Archivar en noviembre 2019

Factores protectores para la prevención del suicidio

Factores protectores del suicidio

Los factores protectores del suicidio son aquellas variables que disminuyen la probabilidad de aparición del suicidio o de otras conductas suicidas o autolesivas. Estos factores protectores del suicidio pueden tener diferentes naturalezas: personal, familiar y social. El suicidio es un fenómeno complejo y multicausal prevenible.

Prevenir el suicidio conlleva potenciar estos factores. Algunos de los más nombrados en la literatura científica tienen que ver con la salud mental. En consecuencia se hace necesaria la detección precoz de este tipo de problemas y la creación de servicios eficaces y la implementación de planes formativos de los profesionales de atención primaria de salud y otros colectivos de primera línea.

Factores Individuales

Los factores protectores de corte individual tienen que ver con las competencias y variables psicológicas que se pueden observar en la infografía. Estas aumentan la resiliencia de las personas o capacidad de resistir el estrés y darle una respuesta adaptativa.

Factores Familiares y Sociales

El apoyo social y una estructura familiar sana, son sin duda, factores muy relevantes en la disminución de esta conducta. La comunicación y el establecimiento de normas claras y límites y sus consecuencias en los entorno familiar y social señalan las conductas socialmente aceptables y reprobables.

También es importante reseñar otras variables de tipo social que influyen positivamente en controlar esta causa de muerte disminuyendo las desigualdades sociales en salud, relacionadas con el acceso de actividades laborales dignas, a la vivienda y a oportunidades económicas, educativas y de tiempo libre.

Otro factor de cuya importancia alerta la Organización Mundial de la Salud es la restricción de la accesibilidad a métodos letales. El método utilizado tiene un componente cultural y otro de accesiblidad. Las medidas eficaces pasan por la prohibición en muchos países de pesticidas perjudiciales, el control de las armas de fuego y medidas orientadas a impedir la acumulación u obtención de psicofármacos que puedan utilizarse de forma inadecuada.


MÁS INFORMACIÓN

Suicidio y violencia machista, las víctimas olvidadas II

Violencia machista y suicidio
Photo by Juan Pablo Serrano Arenas from Pexels

Introducción

La violencia machista se caracteriza por su continuidad en el tiempo y por la intención de sometimiento. Esto puede llevar a aumentar la probabilidad de aparición de conductas suicidas. La violencia machista y el suicidio están profundamente relacionados. El maltratador no busca provocar unas lesiones determinadas, sino someter a la víctima a su voluntad. El objetivo es lograr la sumisión de la misma.

Paradójicamente se da la circunstancia de que en la mayoría de los casos la primera asistencia ante un intento de suicidio se da por parte del agresor. Tiene el objetivo continuar la relación bajo un patrón de dominio-sumisión, no acabar con ella.

En el 88% de los casos la relación no mejoró tras la tentativa de suicidio. Así mismo el 54% de los agresores culpabilizaron a las víctimas de dicho intento.

La violencia contra la mujer, especialmente la ejercida por su pareja y la violencia sexual constituyen un grave problema de salud pública. Es además una violación de los derechos humanos de las mujeres (Conferencia internacional de Viena 1993).

 

Las mujeres que sufren violencia constante tienen 12 veces más probabilidades de suicidio que el resto de mujeres. También tiene el doble de probabilidades de sufrir problemas físicos o mentales.

 

Discordancia entre los datos de las asociaciones y las cifras oficiales respecto de las víctimas

Miguel Lorente, Cruz Sánchez de Lara y Covadonga Naredo, trabajaron sobre una idea de Enriqueta Chicano y desarrollaron un completo informe sobre la relación suicidio-violencia de género. De él se desprenden importantes datos como la discordancia entre los datos de las asociaciones y las cifras oficiales respecto de las víctimas. Este hecho podría estar motivado por diferentes aspectos como:

  • Una inadecuada recogida de datos, que hace que muchos homicidios no sean relacionados con sus circunstancias. Algunos no entran dentro de la categoría estricta de violencia de género recogida en la LIVG (Ley Intregral de Violencia de Género).
    Como ejemplo podemos citar el caso del crímen de Cuenca perpetrado por Sergio Morate. Asesinó a su expareja y a una amiga que no se contabilizaría como crímen machista.
  • También quedan fuera de los recuentos oficiales las prostitutas, aunque el móvil del asesinato fuesen los celos.
  • En otras ocasiones no se conoce al autor, no existe confesión de autoinculpación ni testigos. Se espera que la sentencia judicial sea la que determine la autoría. Esto hace que hasta que se celebre el juicio, dado que habitualmente transcurre más de un año, no se incluyan en las estadísticas oficiales.
  • Concurrencia de más de un delito, pero en las estadísticas solo se computa uno de ellos.
  • La muerte diferida en el tiempo es otro criterio que hace variar las cifras del ministerio de los recuentos por parte de asociaciones especializadas. En muchas ocasiones la víctima es trasladada al hospital con vida, falleciendo días después y no se establece una relación directa con las circunstancias de la agresión.

