Manual de Acogida de los Grupos de Ayuda Mutua de Duelo por Suicidio
UBUNTU&PAPAGENO
La Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido «Ubuntu» es una organización no lucrativa e independiente con NIF G05315254 e inscrita en el registro de asociaciones de la comunidad autónoma de Andalucía. Está constituida por personas afectadas por la muerte de un ser querido por suicidio y tiene como objetivo ofrecer un apoyo integral a las personas en duelo. La asociación se constituye en diciembre de 2020 fruto de la ilusión de miembros de los grupos de ayuda mutua organizados por «Papageno» en Andalucía.
La Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno» es una entidad no lucrativa e independiente con NIF G90476359 e inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones en España (Sección: 1ª/ Número Nacional: 619143). Nacida en el verano de 2019 tiene como finalidad promover actividades de abordaje del suicidio.
Ambas asociaciones se unen en un intento de mejorar la atención que se da a las personas con pérdidas cercanas por suicidio. ofreciendo atención integral y reivindicando la necesidad de dar mayor visibilidad al suicidio y colocarlo en las agendas políticas, de las administraciones, de los medios decomunicación y de la sociedad en general como una prioridad de salud pública y reto social clave.
Los grupos de ayuda mutua
La participación de las personas en duelo por suicidio en grupos de ayuda mutua es un instrumento ampliamente utilizado y recomendado por organismos como la OMS. Estos grupos se caracterizan por la participación de personas a las que une un problema común y dispuestas a desarrollar estrategias con la finalidad de darse un apoyo mutuo.
Los grupos están compuesto por 8-12 miembros y se celebrarán mensualmente de forma presencial o videoconferencia en sesiones de dos horas.
Actualmente hay grupos activos o previstos de forma presencial en Cádiz, Jerez, Sevilla, Córdoba y Jaén. También se atienden personas de otras provincias cuando no tienen cerca ningún recurso presencial. En este caso las actividades se realizan por videoconferencia.
Si desea conocer otros GRUPOS DE AYUDA MUTUA de DUELO POR SUCIDIO en nuestro país, pulse aquí
Acompañamiento (peer to peer)
Desde el principio se potencian las relaciones entre los y las miembros de los grupos. La demanda de este tipo de apoyo suele ser continua entre las personas que se incorporany le dan sentido al margen de intervenciones más de tipo profesionales en aspectos concretos o en duelos complicados.
En el año 2014, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elaboró un informe con el objetivo de promover la atención de los gobiernos sobre la muerte por suicidio, afirmando categóricamente que su prevención no solo es posible sino necesaria y urgente. En nuestro país, de acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre defunciones por causa de muerte, el suicidio se mantiene como la principal causa externa de fallecimientos. Y aún más alarmante es el hecho de que, de acuerdo con algunas publicaciones, la discrepancia existente entre los datos aportados por el INE y los institutos de medicina legal hace pensar en una subnotificación del número de muertes. Además, estas cifras no incluyen la ideación suicida o las tentativas de suicidio que pueden ser hasta veinte veces más frecuentes que el suicidio consumado, con el subsiguiente coste social y sufrimiento personal que conlleva. Explicar las causas de esta elevada prevalencia no es fácil, ya que, como en casi todos los fenómenos complejos, no hay una única respuesta. El suicidio no es algo que ocurra en el vacío, sino que tiene lugar en un contexto específico y en unas circunstancias determinadas de la vida de una persona, en las que la desesperanza y el sufrimiento cobran especial relevancia. El suicido es fenómeno multifactorial, plural, interactivo, dinámico, cultural, contextual y existencial, lo que se traduce en que, para cada persona, existen diversas configuraciones problemáticas que pueden estar a la base de numerosos problemas o dificultades.
Intervención temprana en la prevención del suicidio
Entre las variadas y posibles explicaciones que podemos encontrar, destacarían que no existen intervenciones específicas para poblaciones de riesgo ni tenemos actualmente un plan nacional para la prevención de suicidio, a pesar de que la Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud lo incluye como uno de sus objetivos. Además, en el ámbito sanitario, la evaluación clínica del riesgo suicida no siempre se lleva a cabo de forma comprehensiva y, a pesar de contar con instrumentos específicos de evaluación de la conducta suicida validados en población española para adultos y adolescentes, es infrecuente realizar un cribado específico.
