Programa sobre el suicidio emitido el 15 09 2020 en ONDA CÁDIZ TV en el espacio ANGULO ABIERTO
Programa sobre el suicidio emitido el 15 09 2020 en ONDA CÁDIZ TV en el espacio ANGULO ABIERTO
Hoy, dia 9 de septiembre, la Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno» y la Associació de Familiars i Amics Supervivents per Suïcidi de les Illes Balears «AFASIB» han desarrollado una actividad online de carácter internacional enmarcada en su proyecto formativo.
La actividad que ha contado con 90 participantes inscritos y más de 56 que han participado en streaming. Hemos contado con la colaboración de múltiples organizaciones y entidades públicas dedicando toda la mañana a reflexionar sobre la prevención del suicidio en la infancia y la adolescencia. Alrededor del día mundial de prevención del suicidio, ambas asociaciones unen esfuerzos para dar visibilidad a este problema de salud pública de primer orden. AFASIB organizará también otras actividades como la II Cursa Virtual per la prevenció del suïcidi a les Illes Balears que, como otros años, viene a recordarnos que no podemos seguir dando la espalda a las víctimas por suicidio y a sus supervivientes.
Desde las asociaciones organizadoras, agradecemos a todos los participantes, ponentes y colaboradores el ayudarnos a conseguir el objetivo de este acto.

El jueves 10 de septiembre, con motivo del Día mundial para la prevención del suicidio, desde AFDA (Asociación de trastornos depresivos de Aragón) organizan la jornada Hablemos de suicidio con el fin de dar conocer la realidad del suicidio, ayudar a romper el estigma y los tabús establecidos socialmente y presentar recursos de ayuda a personas con ideación y sus seres queridos.

El suicidio como problema de salud pública |
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El suicidio es un problema de salud pública complejo y multicausal que causa 800.000 muertes al año en el mundo, una cada 40 segundos. Se estima además, que por cada muerte hay 20 intentos y que cada fallecimiento causa importantes consecuencias emocionales de 6 a 12 personas. La respuesta a este problema debe involucrar a la sociedad en su conjunto combatiendo los mitos sobre el suicidio y el estigma asociado. Apertura de Grupo de Ayuda Mutua en SevillaPara atender a las personas que han perdido a algún ser querido por suicidio, la OMS recomienda la participación en grupos de ayuda mutua para supervivientes. Con ese objeto, la Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno» abrirá un GRUPO DE AYUDA MUTUA en la provincia de Sevilla que empezará a funcionar a partir de septiembre. Sevilla, por su población, es la provincia andaluza con más suicidios, con una tasa de algo mas de 8 por 100.00 habitantes en 2017. Ayúdanos a difundir la información para hacerla llegar a las personas interesadas. ¡Gracias!
Datos de contactoPara solicitar más información puede hacerlo a través del correo electrónico: prevencion@papageno.es o el WhatsApp 633 169 129 La Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno» es una entidad no lucrativa e independiente con NIF G90476359 e inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones en España (Sección: 1ª/ Número Nacional: 619143). |
La Asociación Vasca de Suicidiología «AIDATU» fue fundada en 2017 como una una organización sin ánimo de lucro por un equipo de personas con la finalidad de disminuir el impacto del suicidio en el entorno más inmediato.
El término «aidatu” o «remontar el vuelo» simboliza su propósito de ayudar a las personas afectadas por un suicidio cercano, o con tentativas, y afrontar el fenómeno del suicidio en términos globales.
En aras de conseguir este objetivo, la asociación se involucra en diferentes actividades relacionadas con la…
Para formar parte de la asociación no es necesario ser una persona experta en suicidio o profesional en este ámbito de trabajo, sino tener el compromiso de reducir el número de muertes por suicidio y/o mitigar el sufrimiento que deja a su paso. Cada persona puede ayudar a conseguir estos objetivos con sus capacidades, habilidades, recursos personales y/o profesionales.
Puedes contactar con esta asociación a través del siguiente ENLACE.