En Estados Unidos, existe un servicio de prevención del suicidio: la U.S.Substance Abuse and Mental Health Services Administration, (SAMHSA) que lleva varios años sensibilizando en relación al vínculo entre el suicidio y la violencia machista.

Por otra parte en algunos países se ha legislado sobre suicidio femicida. En El Salvador, por ejemplo, se ha incorporado por ley la figura de suicidio femicida por inducción o ayuda.

Conclusiones

Ante este panorama algunas conclusiones importantes son:

  1. Que no es tanto la violencia física extrema la que conduce a la muerte, sino que en la gran mayoría de los casos es el clima de dominio el mayor indicador del desenlace. Puede ser el desencadenante del inminente asesinato machista o de un intento de suicidio.
  2. Necesidad de trabajar para que el sistema contemple el suicidio en mujeres víctimas del maltrato como un factor y una evidencia de la comisión del delito. Puede incluirse en concurso con el delito de inducción al suicidio a los maltratadores.
  3. Inclusión de la perspectiva de género en los planes nacionales de prevención del suicidio.
  4. Trabajar en el diseño de recursos educacionales y en explorar formas de asegurar que, cuando se trabaja en prevención de suicidio, no se pasen por alto los signos de este tipo de violencia, en relación también a la detección de señales de riesgo suicida.
  5. Una recomendación básica es atreverse a hablar, difundiendo especialmente el término suicidio femicida. La sociedad en general tiene escasa conciencia de que se puede conducir a una víctima al suicidio como consecuencia del abuso sistemático.
  6. Capacitar a los/las profesionales que trabajan con las víctimas en la detección de señales de riesgo suicida; el desarrollo de factores protectores, como por ejemplo redes de apoyo comunitarias; y la derivación al sistema de atención en salud mental.
  7. Emplear las nuevas tecnologías y la publicidad como herramienta didáctica y preventiva frente al suicidio femicida, mediante la creación de aplicaciones para la detección y prevención del riesgo suicida y por otra parte mediante la generación de redes de apoyo necesarias para prevenirlo.
  8. Es importante ayudar a las mujeres a eliminar la variable de la dependencia económica al agresor.

Fuentes:

 

Francisco Rodríguez Laguna

Psicólogo con formación avanzada en duelo (Modelo Integrativo-Relacional). Máster en Psicopatología y Salud. Experto en trastornos Infanto-Juveniles y en Intervención profesional desde la Perspectiva de Género. Es socio fundador de la Sociedad española de Suicidiología.

Aprenda a reconocer las señales de consumo de drogas

Señales de consumo de drogas

Las adicciones y el consumo de drogas tienen una relación directa con el suicidio por lo que puede ser útilo aprender a reconocer las señales del consumo de drogas. Ambos problemas pueden tener raíces comunes y presentarse de forma paralela para aforntar de una forma inadecuada el  estrés de la vida. El alcohol, la heroína y la cocaína, los derivados del cannabis e incluso el tabaco se han relacionado con mayores tasas de suicidio. Además, estas sustancias se utilizan para ejecutar la conducta por su capacidad deshinibidora.

En consecuencia, prevenir el suicidio en muchas ocasiones pasa por el tratamiento adecuado de los problemas mentales y especialmente de las adicciones. Sin embargo, la detección precoz es complicada por la ocultación del consumo por el rechazo social y sus consecuencias. Además, la persona que consume drogas puede no ser consciente de su problema. Hay drogas como la cocaína que da una falsa sensación de control y otras como el cannabis que gozan de cierta permisividad en su consumo.

Reconozca las señales de consumo de drogas. Las consecuencias de las drogas cubren un repertorio de aspectos que puede darnos pistas sobre la presencia de una adicción. Al detectarlas se da inicio al complicado proceso para hacer visible el problema, que la persona adicta lo reconozca y se preste a mantener la abstinencia o a recibir un tratamiento para ello.

Las señales del consumo de drogas puede ser de diversos tipos, entre los que nos encontramos con las alteracioens visibles durante una intoxicación, las físicas, psicológicas y del estado de ánimo, las del aspecto físico, del desempeño y de las relaciones, las económicas y las relativas al cambio brusco de hábitos.


PARA SABER MÁS

Nuevo grupo de ayuda mutua para supervivientes en Ibiza (AFASIB)

Afasib, Familiars i Amics Supervivents per suïcidi de les Illes Balears organiza una visita a ibiza para crear un nuevo grupo de ayuda mutua para familiares y allegados de personas fallecidas por suicidio.