A pesar de estas dificultades, el suicidio es prevenible. De hecho, no enfrentamos a un problema que –por su propia naturaleza– solo puede ser abordado desde la prevención. Aun así, constituye uno de los problemas más importantes de la salud pública mundial, de tal manera que la Comisión Europea en su Pacto Europeo por la Salud Mental y el Bienestar incorpora la prevención del comportamiento suicida dentro de las cinco áreas de actuación prioritaria. También otras entidades, como la Sociedad Británica de Psicología o la Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos señalan que la intervención temprana es fundamental para cualquier estrategia de prevención del suicidio. En todo caso, tal y como ha señalado la OMS, la prevención del suicidio requiere un enfoque innovador, integral y multisectorial, con la participación tanto del sector de la salud como de otros sectores, como por ejemplo los de la educación, el mundo laboral, la policía, la justicia, la religión, el derecho, la política y los medios de comunicación.
¿Y si empezamos por la adolescencia?
La literatura científica ha puesto de relieve la importancia de la prevención del suicidio juvenil y la trascendencia de que los adultos que forman parte de la vida de estos jóvenes conozcan las posibles señales de alarma. Asimismo, existen intervenciones preventivas basadas en la evidencia empírica que pueden llevarse a cabo en diferentes contextos para prevenir los intentos de suicidio. Recientemente, la Organización Panamericana de la Salud ha publicado una guía para promover la salud de los adolescentes que insta a la adopción de medidas a nivel estructural, ambiental, institucional, comunitario, interpersonal e individual para prevenir la muerte por en la adolescencia. No existe un camino único que lleve a un adolescente a intentar quitarse la vida o a realizar conductas que pongan en peligro su bienestar. La investigación ha determinado la existencia de numerosos factores de riesgo (ambientales, psicológicos, clínicos y biológicos) y comportamientos de riesgo relacionados (acoso escolar, prácticas sexuales de riesgo, delincuencia, abuso de sustancias, auto-agresiones, falta de actividad física, hábitos alimentarios inadecuadas, violencia familiar, etc.). Se desconoce la función que juega cada factor por separado, así como las interacciones que pueden establecerse entre ellos. Lo que sí parece claro es que el tamaño del efecto de cada factor es, en general, bajo o muy limitado. Por otro lado, los factores de protección no son sólo la ausencia o la cara inversa de los de riesgo, sino que tienen “entidad propia”. Según la Guía de Práctica Clínica de Prevención y Tratamiento de la Conducta Suicida, los factores protectores asociados a una reducción del riesgo de suicidio en la infancia y adolescencia son: 1) alta cohesión familiar y bajo nivel de conflictos; 2) habilidades de solución de problemas y estrategias de afrontamiento; 3) actitudes y valores positivos, en particular frente al suicidio; 4) sexo femenino; 5) creencias espirituales ; 6) habilidades para estructurar razones para vivir; 7) nivel educativo medio-alto, y 8) locus de control interno, adecuada autoestima y sistemas de apoyos y recursos.
