, he vivido muchas experiencias que nunca imaginé vivir, he conocido a personas que nunca pensé que conocería y formarían parte de mí, de mi recorrido, de mi acompañamiento, de mi crecimiento, de mi sanación.

Desde que te marchaste repaso cada momento que compartimos juntos, recuerdo cada frase que me dijiste a la que ahora le doy otro sentido y otro significado. Recuerdo con cariño y cierta nostalgia cada sonrisa y cada gesto hermoso que compartimos, cada bache que encontramos y juntos superamos, cada experiencia nueva vivida y compartida, cada cosa que aprendimos el uno del otro, cada beso, cada abrazo, cada reencuentro, cada despedida, sobre todo, la última.

Desde que te marchaste, “hago mal” en recordar aquello que pude decir y no dije, porque ya no lo puedo cambiar y he tenido que aprender a perdonarme por ello. Recorro mentalmente situaciones que obvié porque no sabía que podían tener otro mensaje, y ahora, tarde, me doy cuenta que querías decirme otra cosa. Por ello, aún mantengo un dolor emocional conmigo misma, uno que aún estoy aprendiendo a sanar.

Desde que te marchaste, he aprendido tanto, y la verdad es que tengo que agradecértelo a ti, que me llevaras por esos caminos, que me acompañaras a encontrarme con esas personas que me han guiado y enseñado cómo comprender, cómo recordarte cada día sin ese dolor, y cómo ser paciente conmigo cuando te echo tanto de menos que me recuesto en mi soledad y te lloro.

Leí una vez que “en esta vida no pierde quien se cae, pierde quien no se levanta”. Ya sabía que la vida es difícil y dura. A veces, viene, te da un empujón y te deja caer. Otras veces, te pone una zancadilla y te hace tropezar. Otras, viene de golpe y te tumba. En ocasiones, te deja KO. Y he aprendido, que, con cada una, algo te viene a enseñar, algo te quiere decir, algo te quiere mostrar… Pero tiene una forma peculiar de que aprendamos, un tanto dolorosa, porque si lo piensas, no hay aprendizaje en la vida que te haya causado dolor. De esos son de los que verdaderamente aprendemos.

Ahora sé, que esto es aprendizaje también, pero aún no estoy segura de qué podré aportar yo con ello a los demás. Porque como sabes, mi pasión es enseñar.

Lo que sí sé es que soy una versión diferente y mejor de mí misma, lo que sí sé es que no lo hubiera conseguido sin ayuda, lo que sí sé es que he leído como nunca, lo que sí sé es que he crecido como persona, lo que sí sé es que he aprendido mucho en todo este tiempo, lo que sí sé es que ahora ya no me voy a rendir, lo que sí sé es que me he hecho más fuerte, lo que sí sé es que ha sido también gracias a ti.

Te quiero y te seguiré queriendo, te di un lugar en mi vida y ese siempre será tu lugar. Sé que hay quienes no lo entienden y no lo comparten, pero a mí eso me da igual.

Quizás de todo lo que he aprendido, me quedo con haberme descubierto, con conectar con mi ser, despojarme de mi ego, sentir mi esencia y sentir la tuya.

Fue tan bonito sentirte que pensé que era una locura, pero hoy sé que muchas personas viven algo similar, y sé que te comunicas conmigo, en esos sueños, en esos olores, en esos sonidos, en eso que siento en mi mano cuando me acuesto y toco tu lado de la cama… Yo nunca creí en ello, hasta que no supe ni pude explicar cada cosa que me ha ocurrido. Cada casualidad empecé a ver que era causal, porque fueron demasiadas para mi cabeza lógica… Y busqué, y compartí, y hubo quien no sabía escucharme y hubo quién sí porque vivió lo mismo que yo, y es maravilloso saber que no es el final.

Me encantan las mariposas porque se han convertido en mi descubrimiento, me encantan los búhos porque me recuerdan a ti, me encantan los girasoles porque me iluminas con ellos. Todos ellos son mi nueva conexión contigo. Hacen que te vea y te recuerde de otra manera, hacen que te tenga presente cada día, aunque sabes que te llevo en mi corazón.

Me he hecho amiga de mi nuevo yo, y la verdad es que me gusta, aunque sé que aún no he terminado de sanar y me queda camino por delante. Me encanta escribirte y hablarte, me encanta nombrarte, me encanta recordarte, me encanta mirarte cada día en nuestra foto, me encanta pensar en ti. Porque ya son más los días que no dueles y eso me gusta, porque he aprendido a recordarte sin tanto dolor, aunque a veces, de repente vuelve y me tumba, me anula, me gana.

