
Nuestros compañeros, de AFDA han realizado este material para conmemorar este día tan importante que nosotros ayudamos a difundir. Felicidades por todo su trabajo en un problema que está tan relacionada en muchos casos con las conductas suicidas.

Nuestros compañeros, de AFDA han realizado este material para conmemorar este día tan importante que nosotros ayudamos a difundir. Felicidades por todo su trabajo en un problema que está tan relacionada en muchos casos con las conductas suicidas.






Antes de habar de pautas útiles para la prevención de las autolesiones, sería interesante pararnos a definirlas, diferenciándolas del suicidio y otras conductas suicidas.
Las autolesiones son lesiones que una persona se provoca deliberadamente así misma sin intención de acabar con su vida. Generalmente se relacionan con daños en la piel y su frecuencia parece estar incrementándose, sobre todo en mujeres y en la adolescencia.
Walsh (2006), las define como lesiones autoinflingidas intencionales con baja carga de letalidad y bajo daño corporal que son inaceptables desde el punto de vista social y que tienen como objetivo reducir la angustia psicológica.
El tipo de herida provocado y el método es variado, siendo los más habituales (de mayor a menor) los cortes en la piel, quemaduras, golpes, arrancarse el pelo, punciones, arañazos, pellizcos y envenenamiento.
La autolesión, también ha sido llamada también “automutilación”, “autoherirse” o “autodañarse”, o también «autoflagelación», «autolaceración», «conducta autodestructiva o autolesiva» y «cortarse».

Muchos estudios sobre la incidencia de estas conductas se realizan con los datos de los casos admitidos en los servicios de urgencia. En consecuencia, podría existir una clara infraestimación de este fenómeno, debido a que muchos casos no llegan a acceder a este tipo de servicios.
Una revisión bibliográfica realizada por investigadores cubanos y delimitaron la conducta autolesiva como aquellas sin fines suicidas y encontraron las siguientes prevalencias:
Según Fleta /2019) pueden existir diferentes motivaciones psicológicas detrás de la autolesiones: buscar atención, afecto, escucha o amenazar, castigar a otros haciéndoles sentir culpable, autocastigarse ante una baja autoestima o por culpabilidad, aliviar un malestar emocional (el dolor físico es más controlable y distrae del anterior), para probar si son capaces de acabar con su vida, para controlar su propio cuerpo o por sentimientos de vacío crónico, para sentirse vivo.
Desde nuestro punto de vista, sería mejor categorizar la búsqueda de atención como un intento de comunicar su dolor. De esa forma es más fácil entender que no es buena estrategia preventiva el desatender a una persona que tiene esas conductas como forma aparente de frenar lo que puede percibirse erróneamente solo como un intento de manipulación. La escucha activa y el comprender el fenómeno y ponerse en disposición de ayuda no es incompatible con ayudar a aprender otras formas menos lesivas de pedir ayuda evitando paralelamente ser manipulados. Las personas que se autolesionan tienen dificultades para hablar de sus emociones junto a otro problemas en sus habilidades sociales. Este tipo de conductas cursa además con baja tolerancia a la frustración
Su intención [la de los adolescentes que se autolesionan] no es “llamar la atención”, sino pedir ayuda, porque la necesitan
Asociación Española de Pediatría
El cutting es una forma particular de provocarse daño en la piel mediante cortes que el sensacionalismo ha difundido de forma irresponsable.
Por ejemplo, es un estudio publicado en inglés en Pediatrics en 2011 (The Scope of Nonsuicidal Self-Injury on YouTube) se analizaron 100 vídeos de YouTube. Estos vídeos habían sido visionados en más de 2 millones de ocasiones. Además eran accesibles al público en general en el 80% de los casos. Muchas de las personas que accedieron los valoraron positivamente y más de 12.000 los seleccionaron como favoritos. El 53% tenía un contenido educativo y un 50% tenía un carácter melancólico. Tanto en los vídeos con actores, como en el resto, aparecían frecuentemente imágenes explícitas de autolesiones ya sea en fotografías o incluso en imágenes de vídeo. Los cortes eran los métodos que más aparecían en dichos videos. El 58% no advertía de su contenido explícito. Los autores concluyeron que la aparición de estos videos podría provocar una normalización de la conducta autolesiva.
Desde entonces, las plataformas han hecho un esfuerzo por evitar este tipo de contenidos. YouTube tiene un procedimiento para la denuncia de videos inadecuados: Pulsar aquí . Si accedes en alguna ocasión a contenido de este tipo te invitamos a denunciarlo.
No. Las autolesiones están claramente diferenciadas de un intento de acabar con la vida porque no tienen esa intencionalidad. Sin embargo, al ser la intencionalidad algo de carácter subjetivo y no visible muchas veces se confunden.
Esto no le resta gravedad a la conducta porque en ocasiones puede ponerse en riesgo la vida de la persona al excederse en la gravedad de la lesión autoinflingida.
Cuando existen autolesiones podemos detectarlas por la presencia continua de Tener frecuentes cortes, moretones o cicatrices, usar ropa de manga larga o que cubra el cuerpo con calor, excusas sobre heridas, cercanía de elementos punzantes o cortantes sin razón concreta Autolesión: Medline Plus
Además de las señales de riesgo que pueden indicar la presencia de conductas autolesivas o autolesiones, la situación puede suponer un mayor riesgo si se dan las siguientes circunstancias (Asociación Española de Psiquiatría Infanto-Juvenil, 2008):
María Dolors Mas Delblanch, psicóloga, señala las siguientes pautas importantes:
La misión de las familias y de los profesionales de la salud es que sustituyan esos comportamientos por otros más adaptativos. En muchos casos las autolesiones buscan aliviar su malestar por otro motivo: por ejemplo, los adolescentes con trastornos de la conducta alimentaria las realizan para aliviar su culpabilidad por haber comido, haber vomitado o estar causando daño a sus padres.
Asociación Española de Pediatría
«Yo no creía en los psicólogos, pero no tenía a donde ir. Acabamos de
La autolesión: Posibles causas y consecuencias, y su manejo exitoso
empezar la terapia y siento que por lo menos estoy haciendo algo para
ayudar a mi hijo, que es entender porqué tiene la necesidad de
cortarse y porqué le es tan difícil dejar de hacerlo. El psicólogo me
dijo que poco a poco mi hijo aprenderá otras formas para manejar su
dolor que no sea a través de la auto-lesión”
Paulo Daniel Acero Rodríguez Psicólogo U. Nacional de Colombia