Niveles de intervención
Las estrategias de prevención de suicidio propuestas por la OMS incluyen niveles de intervención en el ámbito social, comunitario, interpersonal e individual, con el objetivo de fortalecer los esfuerzos de prevención del suicidio. Este modelo estimula el uso de estrategias de prevención universales, selectivas e indicadas (las estrategias de prevención universal se dirigen a toda la población con el objetivo de mejorar la conciencia pública y los sistemas de atención de la salud, el acceso a dicho apoyo y las condiciones de vida de la sociedad en general; las estrategias de prevención selectiva se enfocan en ciertos grupos de riesgo dentro de una población, que pueden no mostrar conductas suicidas, pero tienen un mayor riesgo; y las estrategias de prevención indicadas se centran en personas que son particularmente vulnerables, ya que han mostrado signos de comportamiento suicida o intentos de suicidio). Por lo tanto, los esfuerzos de prevención del suicidio deben abordarse desde una postura multisectorial de amplio alcance. En el caso de la conducta suicida en adolescentes, la intervención en los contextos educativos es algo crucial. Varias revisiones prestigiosas han indicado que, entre otros abordajes, los programas de prevención escolar y otro tipo de intervenciones en los contextos educativos pueden ser métodos de prevención del suicidio eficaces, aunque la evidencia científica aún es limitada. Se han establecido cinco tipos de programas de prevención del suicidio en las aulas: concienciación y educación transversal del alumnado; liderazgo entre iguale; entrenamiento del personal del centro escolar; cribado de alumnos de riesgo; y entrenamiento de competencias sociales y emocionales. Sintetizando, el contexto escolar supone un excelente panorama de intervención para los psicólogos donde, además de intervenciones de carácter más asistencial y clínico, los estudiantes podrían verse beneficiados de protocolos de cribado de adolescentes en riesgo, así como del trabajo “a pie de aula” de programas bien construidos con el objetivo de reducir factores de riesgo y potenciar factores de protección de la conducta suicida, aprender a manejar situaciones de crisis, fomentar una buena salud mental, promover las redes de apoyo social, identificar situaciones de riesgo, etc. Todo ello constituye aspectos involucrados en el complejo fenómeno de la conducta suicida. También el personal de la escuela puede beneficiarse del entrenamiento en habilidades que permitan la identificación y derivación de los estudiantes hacia los recursos sociales y sanitarios disponibles.
En cualquier caso, parece necesario potenciar las estrategias de promoción de la salud mental en los adolescentes. En este sentido, numerosos autores abogan por un cambio de paradigma o añadir un enfoque complementario que no se limite al abordaje de problemas, trastornos y factores de riesgo, sino que también atienda a las fortalezas, potencialidades, capacidades y factores de protección.
El palenque Sáb, 22/01/2022 – Sáb, 22/01/2022 Tema: El Palenque desarrolla un debate sobre salud mental, la realidad de nuestra sociedad, las necesidades de los afectados y familiares y las carencias en psicoeducación. Participan: Lourdes Rodríguez – Psicóloga de FAEM José Lorente – Vicepresidente de FAEM Jerónimo Acosta – Presidente de COPAO Cádiz Daniel J. López – Presidente de Papageno
Carmen Sánchez es periodista y perdió a su hermano por suicidio. De esta dramática experiencia nació su libro «¿Hablamos del Suicidio?». Carmen lo presentó ayer en el programa de Radio «Herrera en COPE».
Una entrevista interesante donde tuvo la oportunidad de hablar de los aspectos más prácticos de la prevención del suicidio, la labor de los profesionales y la experiencia de sobrevivir a la muerte de un ser querido por suicidio.
Carmen Sánchez ha publicado su libro ¿Hablamos del suicidio? en la Editorial Universo de Letras para visibilizar una de las situaciones más duras por las que puede pasar una persona: la muerte de un ser querido por suicidio. Un libro de dolor y esperanza que contribuye a dar visibilidad a este problema que ha registrado 3.941 muertes en España en 2020 y que ha dejado a su familiares y amigos desolados.
«Después del suicidio de mi hermano entendí que había que hacer algo para visibilizar esta realidad y poder ayudar a prevenirlo, así como dar soporte a las personas que como yo, tienen que lidiar con la perdida de un ser querido por esta causa»
Carmen Sánchez Alegre Escritora, periodista y superviviente.
Sinopsis del Libro
A Carmen se le derrumba todo su mundo cuando se entera de que su hermano Carlos se ha suicidado. A partir de ahí, tanto ella como el resto de su familia emprenden un camino de aceptación y adaptación a esa nueva realidad, transitando las diferentes fases del duelo. De ese modo, la autora narra sus experiencias y sentimientos ante el acontecimiento traumático con el fin de representar un rayo de esperanza para personas en situación idéntica, al mismo tiempo que reclama mayor intervención, con protocolos sanitarios, por parte de los gobernantes.
Cristina Romero perdió a un hijo por suicidio y participa en los grupos de ayuda mutua de duelo desarrollados por Ubuntu-Papageno en Sevilla.
Hoy nos regala esta reflexión personal.
La banalización del sufrimiento
Hace tiempo que me ronda en la cabeza un tema y es el de la banalización del sufrimiento. Y quiero tener como referente “La banalización del mal”, expresada por Anna Arendt.