Papageno.es es una plataforma de carácter independiente y no lucrativa. Nació en 2019 fruto del esfuerzo de un grupo de profesionales con vocación de servicio y activismo social con el objeto de prevenir el suicidio.
Desde sus inicios se mueve desde la ilusión de unir esfuerzos de los profesionales y organizaciones preocupadas por el impacto que el suicidio provoca en nuestra sociedad. Este impacto no está marcado solo por el número de víctimas mortales, sino por el sufrimiento de las personas y colectivos más vulnerables, y entre ellos el de las personas que afrontan un duelo por suicidio (supervivientes).
Desde la filosofía de la lucha contra el estigma y el tabú, tiene como objetivos la sensibilización de la sociedad y de los colectivos profesionales, con especial atención a la formación y empoderamiento de personas y colectivos.
Con esta adhesión ambas organizaciones hacen público su deseo de colaborar en la prevención del suicidio desde el máximo respeto a su independencia en defensa del colectivo al que representan, a sus estatutos y con el único objetivo de aprender juntas.
Si deseas inscribirte como socio de esta asociación o adherirte a su proyecto puedes contactar a través de: ENLACE


Psiquiatra en excedencia del Ib-Salut, profesor tutor de psicología en la UNED. Licenciado en medicina y especialista en psiquiatría. Doctor cum laude, Premio Jean Dausset a la mejor tesis doctoral 2016-17. Máster en Psicoterapia. Experto Universitario en Psiquiatría Forense. Especialista Universitario en Psicopatologia.
El suicidio es multicausal. Esta frase no es un mantra repetido; es una realidad. Hay factores individuales y sociales. Entre estos factores sociales uno nada desdeñable es el puesto de trabajo. Hay profesiones que tiene mayor tasa de suicidio. En 2017, los tres trabajos con mayores tasas de suicidio en EE. UU. fueron: médicos, dentistas y oficiales de policía
La discusión sobre el trabajo en los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado (CCFFSE) y su relación con el suicidio es antigua.
A pesar de que en estudios previos el suicidio en la policía se ha descrito como una epidemia (Loo, 2001; Violanti, 1996) y se ha afirmado que la tasa de suicidios de los CCFFSE es entre dos y tres veces mayor que la de la población en general (Mohandie y Hatcher, 1999; Slovenko, 1999) aún quedan algunos con dudas. Los resultados son difíciles de extrapolar entre países por la diferentes definiciones de CCFFSE, (en algunos incluye el ejército, en otros cuentan sólo los no militarizados…), la ocultación de los suicidios que existe,…
Recientemente pude observar en Twitter una discusión sobre las tasas de suicidio en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Unos defendían que era superior. Otros que no lo era. En la red encuentras afirmaciones como que los CCFFSE presentan tasas de suicidio que duplican las cifras de la población general (2,5 veces más), que en la Guardia Civil es tres veces superior… las datos de las tasas reales no he sabido encontrarlos
Así que me lanzo a mi zona de confort: estudios publicados en revistas científicas sobre el tema del suicidio en los CCFFSE y realizo un búsqueda bibliografía.