La autolesión: Posibles causas y consecuencias, y su manejo exitoso
The Scope of Nonsuicidal Self-Injury on YouTube
Denuncias de contenidos inapropiados (YouTube)
Anar: Ayuda a niños y adolescentes en riesgo. Señales de riesgo para suicidio
Autolesiones y suicidio en adolescentes (Asociación Española de Pediatría)
Autolesiones no suicidas (ISEP)
Revisión sistemática sobre conductas autolesivas sin intención suicida en adolescentes

El suicidio en la adolescencia supone un problema de salud pública de primer orden como primera causa de mortalidad a esas edades. Catherine R. Glen y colaboradores realizan una revisión para determinar las tasas de mortalidad por esta causa en adolescentes de 10 a 19 años en países de todo el mundo.
El estudio recoge datos disponibles de diferentes países considerados de alta calidad de la Base de datos de Mortalidad de la Organización Mundial de la Salud y los relaciona con datos de accesibilidad a métodos letales, indicadores económicos y de desigualdad.
El resultado de la investigación es bastante heterogéneo. A nivel mundial se estima una tasa de 3,77 por 100.00 habitantes. Los países con mayores tasas fueron Estonia, Nueva Zelanda y Uzbekistán. Las tasas más altas de dieron en el grupo de edad superior en el intervalo estudiado y fue superior entre hombres.
Las desigualdades económicas correlacionaron con una mayor diferencia en el ratio entre hombres y mujeres.

Según el estudio, las tasas de suicidio entre adolescentes de 10 a 19 años en España es de 1,47 por 100.00 habitantes siendo superior en el tramo de 15 a 19 años, por lo que el país está por debajo del nivel mundial. Las tasas entre hombres dobla la de las mujeres.

En México los indicadores son superiores. Las tasas de suicidio entre adolescentes son de 4,81 por 100.000 habitantes con peores tasas en el grupo de mayor edad. Las muertes por esta causa son casi el doble entre hombres respecto a las de mujeres
La Clínica Mayo advierte de diferentes circunstancias que pueden constituir factores de riesgo para la aparición de conductas suicidas.
Entre ellos destaca la presencia de trastornos físicos o mentales o antecedentes familiares, pérdidas de seres queridos o conflictos graves, antecedentes de maltrato o abuso, consumo de sustancias, embarazo no deseado, bullying, incertidumbre sobre la orientación sexual, suicidio en su entorno cercano o ser adoptado.
Annual Research Review: A meta-analytic review of worldwide suicide rates in adolescents (En inglés)

Hace algunas semanas, conversaba con algun@s colegas, profesionales de la Psicología y otras disciplinas, en relación a una situación que le ocurre a personas que están en duelo, sobre todo, cuando se trata de un duelo con complicaciones, por que la muerte fue traumática o bien repentina, como puede ser por suicidio, una muerte a destiempo, por la juventud de la persona fallecida, pérdidas múltiples, etc.
Se trata de la situación en la que la persona doliente o superviviente, (y me vengo a referir con este término a la persona que es allegada a la víctima, familiar, amistad, pareja, etc., con un importante vínculo afectivo), no puede experimentar la visión de determinados estímulos por que experimenta una especie de bloqueo provocado por una intensa reacción emocional de ansiedad o fobia.