Cuando me recupero, vuelvo a conectar conmigo y también contigo, sin llanto, sin pena, desde el amor y cariño que te tengo, pero hasta que vuelve ese momento me siento derrotada, abatida, agotada.

Qué duro y qué difícil es vivir con esto, aunque he encontrado verdaderas guerreras valientes en mi camino, ahora son parte de mí, las quiero en mi vida porque me ayudan a continuar, me apoyo en ellas si lo necesito porque sé que están ahí conmigo igual que yo estoy con ellas. Son una nueva familia, muy especial, con una fortaleza enorme, y las conocí gracias a ti. Son mis papagenas.

Ahora ya me cuesta un poco menos escuchar “confía” porque veo que a pesar del dolor y de la experiencia vivida, la vida me regala personas maravillosas… así que he decidido abrir un poco el corazón y dejarme recibir aquello que esté por venir.

Grupo de ayuda mutua supervivientes de suicidio
Participa individualmente en la actividad formativa o crea ideas de prevención en equipo (actividad para mayores de edad)
¿Quieres enfrentarte a un reto?
El suicidio es un problema de salud pública a nivel mundial. Se calcula que mata cada año a 800.000 personas, una cada 40 segundo. El número de personas que lo intenta es de 10 a 20 veces superior y cada muerte trae problemas emocionales de 6 a 12 personas que verán su vida cambiadas para siempre. Cuando el suicidio se da en la infancia y la adolescencia, el problema se agrava. Esta causa de muertes es la tercera en el grupo de edad de 14 a 29 años. No podemos permanecer impasibles antes este drama.

Supervivientes por suicidio: «No Sabía»

Foto de Daria Sannikova en Pexels

Autora: Marien Sosa Rojano es superviviente de suicidio y participa en un grupo de ayuda mutua.

En este artículo Marien narra su proceso de duelo personal tras la pérdida de un ser querido a través de las emociones a las que se enfrenta.

 

NO SABÍA.