Si eres de Ibiza o Formentera y has pasado por esta experiencia contacta con AFASIB y podrás compartirla con nosotros. Los grupos de ayuda mutua son el sitio ideal para expresar tus emociones de forma segura en un ambiente cálido y aprender recursos para afrontar el duelo a través de la interacción con otras personas que también perdieron a un allegado por suicidio. ¡Te esperamos!

AFASIB
Llamar 657 71 63 40
asociacionafasib@gmail.com
Facebook: @afasib.supervivents.illes.balears

El autoconocimiento: el apasionante viaje hacia dentro de uno mismo

En esta entrada en papageno.es reflexionaremos sobre la necesidad de autoconocimiento para acercarnos a una vida plena. El proceso de instrospección o la habilidad de reflexionar sobre nuestros pensamientos, emociones, estados de ánimo, actitudes, conductas… nos permite una mejor adaptación a nuestra realidad desde un conocimiento de nuestras fortalezas y debilidades.

El autoconocimiento es una «habilidad para la vida», la segunda que exponemos en nuestro blog (la anterior fue la empatía). Estas habilidades están dentro de las teorías postuladas por la Organización Mundial de la Salud y según este organismo son esenciales en la educación de nuestros niños y adolescentes.

 

«Conócete a ti mismo»  en griego «gnōthi seauton» es una de las frases filosóficas más famosas de la filosofía que parece haber estado escrita en el pronaos del templo que veneraba a Apolo en Delfos. Esta frase fue utilizada por los filósofos y especialmente por Sócrates para señalar la necesidad de conocerse a sí mismo, antes de emprender la respuesta a otras preguntas filosóficas.

 

Esta capacidad describe la habilidad que tenemos para evaluar de forma realista el conocimiento que tenemos sobre nosotros mismos. Aunque nuestra percepción pueda ser diferente, parece que podría ser que no nos conocemos tanto como imaginamos. 

Para entender este fenómeno,  Joseph Luft y Harry Ingham crearon «La ventana de JoHari» acrónimo de los nombres de ambos investigadores. Este modelo de la comunicación y análisis de las relaciones interpersonales, 
reflexiona sobre el flujo de información de como somos cada uno. Según esta teoría el conocimiento de uno mismo puede englobarse en cuatro zonas diferentes (abierta, oculta, ciega y desconocida). La información abierta es aquella que es conocida tanto por uno mismo, como por los demás y está formada por cosas evidentes u obvias que no nos cuesta transmitir. La oculta contiene asuntos de uno mismo que nosotros conocemos pero que nos reservamos y no comunicamos conscientemente y por lo tanto los demás no conocen. La zona ciega está compuesta por lo que los demás ven de nosotros, pero nosotros desconocemos y la desconocida por lo que no conocemos ni nosotros ni los demás.

Autoconocerse pasa por ampliar el área abierta hasta que sea nuestra parte dominante, aumentando la honestidad y mejorando las relaciones interpersonales.

Nuria Escarré destaca entre los beneficios del autoconocimiento la ayuda a tomar decisiones más acertadas, la obtención de información para orientarse a nivel profesional y una guía para entender nuestro interior en periodos de cambios. Además, según la autora, el autoconocimiento ayuda a descubrir las motivaciones, conductas y sentimientos y cómo mejorarlos, a obtener una hoja de ruta para alcanzar la mejor versión de uno mismo, a mejorar la autoestima, a conocer cómo nos ven los demás y a poder disfrutar de ser uno mismo.


PARA SABER MÁS

 

Cómo afrontar una adicción (I)

Las adicciones son un importante factor de riesgo para las conductas suicidas. Con esta infografía, en papageno.es iniciamos una serie de 3 trabajos gráficos para asesorar a las personas que pueden sufrir una adicción a a sus familiares y amigos para afrontar adecuadamente los primeros pasos a la hora de encontrar ayuda para solucionar el problema. 

En este primer trabajo nos centramos en conceptos básicos en adicciones como la definición, los tipos de adicción, la descripción de las diferentes etapas hasta llegar a la adicción y consejos dirigidos a la adolescencia que pueden ayudar a padres y madres a prevenir las adicciones en sus hijos.


Más información

El suicidio en las prisiones españolas

Con esta infografía, iniciamos una serie de entradas con datos gráficos que resumen la realidad del suicidio en diferentes aspectos y entornos. 

El de hoy se dedica a la situación de la conducta suicida en centros penitenciarios españoles, una realidad que muchas veces pasa desapercibida y que necesita de medidas preventivas de urgencia.