Son situaciones como las expuesta en el manual “Las tareas del duelo”, de la autora Alba Payás, en las que describe la situación de Pablo, cuya mujer murió hace pocos años de un ataque al corazón mientras esperaban en la puerta de embarque del avión. Desde entonces, Pablo no puede volar, incluso la idea de ir a un aeropuerto despierta en él ansiedad. Esta situación fóbica le estaba causando problemas en su vida diaria.
Otro ejemplo es el del hijo de Claudia, que se suicidó en un bosque. Desde entonces Claudia, cuando pasea a su perro rehúye los parques con árboles.
Los recuerdos relacionados con las circunstancias de la muerte aparecen de forma intrusiva y hacen que el trauma se mantenga como si ocurriera hoy mismo. Esta situación despierta una sintomatología intensa que les impide retornar a la normalidad en cuanto a sus relaciones sociales, trabajo, etc.
Lo expresado tiene un fundamento biológico, basado en la investigación neurológica del funcionamiento de los procesos emocionales en situaciones traumáticas.
Bessel Van der Kolk, indicó que existe una relación directamente proporcional entre la activación de la amígdala y del hipocampo, estructuras cerebrales encargadas del registro y almacenamiento de la información. El hipocampo decide si la información que previamente ha valorado la amígdala se mantiene o se olvida. Finalmente, es en el neocórtex donde se organiza dicha información y se regula la interacción con el mundo, tras planificar la conducta adecuada a cada situación.
Esta relación directamente proporcional de la que hablaba Bessel Van der Kolk, implica que, cuanta más significación emocional haya asignado la amígdala a la información recibida, más atención pondrá el hipocampo al examinarla, y al mismo tiempo la memoria será activada con más retención de los detalles, incluidos los relativos a cuándo sucedió el hecho y en qué lugar. Esto explica por qué no nos acordamos lo que comimos hace un par de días y en cambio, recordamos con exactitud dónde estábamos el día que nos dieron una mala noticia, incluso tras haber transcurrido años.
La estimulación de la amígdala genera sensaciones corporales, que a su vez activan al hipocampo y a sí misma, lo cual propicia la estimulación de más recuerdos relativos a cómo fueron sentidos experiencias similares en el pasado.
En el caso del duelo, cuando se activa material almacenado en la memoria (donde está vívidamente grabado), al estar precisamente tan intensamente grabado, propicia que al reactivarse dicha información (al ser tan traumática), produzca reacciones somato-sensoriales y a su vez, dicha reacción evoca más activación de ese recuerdo, propiciando una escalada de llanto y dolor.
Es decir, la persona cuando recuerda una situación intensamente dolorosa, llora y las lágrimas activan más el recuerdo doloroso que, de nuevo , facilita el llanto y la aflicción profunda
Pero en el caso de situaciones como las descritas anteriormente ,cuando existe una sobreestimulación de la amígdala, interfiere en la activación del hipocampo y es entonces, cuando éste fracasa en su misión de integrar la información traumática de manera adecuada.
De alguna manera, la información traumática se guarda en cajones en nuestro cerebro, donde no se tienen en cuenta las coordenadas espacio-temporales necesarias para poder elicitar recuerdos de manera ordenada y sin un desbordamiento de la respuesta emocional. Y a causa de esto, dichos recuerdos son activados ante la presencia de estímulos actuales que tiempo atrás fueron asociados a situaciones traumáticas, como las que describo más arriba, sin que dichos estímulos en la actualidad estén relacionados con carga emocional negativa, por ejemplo la visión de un árbol o de cualquier aeropuerto.
Existe una relación de U invertida entre el hipocampo y la amígdala que explica la experiencia de fragmentación relativa a la formación de los recuerdos en nuestro cerebro, de tal manera que, tenemos un intervalo óptimo de funcionamiento de ambas estructuras, en el sentido de que, si no se sobrepasa determinado nivel de estimulación, la información no se registra, o se almacena en nuestro cerebro con coordenadas espacio-tiempo que facilitan a posteriori el recuerdo. En caso contrario, cuando la estimulación es excesiva, el sistema encargado de almacenar en nuestro cerebro dicha información traumática se colapsa, es cuando se sobrepasa lo que algunos autores y autoras denominan como “ventana o intervalo de tolerancia al dolor”.
Se pierde así la capacidad de emplear las emociones como señales y se produce una experiencia de fragmentación de la información relacionada con el recuerdo doloroso, que no es adecuadamente integrada.
De esta manera, la amígdala que almacena información con significación emocional, no puede distinguir entre el pasado y el presente, ya que como menciono anteriormente, no se registraron las coordenadas temporales ni espaciales del evento. Se ha sobrepasado esa ventana de tolerancia al dolor por encima de la cual el registro del recuerdo es inadecuado, provocando una reacción de alarma en el organismo dirigida a mantener la supervivencia de la persona.
Como consecuencia, el cerebro de Pablo al registrar la visión de un aeropuerto elicita una intensa reacción emocional y elevada ansiedad. Y de la misma manera ocurre con Claudia con la visión de un árbol. Sus cerebros no distinguen si se trata del pasado o del presente, ni tampoco el lugar concreto y como tiempo atrás dichas visiones fueron asociados a sucesos tan traumáticos. De nuevo, la visión de dichos estímulos evoca tales respuestas de intensa evitación o fobia.
El abordaje terapéutico en este contexto, destierra cualquier aproximación desde lo pura y exclusivamente cognitivo, desde la racionalidad simple, indicando, por ejemplo, a la persona superviviente: “mentalízate, tienes que esforzarte, lo que debes hacer es no pensar en ello, o hay que resignarse”, ya que el trabajo debe centrarse precisamente dentro del margen que nos otorga la mencionada ventana de tolerancia al dolor. Si emocionarse es recordar, y sabemos que las conexiones del sistema límbico hacia el hipocampo son más potentes que al contrario, el trabajo resultará productivo si se realiza en ese orden. Hay que trabajar pues desde la indagación en el significado de las experiencias traumáticas que expone la persona superviviente, manteniendo en todo momento una actitud empática y en sintonía.