Según esta, algunos individuos mandaron matar a los judíos en el régimen de Hitler no tanto por una crueldad propia sino porque no reflexionaban sobre sus actos o los cuestionaban. Simplemente acataron las órdenes de sus superiores.
Excepto los casos de familias que han perdido a un familiar, trabajo o casa, la población española en su conjunto vive con más recursos que nunca. A esto se añade los instrumentos tecnológicos existentes que permiten teletrabajar desde casa y sobre todo distraerse solo.
La generación de cristal
Desde hace ya algunos años somos conscientes del aislamiento que sufren las personas, especialmente los jóvenes, a causa de los móviles, tabletas, ordenadores y videojuegos. Veíamos la importancia del contacto familiar y social y no reflexionamos sobre sus consecuencias.
Y cuando los miembros de esta generación sufren un pequeño revés o conflicto mínimo lo convertimos en una tragedia. Les hemos impedido el derecho a aprender a sufrir, a adquirir fortaleza emocional y, por tanto, a tener una enorme intolerancia a la frustración.
Esta falta de tolerancia a la frustración por conseguir rápido y sin esfuerzo el objeto deseado se ha extendido a una gran parte de la sociedad. Ante cualquier mínimo sufrimiento o malestar psíquico perdemos la dimensión del hecho y le ponemos enseguida una etiqueta, le llamamos, sin estudios previos serios, TOC, TDAH, depresión…, le damos una pastillita para aliviar un daño pequeño, etc. etc.
Y banalizamos todo tipo de sufrimiento emocional hasta el punto de no reconocerlo como común en el ser humano y, como resultado, ya no solo tenemos una pandemia por un virus sino una nueva pandemia, a la que llamamos tragedia, que es la de la ansiedad, la depresión y todo lo relacionado con la salud mental, lo que está provocando aún más la estigmatización de las enfermedades mentales.
Y desde los 12 a los 30 años han aumentado el número de suicidios en España y nos llama la atención. Nos causa sorpresa y pavor. ¿Por qué? ¡Si estaba bien! Tenía una mala racha o lo estaba pasando mal, se suele decir. ¿Mal? ¿De verdad, mal? Y nos negamos a profundizar. Y podemos generalizarlo a cualquier edad.
El suicidio en las edades más avanzadas
El caso de los suicidios de los ancianos (junto con la franja de edad de 12 a 30 años es donde la incidencia ha sido más alta) es diferente. Hace 70 años los ancianos, es decir, los abuelos, vivían en el domicilio familiar con sus hijos y nietos. Formaban parte de la familia. Ahora somos europeos. En Europa el concepto de familia es distinto al nuestro. Los hijos se van de las casas de los padres jóvenes y los abuelos viven solos o en residencias.
Esta es ahora nuestra realidad actual. Están viviendo solos o en residencias. Y con la pandemia, aislados. No es de extrañar que una persona de 80 años que no reciba llamadas de teléfono, visitas, ningún calor humano ni ocupación se vaya apagando y no tenga ganas de vivir. La soledad, mata. El aislamiento, mata. El hombre es un animal social y si no fomentamos el contacto social en la población, en general, y en nuestros mayores, es especial, viviremos aislados con pandemia o sin ella. Las nuevas tecnologías propician la falta de socialización. Y ellos ni siquiera tienen a su alcance el utilizarlas. Se requiere un análisis profundo de la integración del dolor en el ámbito familiar, educativo, social y en la salud mental. Hay que considerarlo todo desde el amor, la compasión y el agradecimiento.
Visibilización de la salud mental: estar «depre» no es un diagnóstico de salud mental
Y seguimos en la superficie del tema. Algunos personajes famosos están hablando por primera vez de su salud mental, la mayoría de ellos por la alta presión que padecen, y mencionan sus estados de ansiedad o de depresión. Aplausos.
Pero nos hacemos eco de ello y lo volvemos a banalizar. Y se ha creado como una especie de moda, por parte de ciertas personas, de sentirse valientes y con coraje por contar en público y en las redes sociales alguna crisis emocional, equivalente exactamente a decir que se ha tenido una mala digestión por un plato de comida.