Busco todos los artículos publicados en revistas indexadas que contengan como palabra clave del artículo “police” “law enforcement” o que aparezca en el título estos mismos términos o “cop”, “LEO” y que además tengan como palabras claves “Suicidal ideation» o «Suicide» o en el título cualquier palabra que comience por “suicid”
Aparecen 142 artículos con estas condiciones en el Pubmed . Entre todos estos artículos muchos son poco útiles para el objetico de nuestro estudio. Aparecen algunos relatos de caso únicos -que tienen interés puntual- y muchos de temáticas varias relacionadas con suicidio y policía; por ejemplo: reacción de los CCFFSE al atender un suicidio, ventajas y desventajas de retirarles el arma si hay ideación suicida, comparativa del número de suicidios según los informes de hospitales y policía, el tema estadounidense del “suicide by cop”, el homicidio y suicidio en familiares de policías, una encuesta a la policía alemana para describir la conducta identificable previa al suicidio, actitudes hacia el suicidio en la policía turca, epidemias de suicidio en cárceles y calabozos, un test para identificar la ideación suicida,…
Y otros que no responden a nuestro objetivo pero dejan ver que esta preocupación por el tema del suicidio en los CCFFSE es habitual; por ejemplo: un artículo italiano sobre cómo perciben los reclutas y los superintendentes el problema del suicidio en la policía estatal, o la evaluación de una estrategia piloto de vigilancia de alerta temprana de suicidio dirigida por la policía en el Reino Unido y otra en Canadá sobre un programa específico para reducir el riego de suicidio entre su policía (spoiler: disminuyó un 79% tras 12 años de aplicación del programa) (Mishara, B. L., & Martin, N. 2012).
El hecho de que haya un programa de prevención nos puede sugerir que en Canadá ya han visto el problema y ya han puesto medios para solucionarlo. También llama la atención un artículo sobre la incidencia de suicidio en policías retirados (Violanti, J. M., Gu, J. K., Charles, L. E., Fekedulegn, D., Andrew, M. E., & Burchfiel, C. M. (2011)
Entrando ya en el tema de si los CCFFSE cometen más suicidio que la población general hay artículos dispares: en países donde los estudios realizados encuentran una tasa de suicidios igual o menor en los CCFFSE que la población general entran Austria, Portugal y (parcialmente) Noruega.
Los comento un poco a continuación:
Hay dos artículos con resultados “intermedios” realizados en Australia y otro en Nueva York (EE. UU.).
Dentro de los países que miden la tasa de suicidio y es más elevada están:
En otros países los estudios dan por hecho que las cifras son más altas (ni se molestan en discutirlo) y el articulo se enfoca a responder otras preguntas.
Hay muchos otros artículos que hablan sobre las posibles causas y revisiones sistemáticas sobre el tema. Pero me los guardo para exponerlos en otra ocasión.
Mi conclusión tras la lectura de estos artículos: que es un problema generalizado. Las CCFFSE son personas de riesgo en distintos países y por múltiples motivos (turnicidad, exposición a situaciones traumáticas, imposibilidad de mostrar debilidad…). Motivos poco estudiados que comparten –posiblemente- con otras profesiones de riesgo (por ejemplo: los médicos).
Esto debería llevar a establecer protocolos de vigilancia y cuidado, de prevención y de formación desde la academia.
Pero es solo mi conclusión

El suicidio causó en España 3.539 víctimas en 2018, según los últimos datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística. Tanto el número de muertes como el sufrimiento asociado a este tipo de conductas lo convierten en un problema de salud pública de primer orden, todo un reto para nuestra sociedad. En consecuencia es necesaria una respuesta conjunta que involucre a diferentes estamentos desde el trabajo en red.
Este problema ha estado durante demasiados años tratado desde el terreno de la moral. Esto ha provocado que sea estigmatizado y tratado como un tabú. En consecuencia se hace necesario un esfuerzo de sensibilización orientado a darle visibilidad. Hay que evitar tratarlo solo desde la esfera íntima del que sufre e incluirlo en las agendas de los responsables sanitarios, en la vida política y en los medios de comunicación para movilizar a la sociedad y prevenir este elevado número de muertes.
Con el anterior objetivo, la Associació de Familiars i Amics Supervivents per Suïcidi de les Illes Balears (AFASIB) y el Club Esportiu Balear (+Qtrail) organizan los próximos 12 y 13 de septiembre la segunda edición de una carrera 5k y una marcha de 3.539 metros en homenaje a las personas fallecidas por este motivo durante 2018.
El deporte al servicio del espíritu de la prevención del suicidio. Una oportunidad para participar en un acto que te dejará huella.
En la organización han colaborado diferentes asociaciones que se agrupan con el objetivo de seguir diciendo que el suicidio es prevenible y que todos y todas tenemos mucho que decir en este tema.