No sabía que un día se me pararía la vida.
No sabía lo que me iba a ocurrir.
No sabía que ese día descubriría cuánto puede doler el alma.
No sabía que mi alma se podía sentir así.
No sabía que se podía romper tan fuerte, que cada trozo de mi alma podía doler tanto.
No sabía que serían cuchillas penetrantes que me acompañarían mucho rato.
No sabía que cada trozo cortaba, hería, sangraba y escocía con sólo respirar.
No sabía que sólo respirar dolía.
No sabía que el dolor que sentía se haría cada vez más intenso y me ahogaría.
No sabía que me hundiría en un mar de lágrimas.
No sabía que el dolor tenía color.
No sabía que cuanto más sufría más oscuro se volvía mi mundo.
No sabía que la penumbra envolvería mi vida.
No sabía que mi ser se apagaría.
No sabía cómo volverlo a encender.
No sabía que estaría tan perdida, sin rumbo.
No sabía el sentido de vivir.
No sabía que mi mente me pediría abandonar.
No sabía que mi corazón también quería parar.
No sabía cómo dejar de caer.
No sabía cómo dejar de crujir.
No sabía qué encontraría al final.
No sabía que volvería a tocar fondo, pero que éste sería diferente al que conocí.
No sabía que lo necesitaba, que querría quedarme allí.
No sabía que me levantaría y permanecería de pie, ahí.
No sabía que me untaría de la sombra del lecho oscuro, no sabía cómo me haría sentir.
No sabía que descubriría un momento, una reflexión, un rayo de luz.
No sabía que querría salir de allí.
No sabía cómo hacerlo, no sabía cómo ascender.
No sabía que escalaría, no sabía que volvería a caer.
No sabía que treparía y me quedaría a medias de bajar o subir.
No sabía que había encontrado un camino y que debería seguir por ahí.
No sabía que quienes me ayudaban, me acompañaban y guiaban, lo daban todo por mí.
No sabía cuánto amor me rodeaba porque sólo pensaba en salir.
No sabía que avanzaba, a pesar del peso que arrastraba.
No sabía que crecía y aprendía, pero mientras me sanaba.
No sabía que aún me curo, mientras gano fuerza y confianza.
No sabía que en mi camino encontraría almas hermanas.
No sabía que notaría claridad en mi mirada.
No sabía que volvería a sentir.
No sabía que este camino, aun acompañada, sola lo tenía que vivir.
No sabía que cansada me tocaría seguir subiendo.
No sabía que mientras subía, me estaba conociendo.
No sabía que descubriría un ser que habitaba en mí, diferente al que fui.
No sabía que lograría ver que estaba saliendo de allí.
No sabía que aún me queda camino, pero la luz es cada vez más cálida al subir.
No sabía que me daría cuenta que fue toda una oportunidad haberte conocido a ti.
No sabía que serías un gran maestro de mi vida y yo solo tu aprendiz.
No sabía que descubriría todo lo que te hacía sufrir.
No sabía que me perdonaría por no haberte podido ayudar.
No sabía que me perdonaría, y que podría encontrar la paz.
No sabía que en mi camino me has acompañado siempre, aunque no te podía ver.
No sabía que aprendería a sentirte, en otro modo, tu ser.
No sabía que aceptaría que ya no estás conmigo, que ahora estás siempre.
No sabía que te echaría de menos de tantas formas diferentes.
No sabía que descubriría tu energía y me acompaña cada día.
No sabía que serías mi luz, mi guía, mi razón para continuar.
No sabía que serías un ángel azul de alas abatidas.
No sabía que mi luz te alumbraría en tu oscuridad.
No sabía que no pude alumbrarte lo suficiente y perdiste la batalla.
No sabía que ahora donde estás me esperas y nos volveremos a abrazar.
No sabía que mientras nos reencontramos a mí me queda mucho que caminar.
No sabía que mientras avanzo aceptaré lo que me tenga que llegar.
No sabía que aprendería otra forma de mirar.
No sabía que ahora solo me apetece ayudar.
No sabía que tú serías mi razón por la que estas frases escribir.
No sabía que tenía en mi interior muchas cosas que decir.
No sabía que esta tormenta me iba a destruir.
No sabía que el paraguas no sirve de nada aquí.
Pero mi tormenta me acompaña, aunque a veces parezca desaparecer.
Ahora la acepto y la quiero, forma parte de mi ser.
Ahora sé y te agradezco lo feliz que me hiciste sentir.
Ahora sé que quiero que los demás te recuerden también así.
Ahora sé que volveré a escribirte porque nunca me despedí.
Ahora sé y te prometo que intentaré volver a ser feliz.
Porque sé que es lo que tú querrías, volver a verme sonreír.
Porque sé que tu sonrisa me daba ganas de vivir.
Y ahora sé que con la mía me toca regalarla y compartir.
Ahora sé y agradezco a la vida, que me tocara esto a mí.
Porque sé que era el camino que me preparó para seguir.
De todo ello he aprendido y ahora quiero continuar
Aunque me enfadé con la vida, ya la puedo perdonar.
No me importa quién no lo entienda, son mis zapatos, mi caminar.
Quién me acompañe en este viaje aprenderá de mi lección
Aunque sé que este trayecto es diferente en cada corazón.

 

Grupo de ayuda mutua supervivientes de suicidio
Grupo de ayuda mutua supervivientes de suicidio en Cádiz

 

Grupos de ayuda mutua para supervivientes de suicidio

Si deseas participar en un grupo puedes consultar en el listado de los grupos que funcionan en España.

Papageno coordina un grupo de ayuda mutua en Cádiz. Si deseas ponerte en contacto con nosotros utiliza el WhatsApp 633 169 129

Para tener más información sobre el duelo por suicidio puedes consultar aquí.

Duelo por suicidio: la importancia de la comunidad

Emociones y duelo por suicidio

María Francisca Morell García,

Presidenta asociación AFASIB

 

Los vínculos emocionales

Incluso en un momento en el que la sociedad tiende al excesivo individualismo, las personas seguimos creando y rompiendo vínculos de distinta naturaleza con todo aquello con lo que nos relacionamos. El hecho de vincularnos emocionalmente con algo o alguien hace que las pérdidas sean una realidad social muy común, y hace necesario que de alguna manera aprendamos a gestionar la pérdida de aquello que hemos disfrutado, y que ya no tenemos.

 

El proceso de aceptación de la pérdida

Este proceso de aceptación de la pérdida y de aprender a reconstruir nuestra vida es lo que se conoce como duelo. La creación y la ruptura de vínculos siempre han estado relacionadas con rituales sociales, especialmente en los casos en que los vínculos son con personas. Nacimientos, matrimonios o defunciones… todos estos acontecimientos implican distintas costumbres muy arraigadas culturalmente, que de alguna manera, dotan de significado social esa experiencia y la definen como “adecuada”.