De esta manera, seguimos estigmatizando las enfermedades mentales. Una depresión es una enfermedad mental. Estar depre es un estado de tristeza común en la vida como estar alegre, tener miedo o estar enfadado. Son emociones primarias que tenemos todos los mortales. Lo necesario es aprender a gestionarlas y orientarlas. Sentir estas emociones no tiene en absoluto nada que ver con tener una enfermedad mental.
Y como vivimos en la superficie y no deseamos penetrar en el mundo de la inteligencia emocional porque el autoconocimiento es doloroso ya que salimos de nuestra zona de confort y no queremos abrir los ojos, ocurre que, cuando un niño, adolescente o adulto intenta suicidarse, decimos, “lo hace para llamar la atención”.
De esta forma, nos eximimos de nuestra responsabilidad y anulamos el problema, que en este caso es exactamente el sufrimiento profundo de esa persona, justo aquello que no queremos observar. No deseamos saber nada de la muerte, de las enfermedades, de los problemas graves que tienen las personas porque nos da pánico sufrir. Tampoco no han enseñado. Y la enfermedad mental y el suicidio siguen siendo tabúes. Da la sensación de que solo hablar de ellos produce contagio, como el Covid-19.
El suicidio: un problema de todos
La vida y la muerte van de la mano. Y la tragedia entra en cualquier familia. Y se oculta. Que nadie se entere. Esto le ocurre a los demás, pensamos, no a mí. Ponemos una barrera tan grande en no observar el sufrimiento ajeno ni el propio y un búnker infranqueable, que nadie se atreve a contar que sufre de verdad, porque piensa que no va a sentirse comprendido y por miedo a ser rechazado. Constituyen la peste. Ya que el sufrimiento verdadero está vetado expresarlo en las familias y en la sociedad.
El suicidio ha sido y sigue siendo una muerte innombrable en España. En 2021 ha aumentado su número de forma considerable. No podemos evitar que este tipo de muerte desaparezca. Lo habrá siempre. A la vez sí podemos evitar un porcentaje muy alto de ella. Les podemos enseñar a nuestros hijos desde el primer día de su vida a desarrollar la inteligencia emocional para adquirir fortalezas en los conflictos, asumir sus responsabilidades y ser protagonistas de sus vidas. Serán niños y luego adultos preparados para ir superando los obstáculos en la vida y pedir ayuda. Solo se trata de dejar de banalizar el sufrimiento para estar capacitados para sentirlo, expresarlo, afrontarlo y superarlo.
orque cuando se te muere un familiar entras literalmente en pánico. Tu propio dolor es causa de asombro, te es ajeno, desconocido. Sencillamente descubrimos la falta de recursos para soportarlo y procuramos bloquearlo para no sufrir. Realizamos el camino equivocado. La muerte por suicidio produce una hecatombe en la familia. De ese, no hablamos. Sigue siendo tabú.
Y de ese precisamente hay que hablar ya que las muertes por suicidio nos están suplicando que cambiemos nuestro enfoque y proceder.
El próximo miércoles 10 de noviembre de 2021, de 10:00 a 13:00 SAPAME y papageno.es organizan una actividad dirigida a sus afiliados con el objetivo de reflexionar sobre la prevención del suicidio entre personas con diagnóstico de salud mental.
Los problemas de salud mental son un importante factor de riesgo en las autolesiones y conductas suicidas. Las personas que lo sufren viven un doble estigma. Junto a los mitos erróneos relacionados a los trastornos de salud mental que revierten en un mayor riesgo de exclusión social, nos encontramos con las dificultades para hablar abiertamente de las ideas suicidas por el rechazo que producen.
Con esta actividad ambas asociaciones inician un proceso de colaboración, que con ilusión y determinación viene a cubrir una necesidad manifiesta para acabar con el estigma y el tabú alrededor de las conductas suicidas. Para ello, resulta clave el empoderando de los participantes preparándolos para un afrontamiento adecuado de sus conductas suicidas y convirtiéndolos en un motor de cambio como voces legitimadas para luchar por sus propios derechos desde el protagonismo en primera persona.