¡Participa! ¡Te esperamos!
Inscripciones en/Inscripcions a: www.elitechip.net
Información en/Informació a: asociacionafasib@gmail.com
Página de AFASIB: www.afasib.es

Autor: Guillermo Córdoba Santos Twitter: @GuilleCordoba97
El pasado viernes 17 de julio, el Ministerio de Sanidad publicó en su página web un manual con el título ‘Recomendaciones para el tratamiento del suicidio por los medios de comunicación’. El documento, elaborado a partir de la positiva sinergia entre diversas instituciones, busca orientar a los periodistas en la complicada tarea de informar sobre el suicidio. Algo que, tengamos claro, siempre será difícil hacer: lo era antes, lo es ahora y lo será en el futuro.
Leído el manual, que cuenta además con una amplia bibliografía, he querido escribir y reflexionar sobre los conocimientos que transmite y sobre los que no aparecen. Un análisis donde aportaré recomendaciones y comentarios para mejorar dicho manual, algo que podría ayudar a comprender mejor un grave problema de salud pública por el que pierden la vida más de 3.000 personas cada año en España, siempre según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística.
Terminadas las presentaciones, es turno de comenzar. Os animo a acompañarme y, sobre todo, aportar vuestra visión en los comentarios. Vamos a por ello.
En primer lugar, me ha gustado mucho la sinergia entre diversas organizaciones (periodistas, policías, bomberos, psicólogos, supervivientes de suicidio…) para crear dicha guía. Esa colaboración es positiva para que todos aporten sus conocimientos y ayuden a los periodistas a hacer un correcto tratamiento del suicidio.
En segundo lugar, el manual cuenta con abundantes datos y un contexto necesario: antecedentes, mitos o cifras para comprender un urgente problema de salud pública que pasa desapercibido en la sociedad de la información. Pero, por otro lado, me ha faltado la aportación de varios gráficos para comprobar la escasa variación de las cifras en el siglo XXI, y otro donde se podrían comparan las muertes por suicidio con las de accidentes de tráfico o violencia machista. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y en este caso este tipo de gráficos ayudarían a la comprensión.
En tercer lugar, una de las carencias del manual es la nula explicación sobre qué es el efecto Werther. Por mi experiencia y contacto con los periodistas, sé que una frase habitual entre el gremio es “hablar del suicidio provoca un efecto contagio”. Pero, ¿saben qué es eso o se quedan en el mero titular? Habría que explicarles la historia de «Las desventuras del joven Werther» o el estudio que el sociólogo David Phillips publicó en 1974. Y, por supuesto, enseñarles ejemplos del incremento de los suicidios cuando se informa mal sobre ellos (sobre todo en el caso de los famosos) les ayudaría a comprender mejor el problema y tomar más precauciones. O, mejor dicho, saber por qué deben seguir las recomendaciones del manual.
Por el contrario, se explica con más detalle el origen del efecto Papageno con la ópera de Mozart. Hay un párrafo con una comparativa Werther-Papageno que me ha encantado. Lo podéis encontrar en la cuarta página del manual.
“Los medios de comunicación pueden tener una influencia en la conducta suicida de la población que puede ser tanto perjudicial como preventiva, según cuáles sean las características y el tratamiento de la información elaborada”.
Desde hace décadas, la inmensa mayoría de los periodistas tenían una idea sobre el suicidio: el efecto contagio. La frase de ahí arriba, junto con el manual, amplía su perspectiva sobre este problema. Probablemente exagere, pero me ha recordado a Colón descubriendo América. Si ese manual llega más lejos que las pautas que la Organización Mundial de la Salud distribuyó en el año 2000, el gremio periodístico podrá descubrir un nuevo mundo. Existe un continente casi desconocido donde los periodistas pueden hablar del suicidio y, lo más importante, si lo hacen bien pueden salvar vidas. El continente no se llama América: se llama Papageno.