«Los suicidios pueden aumentar de manera exponencial por el covid- 19»
Enlace a noticia
“Y en lo que va del 2020, se han certificado ya 58, con un mes de julio especialmente dramático, con 11 decesos por esta causa, una cifra que supone casi un 15% más que los que se contabilizaron el año pasado en el mismo periodo.”
Enlace a noticia

Frente al temor generalizado a los efectos de la crisis Covid en la intención suicida y frente a publicaciones que parecían indicar una mayor atención hospitalaria de casos de tentativa, el INE nos ha mostrado que las percepciones subjetivas o la “lógica” deben contrastarse con la, muchas veces, sorprendente realidad de la evidencia estadística.
No. No ha habido repunte de casos de suicidio en España. De hecho, en lo que se ha dado en llamar “la primera ola”, en los meses de marzo, abril y mayo, se ha producido un descenso del orden del 20% en el número de fallecidos por esta causa respecto de los mismos meses del año anterior.

(Pese a la noticia del Diario Córdoba, el número de casos hasta mayo en la provincia fue de 19).
Muy al contrario. Es evidente que hay muchos motivos de preocupación. El suicidio es un fenómeno complejo, con sus propias reglas y casi tantas motivaciones como individuos, pero que refleja claramente las tensiones sociales y los sufrimientos individuales, convergiendo en eso que hemos convenido en llamar “factores de riesgo”.
A nadie se le escapa que las tensiones emocionales interaccionan y se acrecientan con los problemas cotidianos. El desempleo, un futuro incierto, malas perspectivas económicas, la merma de independencia económica, o las pérdidas de seres queridos, son circunstancias que van a influir negativamente en la salud mental de las personas. A ello añadiremos la presión acumulada por la falta de movilidad, el cambio en la rutina diaria, el estrés aguzado en determinadas profesiones, la tensión de un mayor número de horas de convivencia familiar o, peor aún, la soledad. Es un cóctel peligroso que nos permite entender el temor de los profesionales de la salud mental y difundido en medios y redes sociales a un “boom” en la intención suicida.
Gracias a un enorme esfuerzo, el INE ha sido capaz de adelantar la publicación de los datos sobre fallecidos por causa de muerte de los cinco primeros meses del 2.020. Entre ellos, las que son resultado de la infección por Covid-19, pero también el efecto causado por esta pandemia sobre el resto de la casuística.


Lo más remarcable de esos datos es que las medidas obligadas de confinamiento y, muy posiblemente, por la saturación de los servicios sanitarios, han producido una notable distorsión en muchas de las causa de muerte entre marzo y mayo de 2.020.
La más obvia es el descenso en el número de fallecidos en accidentes de circulación debido a la menor movilidad. Pero hay más. Una de ellas, y a priori bastante sorprendente, es el menor número de muertes por suicidio y lesiones autoinfligidas.
Sin adentrarnos en complejos (y a veces poco útiles) análisis estadísticos, es fácil hacer una descriptiva que nos muestre como ha afectado esta crisis a las intenciones suicidas.
Frente a un arranque de año negativo, se observa como el número de suicidios desciende en marzo y conserva ese sesgo hasta mayo:

Comparando el periodo enero/mayo de los últimos años, los datos absolutos también muestran que los casos de muerte autoinfligida son más bajos en el 2.020:

El seguimiento que hemos ido haciendo a partir de los datos difundidos por Sanidad, y de los que se han ido haciendo eco los medios de comunicación, nos han permitido saber que la pandemia ha golpeado de forma muy desigual en los diferentes territorios. Las muertes por Covid ha sido muy distinta en ambas Castillas o Madrid que en los territorios insulares, Andalucía o Murcia. Aún así, a la vista de los datos recientemente publicados, no es posible extraer un patrón claro que vincule el nivel de afectación de la enfermedad con las tasas de fallecidos por suicidio. Así pues, mientras que en en Madrid se ha incrementado un 21% y Castilla la Mancha un 12%, respecto del mismo periodo de 2.019, en Castilla León ha visto reducido el número de suicidios en un 17%. De igual manera, las variaciones en el número de suicidios en aquellas regiones menos afectadas por Covid parecen indicar que no hay una relación simple y evidente entre ambas.
Amigos psicólogos me explicaron hace tiempo una premisa que nunca deberíamos olvidar:

Uno de los elementos capaz de frenar la intención suicida es el pensamiento en el dolor que produciría en sus allegados. La persona que sufre, se rearma para evitar que su muerte dañe a los seres queridos, especialmente cuando puede pensar que es “un mal momento” para ellos.
Al igual que ocurriera con la crisis económica iniciada en 2.008, todo parece indicar que en los primeros años de la crisis, algunas de las personas en riesgo de suicidio, optan por rechazar la decisión de materializar su ideación suicida. Debemos suponer por los datos que ese rechazo inicial no evita muchas de esas intenciones suicidas y acaban convirtiéndose en solo un aplazamiento, que acaba mostrándose cuando, contra la simple lógica, empezamos a ver la luz al final del túnel.