Salud para la Mente (SAPAME)
SAPAME es una Asociación sin animo de lucro, declarada de utilidad pública, promovida y gestionada por el propio colectivo de personas usuarias de Salud Mental, para la defensa de sus derechos y deberes, fomentando la integración social y la recuperación a través de un proyecto de vida autónomo y con sentido para la persona, independiente de la enfermedad.
C/ Almona del Boquerón 10. 18001 Granada (Granada)
Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno»
La asociación toma el nombre del personaje homónimo de la ópera «La Flauta Mágica» que Mozart creó en 1791. El personaje, en forma de hombre-pájaro, se enamora perdidamente de una de sus compañeras. Al no ser correspondido, Papageno decide acabar con su vida, cosa que nunca llevará a cabo porque tres de sus amigos lo convencen ofreciéndole otras alternativas. Papageno acabará dando nombre en suicidiología al efecto positivo que tiene el tratamiento responsable de la información por parte de los medios de comunicación en prevención de la conducta suicida.
Papageno nace bajo la filosofía de la creación colaborativa. ¿Te atreves?
La prevención del suicido, como un importante problema de salud pública pasa por la colaboración de los diferentes estamentos que componen la sociedad. Éstos deben aunar esfuerzos para combatir el estigma y el tabú que durante años ha evitado que se utilice la herramienta más eficaz de prevención : ¡hablar del suicidio!
Papageno en colaboración con UBUNTU, el Teléfono de la Esperanza y el Plan de Salud Mental de Andalucía abrirán grupos de ayuda mutua en Córdoba y Jaén, que se suman a los ya activos de Cádiz y Sevilla.
El suicidio: un reto de la salud pública
El suicidio constituye uno de los principales retos de salud pública que debemos afrontar desde nuestra sociedad. Al número de personas que cada año fallece por esta causa de mortalidad, se une el drama que constituye para su círculo familiar y social cercano vivir una pérdida de este tipo. Los estudios no son muy precisos a la hora de establecer el número de afectados por cada muerte y aunque la cifra más usada es «6» algunos estudios llegan a cuantificarla en más de 100.
Sea cual sea dicho número cada vez que una persona fallece por este motivo, nos afecta a la sociedad como totalidad, porque muchos casos esconden deficiencias sociales a las que debemos empezar a darles solución.
El duelo por suicidio
El duelo es un proceso natural y doloroso que nos ayuda a aceptar una pérdida significativa. Por lo tanto, no es una enfermedad, sino un proceso de aprendizaje con la finalidad de integrar la pérdida y recuperar un nuevo sentido en nuestras vidas.
Cuando este es consecuencia de un suicidio de un ser querido es especialmente doloroso por el impacto que provoca en la vida de los supervivientes. El tabú, contribuye a estigmatizar tanto a las personas con conducta suicida, como a sus familiares, lo que debilita el apoyo social necesario para afrontar el proceso de duelo adecuadamente.
La rabia, la vergüenza, la culpa y la sensación de no haber hecho lo suficiente viene a dramatizar la situación y a darle connotaciones que de no procesarse pueden llevar a una cronificación del duelo y la necesidad de ayuda profesional.
Los Grupos de Ayuda Mutua para supervivientes (GAM)
En este sentido los grupos de ayuda mutua pueden constituir una herramienta ideal para aportar apoyo social en estas situaciones. Por un lado, sirven para expresar emociones en un ambiente seguro de escucha empática al estar compuesto por personas que han pasado por la misma situación. Por otro, ayudan a encontrar recursos para poder seguir adelante.
La organización Mundial de la Salud y otros organismos nacionales e internacionales recomiendan el desarrollo de este tipo de grupos. Su utilidad se basa en el liderazgo y empoderamiento de las propias personas que sufren. Ellas unen unen sus esfuerzos mediante la ayuda mutua para vencer las dificultades propias de su particular duelo.
Apoyo al duelo por suicidio en Andalucía
Con la finalidad de apoyar la creación de este tipo de grupos de ayuda mutua, la Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno» de ámbito nacional, creó en Cádiz su primer grupo en octubre de 2019. Un año después tuvo lugar la apertura de otro en Sevilla. De esta iniciativa miembros de ambos grupos crearon a finales de 2020, la Asociación Andaluza de Supervivientes por la Pérdida de un Ser querido «Ubuntu» una asociación con entidad legal independiente y no lucrativa que con la ilusión como bandera ha decidido decir basta a la situación de silencio al que los supervivientes parecen haber sido condenados.