Para terminar, dejo otro párrafo del manual que me ha gustado (página 7).
“El tabú ante el suicidio debe ser superado en los medios de comunicación a la vez que el tratamiento de las noticias sobre suicidios debe cumplir determinados criterios, que deben ser claros y consensuados con los y las profesionales de los medios para evitar el efecto contagio (“efecto Werther”) pero potenciar el efecto preventivo (“efecto Papageno”)”.
Entrando en las recomendaciones, paso a comentar las más destacadas:
“En el titular, no use la palabra “suicidio”, ni concrete el método y lugar (los métodos y los lugares se imitan)”.
Esta recomendación, quizá la más importante, está bien escrita y bien explicada. Los periodistas se preguntarán: ¿Por qué no contamos cómo se ha suicidado X famoso? Porque puedes provocar más víctimas. Pero aquí vuelvo al punto del efecto Werther: faltan ejemplos y son fundamentales.
“No publicar las notas de suicidio o las fotos dramáticas (por ejemplo, fotos de la persona en cornisas o similares, o de los instrumentos utilizados)”.
Este es un error habitual de las noticias o reportajes actuales sobre suicidio, ya que el periodista no sabe con qué imagen acompañar la pieza periodística. A veces, por costumbre o por error, lo hace de forma indebida, con una persona en un lugar elevado o con unas pastillas dispersas. Eso hay que evitarlo.
“Resaltar las alternativas al suicidio”.
Aunque se ofrecen recursos, quizá habría que haberlos personalizado según la pieza (si es una noticia sobre un suicidio podría acompañarse de unos recursos, y si es un reportaje sobre los supervivientes de otros). También hay que procurar que el manual se actualice cada cierto tiempo (cada seis meses o cada año), sobre todo para cuando se ponga en marcha ese teléfono de tres cifras tan deseado.
“Tenga especial cautela cuando informe sobre suicidios de personas famosas”.
Esta es, sin ninguna duda, la recomendación más importante del manual, ya que un alto porcentaje de las piezas periodísticas (sobre todo las noticias) son sobre un famoso que se ha suicidado. También se suele escribir sobre el aniversario de un suicidio, aunque en este caso la pieza se acercaría más a un reportaje. Es clave que este punto quede claro desde un principio, ya que numerosos estudios afirman que el efecto contagio es mayor cuando se informa mal sobre el suicidio de una persona famosa.
También hay que tener en cuenta un par de detalles fundamentales. En primer lugar, el suicidio de una persona famosa puede ocurrir en cualquier parte del mundo, pero la información no siempre la escribe un periodista que vive en España. Me sirvo de un ejemplo para explicarlo. A finales de marzo, los medios informaron del suicidio de Thomas Schäfer, ministro de Finanzas del estado alemán de Hesse. Varios medios como EL MUNDO o El Periódico publicaron la triste noticia a partir de un teletipo de la Agencia EFE… escrito en Berlín. Tanto en el teletipo como en la noticia de ambos medios se incluía el método. En este enlace podéis encontrar la de EL MUNDO.
Sigo con el ejemplo de Schäfer para analizar la noticia publicada por la corresponsal de ABC en Berlín, Rosalía Sánchez. Cito textualmente: “Su cuerpo fue encontrado el sábado junto a las vías del tren. El ministro regional de Finanzas de Hesse, Thomas Schaefer, de 54 años, casado y con dos hijos, dejó una carta de suicidio”. El error, doble, está claro: método y nota. Conocido esto, ¿cuál sería el objetivo? No olvidarse de formar a los corresponsales de los medios españoles por todo el mundo. Y, si esto no tiene resultado, olvidarse de copiar y pegar ese teletipo que ha llegado de Berlín y modificar la noticia eliminando los detalles (método y nota en este caso) y añadiendo los recursos de prevención disponibles en España.
Los medios de comunicación no han tardado en relacionar el coronavirus con el suicidio. El caso más mediático hasta ahora ha sido el de Thomas Schäfer, ministro de Finanzas del estado alemán de Hesse.
