Alrededor de la conducta suicida y su comunicación a través de medios de comunicación y redes sociales existe una paradoja que, por desgracia, contribuye al mantenimiento del problema a través del tabú y el estigma y que indirectamente podría estar influyendo en la muerte de personas vulnerables.
Por un lado, existe un consenso entre los medios de comunicación alrededor de su responsabilidad para evitar que las noticias publicadas contribuyan a fomentar el efecto que se denominó Werther. Este efecto tomó el nombre del personaje homónimo de la novela de Goethe «Las penas del joven Werther», que acaba por suicidarse tras una contrariedad amorosa. Después de su publicación, se registró un importante número de suicidios de jóvenes que imitaban la conducta del personaje. Este efecto también se ha denominado de imitación, contagio o copycat. Su existencia ha sido demostrada científicamente. Consiste en la imitación de conductas suicidas por parte de personas vulnerables por la repetición de noticias sobre suicidio sobre todo cuando son personajes públicos o mediáticos de cierta relevancia y en especial en población adolescente. También hay estudios que han investigado la relación de relatos o series de ficción en este mismo sentido. El consenso entre los medios no impide, sin embargo, que existan artículos que aparecen en nuestros periódicos obvien las indicaciones que al respecto ha realizado la OMS.
En otros casos, se opta por el silencio más rotundo ante este problema de salud pública lo que contribuye a mantener el estigma y el tabú. El silencio tampoco está justificado de ninguna forma. Esta práctica se ha extendido en muchos colectivos que mantienen en secreto las estadísticas y datos sobre conductas suicidas lo que le quita visibilidad al problema y le resta importancia contribuyendo a su mantenimiento. Esto ni siquiera consigue evitar que los hechos lleguen al conocimiento de las personas a través de redes sociales o a través del boca a boca con la merma de calidad de la comunicación que estas formas de transmisión representan.
Las redes sociales y la comunicación digital han cambiando nuestro mundo de forma irremediable y representan uno de las herramientas más revolucionarias a las que se ha enfrentado la humanidad. Conseguir grandes cantidades información se ha convertido en un proceso fácil y rápido. Alrededor del tema del suicidio se han creado miles de grupos que han encontrado en los medios digitales y de mensajería instantánea una forma de expansión y que en su mayoría tienen finalidades preventivas y nacen del buen corazón de colectivos. Sin embargo, no necesariamente son acertadas. Hablar del suicido es positivo, pero todos estamos obligados a formarnos para no contribuir a difundir mitos y conseguir el efecto contrario al que buscamos.
Además, tanto la familia como las personas afectadas se merecen el máximo de los respetos. La publicación de datos concretos del fallecido o de los familiares, fotos identificativas, especialmente cuando son menores, la especulaciones sobre las causas o su simplificación, el alarmismo y el sensacionalismo vienen a añadir dolor a los supervivientes y pueden complicar un duelo ya de por sí complicado.
Nuestro blog, https://papageno.es toma el nombre de un personaje de la ópera de Mozart «La Flauta Mágica» que al contrario de Werther fue ayudado a encontrar razones para seguir viviendo. Al final dio nombre al efecto contrario por el cual hablar del suicidio puede ser preventivo. Por lo tanto, existen prácticas de comunicación «buenas» y otras «malas». ninguno estamos exentos de cometer errores, por lo que la formación se convierte en esencial en este tema.
Vídeo promocional de www.papageno.es
Así que recuerda: Hablar del suicido o el silencio no son en sí prácticas preventivas. Todo depende del cómo lo hagamos. La rigurosidad en respetar el dolor de los afectados y supervivientes y a las indicaciones que se realizan desde las instituciones, deben ser siempre la guía de nuestras comunicaciones al respecto.
Resumen de indicaciones de la OPS/OMS
QUÉ SE DEBE HACER
- Suministra información exacta acerca de dónde buscar ayuda
- Educa al público acerca de los datos sobre el suicidio y la prevención del suicidio, sin difundir mitos
- Informa sobre maneras de hacer frente a los estresantes de la vida o a pensamientos suicidas y sobre formas de obtener ayuda
- Tiene mucho cuidado al informar sobre suicidios de celebridades (en caso de que lo haga)
- Tiene cuidado al entrevistar a familiares o amigos que estén atravesando un duelo por haber perdido a un ser querido
- Reconocer que los profesionales mismos de los medios de comunicación se pueden ver afectados por noticias sobre suicidios
QUÉ NO SE DEBE HACER
- No destacar ni repetir innecesariamente las noticias sobre suicidios
- No utilizar un lenguaje que sea sensacionalista o normalice el suicidio, ni se presente el suicidio como una solución constructiva a problemas
- No describir explícitamente el método utilizado
- No facilitar detalles acerca del sitio ni la ubicación
- No usar titulares sensacionales
- No usar fotografías, material de vídeo ni enlaces a redes sociales
Vive CNP es un servicio de atención psicológica y prevención de riesgos laborales de carácter psicosocial. No tienen un carácter oficial y es administrado por compañeros y compañeras del Sindicato Unificado de la Policía (SUP). Nació de forma pionera con la finalidad de ofrecer apoyo a los policías para mejorar su bienestar y prevenir riesgos en personas vulnerables. Este recurso psicológico tiene su origen en la vocación de servicio de este sindicato y tiene como principal valor la sensibilidad ante el problema del suicidio dentro de la Policía. Cada mes aparece un nuevo caso, lo que justifica el esfuerzo del SUP para poner a disposición de todos los miembros del colectivo policial este recurso.
La Fundación para el desarrollo de la enfermería (

El suicidio entre miembros de cuerpos policiales es una de las principales causas de muerte en esta profesión que cursa con elevados niveles de estrés y accesibilidad a un medio letal. En los últimos años, este tema ha despertado la atención social, lo que ha llevado a una mayor sensibilización y a la creación de organizaciones que tienen como objetivo su prevención.
Sin embargo, la incidencia del suicidio es desigual en estos grupos y es una variable que debería tener importancia dentro de cualquier modelo que pretenda estudiar el suicidio como fenómeno social. Mientras hay variables que han sido ampliamente estudiadas como el género, existen otras que tienen relaciones más complejas con el suicidio y que debemos situar en el punto de mira. 
En pleno S. XXI, en una sociedad que se caracteriza por las tecnologías de la comunicación, aparece silenciosa e implacable una de las mayores amenazas a la salud pública de los países desarrollados: la soledad.
El entorno laboral se muestra como un lugar primordial para implementar estrategias de prevención del suicidio en la edad de adulta, tanto como los centros educativos en la infancia, la adolescencia y la juventud.
Prevención y manejo de la conducta suicida.