Para difundir esta filosofía a otros lugares, actualmente se atienden personas de varias provincias, estando previsto a corto plazo la apertura de grupos en Jaén y Córdoba. A este objetivo se unen el Teléfono de la Esperanza de Servilla, Córdoba y Jaén a través de convenios de colaboración y el apoyo institucional desde el Plan Integral de Salud Mental de la Consejería de Salud y Familias.
Si deseas contarnos tu historia, te regalamos nuestros oidos
Si estás pasando por un duelo por suicidio y nos necesitas, estaremos ahí para escucharte. A pesar del dolor será una suerte contar contigo también en esta parte del trayecto.
¡¡Escríbenos al WhatsApp 633 169 129!!!
Otras asociaciones con Grupos de Ayuda Mutua en España y Andalucía
CERRADA INSCRIPCIÓN PRESENCIAL. SI DESEAS PARTICIPAR POR ZOOM ESCRIBA UN CORREO A info@ubuntu-andalucia.es
UBUNTU: OBJETO SOCIAL
«Ubuntu», la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido, es una asociación de reciente creación que tiene como objetos sociales:
a) Apoyar a familiares y personas allegadas en sus duelos por suicidio de un ser querido. b) Sensibilizar a la sociedad de la necesidad de luchar contra el estigma alrededor de la salud mental en general y el suicidio en particular. c) Dar visibilidad a esta causa de mortalidad externa como reto de salud pública de primer orden. d) Reivindicar ante las administraciones la necesidad de implementar estrategias con evidencia científica de prevención y postvención de la conducta suicida. e) Luchar por mejorar la calidad asistencial que se da a las personas con conductas suicidas y a sus supervivientes y velar por sus derechos de toda índole.
Y para ello participa en la organización de las siguientes actividades:
Acuerdos de colaboración con otras entidades del ámbito de la promoción de la salud o de la prevención y postvención del suicidio.
Creación de grupos de ayuda mutua en la comunidad andaluza, en colaboración con otras asociaciones y entidades.
Desarrollo de actividades relacionadas con el asesoramiento legal, psicológico o de cualquier tipo que puedan favorecer un afrontamiento adecuado del duelo y reducir el impacto del suicidio en la familia y en los círculos de allegados.
Implementación de actividades de prevención comunitaria de la conducta suicida, de alfabetización en salud y de mercadeo social que puedan contribuir a los objetivos de la asociación.
Actividades lúdicas que fomenten el intercambio de experiencias, la expresión segura de emociones y favorezca el fortalecimiento de los lazos familiares y el apoyo social.
JORNADA DE PRESENTACIÓN
El próximo sábado 20 de noviembre, con motivo de la celebración del Día internacional del Superviviente, UBUNTU organiza una jornada para presentar su proyecto. El acto tendrá lugar en el Salón Lequerica- Aulario de la Bomba en la ciudad de Cádiz de 10:30 a 14:00. Las personas interesadas podrán participar presencialmente o a través de la plataforma de ZOOM que se facilitará a las personas interesadas antes del acto.
Junto a UBUNTU organizadora del evento han colaborado la Universidad de Cádiz, el Plan de Acción Local del Ayuntamiento de Cádiz y la asociación «Papageno».
Después de la inauguración, participará María Jesús Morgado, presidenta de UBUNTU. A modo de introducción presentará el proyecto de la asociación y sus objetivos. Ubuntu parte del sueño de un grupo de personas afectadas por la pérdida de un ser querido por suicidio, Para ello, se crea una asociación con la que recordar a la sociedad que el suicidio es un reto de salud pública al que se le ha dado la espalda durante demasiados años. Los supervivientes, doblemente invisibilizados, unen sus esfuerzos para darse apoyo y reivindicar una mejor atención de estas problemáticas tanto del sector sanitario como de todos los colectivos sociales que pueden aportar en la prevención y el abordaje del suicidio (centros educativos. servicios de emergencia, administración pública, medios de comunicación,….). María Jesús, o Susi como le gusta que le llamen, no es ajena al sufrimiento y en su camino de duelo, escribió Amazona en la Centella un libro que constituye un viaje a través del dolor, pero sobre todo del amor.