 

Validación de las emociones en el ámbito familiar y social

 

En el caso de las pérdidas, las relaciones sociales y familiares son las que validan las emociones de tristeza, confusión, ira o culpa, para que los dolientes sientan que su padecimiento es reconocido.

 

Cuando perdemos a un ser querido por suicidio, este espacio social de sufrimiento compartido se reduce, a causa del estigma social, el tabú y la falta de conocimientos compartidos (de lo que no se habla, poco se puede conocer). No poder compartir el sufrimiento puede suponer que el proceso del duelo se ralentice o cronifique, que aumente la sensación de rechazo social, y hace que este acompañamiento social sea sustituido por la atención sanitaria.

 

Duelo por suicidio: de lo familiar y comunitario a lo sanitario

Es así como un proceso originalmente familiar y comunitario se convierte en un proceso sanitario, para una realidad que es reconocida como multifactorial y compleja: el suicidio. A pesar del esfuerzo del sector sanitario por crear equipos profesionales multidisciplinares, intentando que la atención siga un modelo biopsicosocial, suplir esta necesidad de apoyo social no puede restringirse a una visita en un centro de salud. Las personas supervivientes, a veces, lo único que necesitamos es un café o un paseo. Poder ir a comer con personas con las que poder hablar del suicidio, sentirnos escuchadas sin juicios, crear nuevos vínculos con personas, con recursos comunitarios, sentir que lo que nos ha ocurrido puede servir de ayuda a más personas, a dar a conocer la realidad del suicidio.

 

El duelo por suicidio es lo suficientemente complejo para justificar intervenciones desde distintos ámbitos.

 

 

María Francisca Morell García

Psicóloga en intervención social de Cruz Roja Islas Baleares. Cursando el máster en psicología general sanitaria. Miembro del Grupo de Trabajo de Investigación, Prevención y Actuación en la Conducta Suicida del Colegio Oficial de Psicología de las Islas Baleares. Presidenta de AFASIB, familiares y amigos supervivientes por suicidio de las Islas Baleares.

El rincón del superviviente: la utilidad de los grupos de ayuda mutua

Senderismo recurso para mejorar tu salud mental

 

Qué es ser superviviente de un suicidio

Los supervivientes son los grandes olvidados entre las víctimas del suicidio. Se denominan supervivientes a aquellas personas afectadas por la muerte por suicidio de un familiar o allegado.

Se calcula que cada muerte por suicidio afecta de seis a doce personas, convirtiéndolas en un grupo de riesgo por el impacto de la muerte traumática de su familiar y por el efecto contagio.

El duelo por suicidio tiene complicaciones emocionales por dicha naturaleza traumática. Aunque muchas personas encuentran recursos propios y apoyos sociales para afrontarlo, otras necesitan de un apoyo profesional.

Sin embargo, todas tienen un punto en común. El estigma y el tabú impide en muchos casos hablar del tema. Las reuniones de supervivientes son una herramienta útil que les permite tanto expresarse emocionalmente sin barreras, como encontrar recursos para reestructurar su vida, trabajar la culpa y seguir viviendo.

 

Los grupos de ayuda mutua

Para ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a las asociaciones de supervivientes la creación de grupos de ayuda mutua. Según la OMS, un grupo puede proporcionar: sensación de comunidad y apoyo, ambiente de empatía y sensación de pertenencia, esperanza de volver a la “normalidad”, competencias para tratar con aniversarios u ocasiones especiales, nuevas formas de enfrentar los problemas y un lugar para expresar temores, preocupaciones y dolor de forma confidencial y sin ser juzgado.

 

El rincón del superviviente

Desde papageno.es queremos aportar un grano de arena dando voz a los supervivientes. Sus testimonios favorecen la visibilidad de su colectivo y son valiosos para la prevención del suicidio. Una prueba viva de que el colectivo existe y que la muerte por suicidio no acaba en los fallecidos, sino que provoca graves consecuencias entre familiares y amigos. La sociedad no puede darles la espalda.

 

Testimonios de supervivientes por suicidio

 

Yo soy superviviente por suicidio

«Mi nombre es Eva M. y soy superviviente de familiar fallecido por suicidio. Desde el principio, tras el fallecimiento de mi hermano querido, supe que nadie, ni siquiera un especialista de la salud mental, podría entender el camino de dolor inhumano que tendría que emprender.