— Guille (@GuilleCordoba97) March 30, 2020
Dentro HILO para analizar los errores cometidos. pic.twitter.com/7BFl3YMT0e
“Sea cuidadoso en los contenidos, también en situaciones de presiones por tiempo”.
Esta situación es importante, ya que publicar el contenido antes que la competencia puede llevar al periodista al error. Es fundamental crear una conciencia para que tanto el periodista como su jefe den más tiempo, ya que una pieza sobre suicidio no se escribe en cinco minutos. Y menos si no se ha recibido la formación adecuada, claro. Este punto está relacionado con el anterior, ya que copiar y pegar un teletipo no lleva el mismo tiempo que leerlo con detenimiento y modificar lo necesario. Toca insistir en una idea de la introducción: hablar del suicidio siempre será difícil.
“Escriba siempre el artículo o elabore la pieza informativa con sensibilidad, pensando que uno de los seres queridos que ha sufrido la pérdida, lo va a leer y cómo se puede sentir”.
Algo parecido a lo que comentaba antes: hay que convencer al periodista de que se puede hablar del suicidio, y que si lo hacemos bien se pueden salvar vidas.
Siguiendo con las recomendaciones, en la página 12 aparece un apartado titulado ‘Características que debe reunir la información en prensa’, que está cogido del plan de prevención de Navarra. Si vamos al primer punto, leemos lo siguiente:
“Evitar explícitamente los detalles sobre el método de suicidio»:

Características que debe reunir la información en prensa. En ‘Recomendaciones para el tratamiento del suicidio por los medios de comunicación’ (página 12).
► P. ej. Se puede hacer referencia a una sobredosis, pero no al tipo y número de pastillas.
► P. ej. Decir que alguien se ha ahorcado es mejor que decir que alguien se ha ahorcado en su habitación usando su camiseta de fútbol”.
Pero… ¿No habíamos quedado en que no había que informar del método porque se imita? Este punto puede generar dudas en el periodista, ya que anteriormente ha leído que “no debe concretar el método ni el lugar” y ahora ve que puede contar que una persona ha muerto por sobredosis o que se ha ahorcado, pero no detallar con qué pastillas o prenda lo ha hecho. El periodista no puede dudar, y menos aquí. Que quede claro: no hay que contar ni detallar el método.
Esto me recuerda al manual de estilo de RTVE, que incluye un apartado sobre el tratamiento del suicidio. Leamos lo que dice este manual sobre el método.
“La responsabilidad debe implicar, entre otros aspectos, considerar los sentimientos de los parientes, evitar la descripción detallada del método de suicidio adoptado y tener en cuenta la sensibilidad del público receptor. Aunque pueda resultar relevante indicar cómo murió una persona, proporcionar demasiados detalles podría estimular a otras personas a probar esos métodos”.
El manual, aprobado por el Consejo de Administración en 2010, me deja a medias. Pide “evitar la descripción detallada” y “no proporcionar demasiados detalles”, pero no deja claro si hay que contar o no el método. Si vamos a la parte práctica, que en este caso aporta más que la teórica, podemos encontrar varios malos ejemplos donde periodistas de RTVE no cumplen con las directrices. A pesar de ello, hay que decir que RTVE es el grupo que más reportajes ha hecho sobre la prevención del suicidio. Vamos con los malos ejemplos.
Agosto de 2014. Suicidio del actor Robin Williams.
Titular: “La policía confirma el suicidio de Robin Williams”.
En el cuerpo de la noticia leemos lo siguiente.
“La investigación preliminar sobre la muerte de Robin Williams ha determinado, según han informado las autoridades del condado de Marin (California), que el actor se ahorcó con un cinturón en su dormitorio. El actor, de 63 años, se habría quitado la vida sin dejar una nota de suicidio, según ha declarado Keith Boyd, policía del condado”.
Recomiendo también ver el vídeo para escuchar las palabras de Almudena Ariza.