La OMS, algunas instituciones europeas y las diversas organizaciones que se reúnen alrededor de la lucha contra el suicidio, tienen claro que junto con las políticas firmes de prevención se debe invertir en la atención primaria, planificar bien las estrategias y establecer protocolos eficaces.
Los expertos llevan tiempo advirtiendo sobre el drama del suicidio, el terremoto Covid se inició en nuestro país en marzo y, aunque el tsunami está al llegar, las autoridades no han considerado prioritario en este momento adoptar medidas preventivas.
Desgraciadamente, podemos ver ya con preocupación como el agua retrocede de la playa, reflejado en el descenso en el número de muertes, pero queda poco tiempo para evitar la embestida de esta primera ola de «suicidios Covid».


Las madres y los padres (líderes) deben estar lo suficientemente cerca para relacionarse con sus hijos e hijas (otros), pero lo suficientemente lejos como para motivarlos. Lo primero les hace sentirse seguros y lo segunda les permite madurar.
Parafraseando a John C. Maxwell,
Educar a nuestros hijos e hijas es una tarea enriquecedora que a veces se vuelve dura y conflictiva. Cuando además perdemos a un ser querido por suicidio puede convertirse en un factor de estrés más que dificulte el duelo y las relaciones familiares en general.
Aprender estrategias que podamos implementar en su educación y que faciliten el tránsito de esta dura etapa para toda la familia puede ser la clave para evitar complicaciones en el proceso.
Desde nuestra vocación de servicio, la Asociación Alhelí y la Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno» ponemos en marcha una Escuela de Madres y Padres orientada a dotar de competencias a los familiares que han perdido a un ser querido que están preocupados por la educación de sus hijos e hijas.
La Escuela de Madres y Padres Se celebrará por ZOOM el día 25 de enero de 2021 con horario de 17 a 19. El enlace se enviará a los correos de los participantes seleccionados. La inscripción se realizará a través del enlace:

2020 será un año difícil de olvidar. Desde Papageno.es damos un fuerte abrazo a todas las personas que han perdido a un ser querido en 2020 o a todas las que han sufrido.
Pero no todo ha sido malo. Nosotros estamos de enhorabuena. En estos días ha nacido una nueva asociación hermana. Como un rayo de luz que sale de la más profunda oscuridad, un nuevo grupo de personas han decidido decir basta y enfrentarse al estigma y al tabú que rodea al suicidio. Todas ellas saben de primera mano que es ver sufrir a seres queridos a los que acabaron perdiendo y hoy se unen para afrontar su duelo y para que muchas otras personas no tengan que pasar ese mal trago solas.
Gracias a todas, y fruto de un sueño, abre sus puertas la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido. Con su sobrenombre, UBUNTU, todas ellas alzan la voz y señalan la importancia de unirse frente a la adversidad.
La nueva asociación toma su nombre de un término sudafricano originario etimológicamente del zulú y del xhosa relacionado con la relación entre personas y el concepto de la lealtad. Su significado se resume en la siguiente frase: «Nosotros somos por tanto soy, y dado que soy, entonces somos«.
Una persona con ubuntu es abierta y está disponible para las demás, respalda a las demás, no se siente amenazada cuando otras son capaces y son buenas en algo, porque está segura de sí misma ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otras son torturadas u oprimidas.
Desmond Tutu (Citado en la Wikipedia)
Se acaba el año, sí. Comienza uno nuevo en el cuál reiremos y lloraremos, ganaremos y perderemos, nos mantendremos de pie y alguna vez tropezaremos con algo. Lo que debemos tener claro es que volaremos y lo haremos juntos. Demos la oportunidad al 2021
Verónica, miembro de los grupos de ayuda mutua y vocal de la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido «Ubuntu»
Hace poco más de un año, y gracias a la colaboración entre el Ayto. de Cádiz dentro de su plan local de salud y papageno.es, se creaba en la provincia el primer grupo de ayuda mutua para supervivientes. Poco después se crea también otro grupo en la provincia de Sevilla. Hoy atienden a personas de las provincias de Cádiz, Sevilla, Córdoba, Jaén y Albacete. De la iniciativa de sus participantes y gracias a sus ganas de luchar y de mejorar la sociedad en la que viven surge el germen de la nueva asociación, muy unida emocionalmente a papageno.es, pero libre e independiente.
Una asociación joven pero que nace de la madurez y de la decisión de afrontar el duelo cara a cara, recordando a sus familiares e integrándolos en su vida desde la memoria. Todo ello, para evitar el sufrimiento de otras personas y con el ánimo de ser un grupo de acogida a nuevos miembros.
Ubuntu, la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido, tiene los siguientes objetivos:
María Jesús de León, Susi, como desea que la llamen, no es ajena al dolor por la pérdida. Y para ello ha decidido coger el guante y ponerse en primera fila para la dirección de este ilusionante proyecto. Y no está sola. Junto a ella, dispuestas a llevarlo a buen término, se han unido otras muchas personas. Ahora presentan en sociedad esta nueva asociación que contará con el apoyo de los profesionales de papageno.es y cuyo primer cometido será difundir los grupos de ayuda mutua y su filosofía por todo el territorio andaluz.
Ubuntu inicia su recorrido con una clara vocación de servicio, con las ideas claras en cuanto al protagonismo conjunto de todos sus miembros, con honestidad y con la humildad necesaria para entenderse como parte de un amplio puzzle de asociaciones y entidades que desean hacer frente a este importante reto de salud pública.
2021 será nuestro 1er año cómo UBUNTU. Pero ya, somos mucho más que eso. Ya hemos puesto los cimientos sobre muchas cosas. Pero sobre todo. El Respeto, la Amistad y el Amor. Los Pilares de esta nueva Familia.
Charo, miembro de los grupos de ayuda mutua y secretaria de la Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido «Ubuntu»
Ubuntu inicia su camino como asociación libre e independiente pero hermanada con papageno.es y para hacer el camino juntas. Con esta finalidad se adhiere al proyecto común con el compromiso de crecer mano a mano y paso a paso.
Papageno.es es una plataforma de carácter independiente y no lucrativa. Nació en 2019 fruto del esfuerzo de un grupo de profesionales con vocación de servicio y activismo social con el objeto de prevenir el suicidio.
Desde sus inicios se mueve desde la ilusión de unir esfuerzos de los profesionales y organizaciones preocupadas por el impacto que el suicidio provoca en nuestra sociedad. Este impacto no está marcado solo por el número de víctimas mortales, sino por el sufrimiento de las personas y colectivos más vulnerables, y entre ellos el de las personas que afrontan un duelo por suicidio (supervivientes).
Desde la filosofía de la lucha contra el estigma y el tabú, tiene como objetivos la sensibilización de la sociedad y de los colectivos profesionales, con especial atención a la formación y empoderamiento de personas y colectivos.
Con esta adhesión ambas organizaciones hacen público su deseo de colaborar en la prevención del suicidio desde el máximo respeto a su independencia en defensa del colectivo al que representan, a sus estatutos y con el único objetivo de aprender juntas.
Si deseas inscribirte como socio de esta asociación o adherirte a su proyecto desde tu asociación o entidad puedes contactar a través de: ENLACE
Estoy muy agradecida de todo el trabajo que hemos hecho para poder llegar a crecer. Es que no nos damos cuenta, al menos yo, hasta donde hemos llegado y todo el camino que nos queda por recorrer. GRACIAS
Loirdes, miembro de los grupos de ayuda mutua para personas que han perdido a un ser querido por suicidio
Por todo ello, desde papageno.es queremos empezar este nuevo año agradeciendo a todos nuestros profesionales y sobre todo a todos los miembros de nuestros grupos de ayuda mutua la oportunidad de acompañarlos en esta parte de su camino y de aprender juntos.
Gracias Susi, Charo, Vero, Esmeralda, Nani, Lourdes, Eva, Trini, Carmen, Regla, Ana y Pepi…
Gracias Estefanía, Cristina, María José, Marta, Mayte, Marien, Amparo, Isabel, Susana y Mercedes…
Gracias, Francisco, Xisca, Rogelio, Sonsoles, Patricia, Guillermo, Javier, Sergio, Nuria, Jennifer, Esther, Marilú, Antonio, Noelia, Lorena, Carolina, Miguel, Avelino, Soraya, Eva, Luis Fernando, Francisco, Belén, Salud, Nicole, Simona y Ángel Luis…
PAPAGENO.ES
WhatsApp: 633 169 129
Email: prevencion@papageno.es
Búscanos en Facebook y Twitter
La Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno» les desea a todos una feliz navidad y un 2021 lleno de besos y abrazos y en especial a aquellos que comparten el sueño de una vida más justa y más plena.
La A
IB nació en 2016 con el claro objetivo de mejorar la formación global de los Servicios de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento, ofreciendo una herramienta más tanto a los integrantes de estos servicios como a la propia administración y optimizar la formación y mecanismos de actuación necesarios para mantenerse actualizado en esta época de grandes cambios. La asociación da a conocer a través de estudios de varias temáticas las líneas de actuación que se están siguiendo en otros servicios de extinción, tanto a nivel nacional como internacional.
Para todo ello, busca el trabajo en red con el objetivo de unir el esfuerzo de entidades y profesionales alrededor de un objetivo común. Desde 2019 colabora con papageno.es en diferentes aspectos de la conducta suicida. Los bomberos como profesionales de primera línea tienen una importante labor en la intervención en tentativas de suicidio.
Dentro de esta temática, Sergio Tubio, Santiago Martínez y Enrique Parada han elaborado una guía con el propósito de visibilizar, sensibilizar y formar a estos profesionales en su importante labor. Desde papageno.es contribuimos a difundirla para dar a conocer esta iniciativa.