Posteriormente, Daniel J. López, Presidente de Papageno, reflexionará sobre la importancia de la ayuda mutua y la autogestión de dichos grupos como instrumento de acompañamiento de personas en duelo por la pérdida de un ser querido por suicidio. El duelo, no es una enfermedad, sino un proceso natural que nos ayuda a rehacer nuestra vida después de una pérdida representativa. En el caso del suicidio, la utilidad de los grupos de ayuda mutua ha sido ampliamente descrita. La clave está en el empoderamiento de las personas que sufren para permitirles activar sus propios recursos. Todo con el objetivo de facilitar el tránsito a través del dolor y recuperar el equilibrio de sus vidas. En estos grupos no se aprende a olvidar, sino a integrar la pérdida y reinventarse, buscando un nuevo sentido de la vida tras la pérdida.
LA IMPORTANCIA DE LA VISIÓN EN PRIMERA PERSONA
En la mesa posterior participarán tres personas. Desde su propia experiencia señalarán la importancia de tener en cuenta el relato en primera persona. este es clave tanto para la atención de personas con conductas suicidas como de la propia recuperación después del duelo, especialmente cuando este es tan devastador como el provocado por un suicidio.
Xisca Morell es presidenta de AFASIB, una asociación de supervivientes que en pocos años se ha convertido en una referencia en las Illes Balears y fuera de éstas, en cuanto a la atención de personas en duelo por suicidio. Sus grupos, constituidos, liderados y protagonizados íntegramente por personas que han sufrido el duelo en primera persona, están orientados a dar a cada persona un espacio para expresar su dolor y sentir que no están solas en el camino. AFASIB en sus años de andadura siempre ha destacado por su colaboración con todo tipo de entidades y por el respeto sin limitaciones a la experiencia y vivencia de los que sufren.
Más tarde, María de Quesada, periodista, profesora de yoga y autora de La Niña Amarilla; relatos suicidas desde el amor, contará las líneas básicas de su proyecto de prevención tejidas de la ilusión de que la experiencia de las personas que aparecen en su libro puedan ayudar a otras a encontrar una solución alternativa a sus problemas. El libro abre la puerta a un nuevo proyecto de prevención que María y sus compañeras regalan para dar visibilidad a este problema que el estigma ha sepultado por ignorancia y desconocimiento.
Acaba esta mesa redonda, Silvia Melero. Silvia es autora del libro Luto en Colores. Repensar la muerte para celebrar la vida. El libro es el origen de un proyecto que nace de una vivencia personal y única, que es un clamor de la reivindicación de luchar contra el tabú social del suicidio y los diagnósticos de salud mental que cosifican a la persona y que esconden los nombres y las ricas vivencias de las personas que los sufren. Un proyecto que nace para quienes se quedan aquí cuando eso ya ha pasado, cuando se ha producido la pérdida de un ser querido por suicidio. Desde la comprensión y la aceptación de lo ocurrido, se crea un proyecto tejido también de quien ha decidido no aceptar los dictados sociales que hacen daño.
TOD@S EN NUESTRO RECUERDO
El acto finalizará con actividades enfocadas a dar un espacio simbólico a las personas que ya no están. Porque el olvido nunca será el objetivo, sino la búsqueda de la transformación del dolor en amor. Un espacio que nos ayuden a construir una nueva vida, siendo consciente de las pérdidas, pero dispuestos a recuperar el sentido de nuestras vidas.
Pese a la opinión interesada de algunos colectivos beneficiados, los juegos de azar con apuestas no son meramente un pasatiempo o una forma de ocupar el tiempo libre.
El juego recurrente puede producir importantes consecuencias de salud, familiares, sociales, económicas, laborales, académicas e incluso legales.
En su fase más estresante el juego patológico provoca sentimientos depresivos, de culpa, desesperación y desesperanza que pueden provocar en su extremo más dramático conductas suicidas y llevar a la persona a la decisión de acabar con su vida y pensar en el suicidio.
Si piensas que sufres juego patológico busca ayuda. En la siguiente infografía encontrarás información que puede ayudarte a la detección precoz del problema y a saber como actuar.
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