“La policía ha dado una rueda de prensa y ha confirmado que la muerte de Robin Williams fue un suicidio, se ahorcó con un cinturón y se cortó una de las muñecas”.
Abril de 2019: Suicidio de Alan García, expresidente de Perú.
Titular: “Muere el expresidente peruano Alan García tras dispararse cuando iba a ser detenido por supuesta corrupción”.
En el cuerpo de la noticia leemos lo siguiente:
“El ministro del Interior, Carlos Morán, ha informado que cuando la policía llegó a casa de García para arrestarlo, el expresidente dijo que necesitaba llamar a su abogado. Después, entró en su habitación y cerró la puerta. A los pocos minutos se escuchó un disparo de arma de fuego, la policía entró por la fuerza en la habitación y encontró a García sentado con una herida en la cabeza», ha añadido Morán”.
Hay que decir que, días después, la cadena pública informó de que García había dejado una nota de suicidio. La nota fue leída en público por su hija y en la noticia se incluía, de nuevo, el método utilizado por el expresidente de Perú.
Enero de 2020. Asesinato por violencia machista + suicidio.
Titular: “Un hombre mata a su pareja en Puertollano, Ciudad Real”.
En el cuerpo de la noticia leemos lo siguiente:
“La Policía que investiga la muerte de dos personas en su domicilio de Puertollano (Ciudad Real) por disparos de arma de fuego ha señalado que los indicios apuntan a que el hombre disparó a la mujer, que era su pareja sentimental, y posteriormente se suicidó con el mismo arma, y se ha descartado por el momento la intervención de terceras personas”.
Volviendo al manual del Ministerio de Sanidad, echo de menos una mención o una recomendación al libro Hablemos del suicidio de Gabriel González. De hecho, este libro no aparece ni en la bibliografía, cuando es probablemente la mejor fuente de información sobre este tema en español, y no solo desde la perspectiva periodística. Siguiendo con el libro de González, en el manual falta algo fundamental: ¿cuándo un suicidio es noticia? No aparece por ningún lado y es una carencia total.
Queda muchísimo trabajo por hacer. La publicación del manual del Ministerio nos puede ilusionar como un amor de verano, pero la historia nos dice que la existencia de unas recomendaciones sobre cómo informar del suicidio no garantizan su cumplimiento. Después de perder una oportunidad de oro en el año 2000 con las recomendaciones de la OMS (o incluso decenas con el abundante número de pautas publicadas desde entonces), no podemos perder otro tren. Llegar tarde otra vez sería imperdonable.
Formar bien a los periodistas bajo el paraguas de un Plan Nacional de Prevención es posible. Y no solo a los periodistas, sino a los estudiantes que acuden a las facultades a estudiar Periodismo. Si les formamos a ellos, ganaremos tiempo, ya que llegarán a la redacción con una idea diferente que las promociones anteriores. Hacen falta tiempo, ganas y querer hacerlo. El recurso está ahí, ya ha terminado la parte más fácil. Es el momento de ir a por la parte más difícil del puzzle: enseñar, ayudar y convencer a los periodistas de que hablar bien del suicidio salva vidas.
Habrá que trabajar para conseguirlo.

Autora: Susi de León
“Los rebeldes se buscan entre sí.