Escrito por: Carolina Ratia Ceña – Psicóloga
El Grito de Edvard Munch (1893) es una de las obras pictóricas más impactantes y a la vez reconocibles de la historia del arte. Este cuadro probablemente sea una de las obras que mejor haya expresado la profunda desesperación y angustia vital de un ser humano.
Es una obra paradójica en su expresión dado que un cuadro es silencioso y Munch pinta un cuadro que emite un sonido. El sonido no sale de la figura como se ha creído hasta ahora, el sonido emana del paisaje de la figura. Todo grita a su alrededor pero la figura no tiene voz. Se inspiró en una experiencia real que relató en su diario en 1892. “Estaba paseando por un camino con dos amigos, se puso el sol y sentí como un halo de melancolía, de repente el cielo se pintó de un rojo sangriento, me detuve, me apoyé contra una barandilla agotado y me fije en las llameantes nubes que goteaban sangre sobre el fiordo azul oscuro y la ciudad, mis amigos siguieron caminando, yo permanecía allí temblando de miedo y sentí un potente grito, interminable que desgarraba la naturaleza”.
Para pintar y recrear esta sensación Munch se sitúo en el mismo lugar en el que la experimentó, el paisaje que surge detrás de la figura no es imaginado, es un paisaje real de Oslo conocido por entonces como Kristiania, donde se sintió desbordado por esa terrible sensación. Una historiadora de arte ha identificado el paisaje que inspiró al pintor expresionista, según esta historiadora, se trata de Kristiania, vista desde la altura del Ekeberg. Es un lugar famoso de Oslo, un mirador desde el que tradicionalmente numerosos artistas retratan la ciudad. Para Munch este lugar vibraba con recuerdos dolorosos, fue el escenario de numerosos suicidios y en 1893 su mejor amigo el actor Kalle Løchenen se suicidó en el bosque cercano. En ese lugar también se encontraba el sanatorio para mujeres donde estaba internada su hermana menor, Laura, que sufría esquizofrenia, desde ese lugar podían oírse los gritos de esas mujeres. Por si fuera poco también en las inmediaciones existían varios mataderos por lo que los gritos de los animales mezclados con los gritos de las enfermas del psiquiátrico pudieron haber creado esa atmósfera opresiva generando en él una gran angustia.
La vida de Munch estuvo siempre marcada por la tragedia. En su infancia falleció su hermana preferida, Sophie, este hecho inspiró el cuadro de la “La niña enferma”. Unos años antes fallecía su madre cuando él tenía cinco años, también a causa de la tuberculosis. Uno de sus hermanos murió al poco tiempo de casarse de neumonía. En cuanto a la relación con su padre fue muy severa y carente de afecto. Su padre era hijo de un sacerdote, fue una persona autoritaria y religiosa en extremo. De él llegó a escribir:
«Mi padre tenía un carácter sumamente nervioso, además estaba tan obsesionado con la religión, era psiconeurótico. De él heredé la semilla de la maldad. El miedo, la pena y la muerte estuvieron a mi lado desde el día que nací.»
Munch sufrió frecuentes depresiones y tuvo graves problemas de alcoholismo durante su vida. Con el grito el artista había pintado su propia experiencia transmitiendo el sufrimiento como nunca antes se había hecho. Ese es el secreto de su éxito, ser capaz de sobrecoger al espectador.
Como gran conocedor del alma humana así es como el mismo llegó a definirse: “Igual que Leonardo Da Vinci estudió la anatomía humana y disecó cuerpos, yo intento disecar almas.»
En el libro “el friso de la vida” podemos encontrar una extensa recopilación de sus mejores textos, aquí encontramos su propia definición de lo que el arte supuso para él:
“No creo en el arte que no se haya impuesto por la necesidad de una persona de abrir su corazón. Todo arte – la literatura como la música
– Ha de ser engendrado con los sentimientos más profundos, el arte son los sentimientos más profundos” E. Munch.
Otra pintora que ha dejado una importante huella en la historia del arte por su fascinante y potente obra ha sido la mexicana Frida Kahlo, al igual que Munch su vida desde pequeña estuvo marcada por la tragedia, a los 6 años contrajo una poliomielitis que le dejó importantes secuelas físicas. A los 18 años sufrió un grave accidente en el que se rompió la columna y la pelvis, debido a las numerosas intervenciones se vi obligada a pasar largas temporadas en postrada en la cama. Fue en ese momento cuando aprendió a pintar de este modo la pintura fue su tabla de salvación en los momentos más amargos de su vida. Fue a través de la pintura como Frida plasmó los momentos más dramáticos de su existencia. La pintora no sólo padeció dolor físico debido a su accidente y su precario estado de salud, en su obra queda reflejado el intenso dolor tras su aborto y ver truncado su deseo de ser madre, hecho que la sumió en una profunda depresión. Casi al mismo tiempo le tocó vivir las constantes infidelidades de su marido el también pintor Diego Rivera lo que hizo que la relación entre ambos fuera excesivamente tormentosa.