El nivel democrático de un país también se mide a través del termómetro de la situación de sus centros penitenciarios y la calidad de vida de las personas privadas de libertad.

 

«Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán
orientadas hacia la reeducación y reinserción social…»
Constitución Española Artículo 25.2

Abre el primer grupo de apoyo al duelo para familiares y allegados de personas fallecidas por suicidio en la provincia de Cádiz

El próximo viernes 8 de noviembre a las 17:00 h dará inicio el primer grupo de apoyo al duelo para familiares y allegados que han perdido a alguien por suicidio. El grupo se desarrollará en la Fundación Municipal de la Mujer en la Plaza del Palillero de Cádiz y será dinamizado por profesionales voluntarios de papageno.es

La actividad, que cuenta con el apoyo del Plan Local de Salud de Cádiz, tiene como objetivo ofrecer un apoyo a las personas que sufren esta situación tanto a la hora de expresar emociones de forma libre y segura, como de encontrar recursos conjunto para afrontar la pérdida.

La OMS describe los Grupos de Ayuda Mutua como un instrumento útil para enfrentarse a este drama, que es la primera causa de mortalidad externa en España y supone una importante amenaza a la salud pública en nuestra provincia. 

El estigma produce en muchas ocasiones una doble victimización hacia los supervivientes que provoca una mayor dificultad para pasar esta dolorosa etapa caracterizada por una fuerte carga emocional. Los grupos contribuyen a la gestión emocional y ofrecen un apoyo importante para abordar este problema.

Para participar en el grupo se necesita solicitarlo previamente a través de nuestro WhatsApp: 633 169 129, por correo electrónico: prevención@papageno.es o a través de las redes sociales (Facebook: @papageno.es y Twitter: @EsPapageno).

 

 

La empatía como base de una vida adulta sana

Con esta nueva entrada en nuestro blog iniciamos un ciclo para señalar aquellas capacidades englobadas en lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) denominó «Habilidades para la Vida». Este modelo integró competencias relacionadas con una mejor adaptación a la vida social adulta. Dentro de los programas en los colegios y las escuelas dedicados a formar a nuestros niños, adolescentes y jóvenes estaría indicado el aprendizaje de estas habilidades para prevenir problemas posteriores relacionados por ejemplo con el consumo de drogas, o en el caso que nos ocupa, las autolesiones o suicidios.

Hoy nos gustaría reflexionar sobre la empatía. Un concepto de moda que, sin embargo, no carece de dificultad en su definición. Un término del que todos hablamos, pero difícil de poner en práctica.

El término empatía proviene del término griego empátheia que puede ser traducido como «sentir dentro o emocionado» y define la competencia que engloba aspectos de nuestro pensamiento y nuestras emociones para llegar a comprender el universo emocional de otra persona. 

 

Ser empático es ver el mundo a través de los ojos del otro y no ver nuestro mundo reflejado en sus ojos

Carl Rogers

 

Edward Titchener, fundador junto a Wundt de la psicología estructuralista, fue el primer autor en utilizar este término como factor determinante en el campo del análisis psicológico. Observó en sus investigaciones que la falta de esta capacidad interfería de forma importante en su trabajo, sobre todo con el trato automatizado y exento de emociones que se solía tener con las personas que participaban en los estudios. Con el descubrimiento neurobiológico de las «neuronas espejo», que según los científicos permiten la conexión emocional entre personas, el término encontró su correlato neurológico.

La empatía es tan importante en la relación entre profesionales y personas tratadas, como en las relaciones humanas en general, permitiendo un entendimiento de las circunstancias de vidas ajenas. En nuestra vida, un nivel adecuado de comunicación empática nos beneficia tanto en las relaciones de pareja y familiares como en el entorno escolar y laboral, previene agresiones, nos acerca a otros y en general, tiene efectos positivos sobre la calidad de vida y la salud.

La persona con ideas suicidas entre otros sesgos de pensamiento valora inadecuadamente el impacto emocional de sus actos en otras personas. Frecuentemente se siente poco útil y prescindible y piensa que su acto será comprendido por las personas de su alrededor. Un grado adecuado de empatía les ayudaría a entender el sufrimiento que provocaría su pérdida. No solo que no se soluciona la situación, sino que se complica para el resto de personas que tendrán que lidiar con un duelo de lo más doloroso. 

A su vez, la empatía ayuda a las personas que acompañan a familiares o allegados con ideación suicida a entender su sufrimiento y a trabajar la ambivalencia que le mantienen en su decisión de morir o seguir viendo.

Por último. cabe destacar que la empatía también se aprende. Aunque hay persona que de forma innata puedan mostrar mayores capacidades, la empatía es entrenable con las debidas competencias de comunicación y habilidades sociales.


 PARA SABER MÁS

 

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