Se caminan unos hacia los otros…
Los rebeldes empiezan a reconocerse,
a saberse iguales y diferentes…
Caminan como hay que caminarse ahora,
es decir, luchando…”Subcomandante Marcos
Segunda Declaración de la Realidad. 1996
Supervivientes. Es como nos llaman desde la psicología a quienes hemos sufrido pérdidas de familiares por suicidio. Supervivientes, porque hemos de regresar a la vida desde el fondo del abismo y sus tinieblas, cauterizar el dolor infinito que nos desgarra por dentro al no entender por qué no bastaron nuestros cuidados, nuestro amor, nuestro calor, nuestra presencia. Supervivientes, porque hemos de doblegar a la maldita culpa que nos destroza y acuchilla el alma, martirizándonos por no haber sabido ni podido hacer más por ell@s, que nos hace resonar en nuestras mentes aquello que dijimos y no debimos decir, o que no dijimos y debimos decir, o que quizás pudimos hacer y no hicimos para evitar ese segundo fatal que les borró para siempre de nuestras vidas… Supervivientes, porque el mundo se hunde bajo nuestros pies, porque la vida ya no es vida, sino un mero dejarse existir, mortificándonos sin piedad al considerar que no tenemos derecho a seguir disfrutando de una vida que nuestros seres queridos no pueden gozar ya… Y todo ello, aderezado con la vergüenza, la sensación de fracaso, de rendirse, de estigma, que en nuestra sociedad aún rodea a la muerte por suicidio y a quienes se ven sacudidos por ella. Quienes vivimos este tipo de muerte sabemos lo doloroso y difícil que es regresar a la Vida, lo que cuesta ser entendidas, y cómo escuece mucha de la ayuda que desde fuera nos quieren brindar con la mejor intención. De ahí la importancia de estos grupos de ayuda mutua donde el corazón se abre solo, donde nos sentimos arropadas y comprendidas, donde las experiencias ajenas te ayudan a entender la tuya propia, y la tuya se hace bálsamo para otras. Despacito, intentando hacer entender a quien llega que ha de respetarse el sentir, y los tiempos, y las lágrimas, y la rabia…Porque son el único camino que nos ayudará a entender, y a poder transformar todo ese sufrimiento y dolor en amor.
A mí me gusta llamarnos amazonas. Y guerreras. Porque luchamos con coraje y valentía, juntas, para no dejarnos derrotar por el desánimo y la tristeza. Desde el primer instante en que alguien llega por primera vez al grupo recibe todo el amor y la comprensión que necesitamos para empezar a recomponernos y a poner los peldaños de nuestro frágil equilibrio. Amazonas, cabalgando hacia la Luz, recibiendo y aportando cada una su experiencia y su cariño, como una nueva familia que te sostiene en los momentos más duros, aquellos en los que todo quema y parece que nos lleve a enloquecer por el dolor, por los recuerdos, por los aniversarios… Ahí siempre el resto se olvida del suyo y pone sus brazos para que la otra no caiga. Luchamos por regresar a la Vida, juntas, todas cogidas de la mano, sin dejar atrás a ninguna…
Ubuntu, mariposas, ubuntu… Esa hermosa palabra africana que recoge la sabiduría ancestral del continente cuna de la humanidad, y que viene a decir que solo somos juntas; que yo soy porque todas nosotras somos… Que nuestra generosidad y nuestra solidaridad y compasión con las demás nos hará avanzar como personas al avanzar toda la comunidad. Es lo que hacemos en nuestro grupo de ayuda mutua. Avanzamos juntas hacia la Luz, a veces a rastras, compartiendo nuestras lágrimas, pero también nuestras risas y alegría, siempre juntas, sin dejar a nadie atrás. Y cada día, poquito a poco, nuestro esfuerzo y nuestro coraje por salir de las sombras y acercarnos a la Luz, nos ayudará a transformar ese dolor infinito en un profundo y sólido amor. Nuestros seres queridos vivirán en nuestros corazones, caminarán con nuestros pasos, volarán libres con nuestras nuevas alas de mariposas. Transformadas, metamorfoseadas por efecto del esfuerzo y el amor.
Ubuntu, mariposas. Todas juntas. Cogidas de la mano. Qué nadie se quede atrás. ¡Vamos, Eva, Charo, Vero, Lourdes, Marién, Trini, Mayte, Nany, Pepi, Ana, Regla, Manuel…!
Os quiero como al mundo, valientes amazonas, mariposas de Luz.
¡Gracias a todas por cuanto aportáis a mi vida, y gracias a Daniel López por promover la creación de este Grupo de Ayuda Mutua para Supervivientes en Cádiz!
I shin den shin (De mi corazón al vuestro).