Obra pintada por la artista tras su accidente (Frida Kahlo)
Pero volviendo al título de este artículo creo que es importante pasar a definir el concepto de “resiliencia” así como aportar algunos argumentos sobre como la expresión artística puede ayudarnos a ser más resilientes.
En cuanto al origen etimológico de la palabra “resiliencia” procede del latín, del verbo, resilio, resilire que significa saltar hacia atrás, rebotar, es decir, volver a la normalidad. En cuanto a su definición según el diccionario de lengua española (RAE) encontramos: “Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos”. “Capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido”.
La palabra resiliency nació en la física (soltura de reacción, elasticidad) y designaba la capacidad de un cuerpo para resistir un choque. Pero atribuía demasiada importancia a la sustancia. De este modo el psiquiatra infantil Michael Rutter y el neurólogo y psiquiatra francés Boris Cyrulnik, inspirados en el concepto físico, introdujeron el término en psicología para definir la capacidad para superar situaciones dolorosas y traumas saliendo fortalecido de ellos.
Para Boris Cyrulnik “La resiliencia es el arte de navegar en los torrentes, el arte de metamorfosear el dolor para darle sentido; la capacidad de ser feliz incluso cuando tienes heridas en el alma”. “La resiliencia es más que resistir, es también aprender a vivir”.
Y aquí sería interesante añadir que la propia infancia de Boris Cyrulnik fue especialmente traumática, sus padres fueron deportados y enviados a un campo de concentración donde finalmente sus padres terminaron siendo asesinados por los nazis, por lo que pasó una parte de su infancia escondido y huyendo. Al finalizar la guerra y confirmarse la muerte de sus padres una tía se hace cargo de él iniciando una nueva vida. Después de finalizar sus estudios de medicina es cuando decide realizar sus estudios en psicoanálisis y neuropsiquiatría. Su propia experiencia y su formación le llevaron a dedicar gran parte de estos estudios a tratar los traumas vividos por los niños, estudió la capacidad de recuperación de los sobrevivientes de los campos de concentración y de niños criados en orfanatos.
Según sostiene Boris Cyrulnik la expresión artística nos puede ayudar a ser más resilientes: “Todas las manifestaciones artísticas están hechas para superar la tragedia, las películas cuentan tragedias, cuenta historias emotivas de gente que consigue superar la tragedia, y de ahí podemos aprender y para los dañados es también una forma de pedirle al artista que sea su portavoz, el arte por tanto juega un papel importante en el proceso de resiliencia”.
Así es como la escritura y cualquier forma de creación podrá actuar como un bálsamo reparador. Boris Cyrulnik sostiene cómo la escritura y el poder de las palabras pueden transformar el sufrimiento. Si al escribir nos cuestionamos cómo ha sucedido lo que nos causa sufrimiento y nos preguntamos quién nos ha ayudado entonces la memoria se reorganiza y se produce un efecto terapéutico. “Escribiendo he reparado mi alma desgarrada” Boris Cyrulnik.
De esta forma el cine, la ópera, la literatura, entre otras artes, se pueden volver un factor de resiliencia. Boris Cyrulnik sostiene que nos pueden ayudar a nombrar el trauma, construir lo que se rompió y transformarlo. En su conferencia sobre “resiliencia y arte: los relatos del trauma” cuenta que para que Francia pudiera iniciar un proceso colectivo de resiliencia después de la Segunda Guerra Mundial, fue necesario darle la palabra a los artistas. Pone el ejemplo del escritor francés Georges Perec, quien perdió a sus padres en la guerra y decidió ser escritor para devolverle la dignidad a sus padres contando la historia de sus vidas. Con la escritura de la biografía de sus padres, el novelista francés más importante de la mitad del s. XX, les dio una sepultura y su dignidad.
Otro ejemplo de los beneficios de la creación como catalizador de emociones y vehículo para reestructurar el dolor y ayuda para superar el trauma lo encontramos en la biografía del rapero Eminen, su infancia estuvo marcada por maltratos físicos, emocionales y psicológicos. Su padre lo abandonó cuando apenas tenía 6 meses. Además sufrió unos de los casos más extremos de bullying, con tan solo 9 años recibió una paliza en su instituto que lo dejó inconsciente y estuvo 10 días en coma. En ese momento empezó a desarrollar su lado creativo a través de sus dibujos. Fue su tío quien le enseñó una canción de rap y a partir de ahí empezó a interesarse por la música donde encontró la fuerza para superar la situación. La música fue su anclaje a la vida. En el año 2010 compuso la canción ‘Not afraid’ (Sin miedo) en la que cuenta cómo abusaban de él y con la que pretendía ayudar a las personas que también lo sufren. Este es el estribillo de la canción sin miedo:
“No tengo miedo. Que todo el mundo, agarre mi mano Caminemos juntos a través de la tormenta Sea cual sea el clima, haga frío o calor Solo quiero que sepas que no estás solo Grita si sientes que has pasado por el mismo camino que yo”.
Después de este breve recorrido sobre la creación y resiliencia y sobre cómo ésta puede ayudarnos a transformar el sufrimiento y hacer más sostenible el dolor me despido con una propuesta: la próxima vez que te sientas desbordado o desbordada y que sientas que tu sufrimiento es insoportable es muy importante que no te aísles y sobre todo PIDE AYUDA para que una persona te acompañe a caminar a través de la tormenta y mientras sales del abismo prueba a escribir tu dolor, a dibujar tus lágrimas o poner una melodía a los momentos difíciles de tu vida. A nuestro alrededor tenemos numerosos ejemplos de personas que salieron adelante y superaron la adversidad con ayuda de la música, la pintura o la escritura. Existen historias igual poco conocidas como la del cantante Julio Iglesias, que en sus inicios fue jugador del real Madrid pero debido a un grave accidente pasó muchos meses en un hospital recuperándose de sus lesiones. Un día un enfermero llamado Eladio le regaló una guitarra para que pudiera ejercitar la movilidad de sus dedos, y no sólo fue recuperando la movilidad sino que ese regalo cambiaría su vida para siempre. En el hospital compuso su famosa canción “la vida sigue igual”, así fue como la música fue algo más que una terapia para Julio Iglesias.
“….siempre hay por qué vivir y por qué luchar…” Extraído de la canción “la vida sigue igual” Julio Iglesias
Carolina Ratia CeñaLicenciada en Psicología y habilitada para el ejercicio de la psicología general sanitaria. Especialista en Tratamiento psicológico de la obesidad y trastornos del comportamiento alimentario. Máster en Gerontología. Psicoterapeuta humanista con orientación gestáltica y tutora en la formación de Terapia Gestalt en el centro Syam en Cádiz.