Para quien pueda ayudar mi aporte, aquí lo dejo escrito».

 

La búsqueda de recursos: los primeros días

«No sé cómo, busqué y busqué información en las redes sociales acerca de mi dolor. Desde el primer momento supe que nadie que no estuviese en mi situación podría entenderme. Sin embargo, lo primero que sentí el primer día, es que no estaba sola. Solo eso es un mundo entero emocionalmente.

 

Mi grupo de supervivientes

«Más tarde pude acceder a un grupo de supervivientes. Allí nos encontramos personas en diferentes etapas del duelo. Algunos con los fallecimientos más recientes, otros con su duelo más elaborado.

Ellos han encontrado recursos y esos recursos son los que yo pongo en práctica. Solamente una frase, una palabra, te sirven de ancla para sobrevivir a tu dolor y desbancar un pensamiento que te ha estado atormentado desde el primer segundo desde el momento en que te dan la noticia».

 

La culpa

La culpa es devastadora, es la emoción que está presente cada segundo. Desde que participo en el grupo estoy aprendiendo a transitarla, aceptarla y viendo que puedo aprender de ella. Empiezo a manejarla, aún sabiendo que será mi compañera de viaje.

También estoy aprendiendo a protegerme de lo que considero que en estos momentos no puedo enfrentar, el grupo me enseña a darme cuenta de eso.

Nunca había leído sobre el tema y nunca imaginé estar aquí. Ahora sé que el suicidio es la primera causa de muerte no natural en España.

Pero así es y así es como lo estoy viviendo».

 

Eva M. participa en el Grupo de Ayuda Mutua de Apoyo al Duelo dentro del Plan Local de Salud del Ayuntamiento de Cádiz, gestionado por www.papageno.es


 

MÁS INFORMACIÓN

 

Eva M. participa en el Grupo de Ayuda Mutua de Apoyo al Duelo dentro del Plan Local de Salud del Ayuntamiento de Cádiz, gestionado por www.papageno.es

Nuevo grupo de ayuda mutua para supervivientes en Ibiza (AFASIB)

Afasib, Familiars i Amics Supervivents per suïcidi de les Illes Balears organiza una visita a ibiza para crear un nuevo grupo de ayuda mutua para familiares y allegados de personas fallecidas por suicidio.

Si eres de Ibiza o Formentera y has pasado por esta experiencia contacta con AFASIB y podrás compartirla con nosotros. Los grupos de ayuda mutua son el sitio ideal para expresar tus emociones de forma segura en un ambiente cálido y aprender recursos para afrontar el duelo a través de la interacción con otras personas que también perdieron a un allegado por suicidio. ¡Te esperamos!

AFASIB
Llamar 657 71 63 40
asociacionafasib@gmail.com
Facebook: @afasib.supervivents.illes.balears

Abre el primer grupo de apoyo al duelo para familiares y allegados de personas fallecidas por suicidio en la provincia de Cádiz

El próximo viernes 8 de noviembre a las 17:00 h dará inicio el primer grupo de apoyo al duelo para familiares y allegados que han perdido a alguien por suicidio. El grupo se desarrollará en la Fundación Municipal de la Mujer en la Plaza del Palillero de Cádiz y será dinamizado por profesionales voluntarios de papageno.es

La actividad, que cuenta con el apoyo del Plan Local de Salud de Cádiz, tiene como objetivo ofrecer un apoyo a las personas que sufren esta situación tanto a la hora de expresar emociones de forma libre y segura, como de encontrar recursos conjunto para afrontar la pérdida.

La OMS describe los Grupos de Ayuda Mutua como un instrumento útil para enfrentarse a este drama, que es la primera causa de mortalidad externa en España y supone una importante amenaza a la salud pública en nuestra provincia. 

El estigma produce en muchas ocasiones una doble victimización hacia los supervivientes que provoca una mayor dificultad para pasar esta dolorosa etapa caracterizada por una fuerte carga emocional. Los grupos contribuyen a la gestión emocional y ofrecen un apoyo importante para abordar este problema.

Para participar en el grupo se necesita solicitarlo previamente a través de nuestro WhatsApp: 633 169 129, por correo electrónico: prevención@papageno.es o a través de las redes sociales (Facebook: @papageno.es y Twitter: @EsPapageno).

 

 

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