Categoría en Prevención del suicidio

Apertura de la inscripción del I Hackaton Internacional Online sobre Prevención y Postvención de la Conducta Suicida

PLAZO DE INSCRIPCIÓN ABIERTO 19/06/2020

AFORO LIMITADO

I Hackaton Internacional Online sobre Prevención y Postvención del Suicidio en la Infancia y la Adolescencia

Hoy, 19 de junio de 2020, desde Papageno y AFASIB inauguramos la plataforma de formación DANA. Sin duda, una iniciativa ambiciosa cuya finalidad es aumentar la alfabetización en salud sobre las conductas suicidas y la formación de los profesionales en todo el mundo hispano.

El primer proyecto que llevaremos a cabo nace de la ilusión de la dos organizaciones, que comparten el objeto social de dar respuesta a un problema social al que no podemos dar la espalda: El suicidio en la infancia y la adolescencia. 

Del 9 al 11 de septiembre, dentro de los actos para celebrar el Día Mundial de Prevención contra el Suicidio, tendrá lugar el I Hackaton Internacional Online de Prevención y Postvención de la Conducta Suicida en la Infancia y la Adolescencia. Una actividad online que contará también con dos sedes presenciales (Cádiz y Mallorca) y con formadores de reconocido prestigio.

Un reto que pretende reunir al máximo número de personas para crear juntos soluciones creativas que tengan como objetivo controlar este problema de salud pública con las oportunidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías.

Una cita donde esperamos contar contigo. El problema del suicidio requiere una respuesta contundente de la sociedad en su conjunto y de la implementación de medidas efectivas en las que todos tenemos cabida.

Ahora tienes una oportunidad para aportar tu grano de arena.  Trabajaremos codo a codo en un encuentro con un crisol de actividades formativas y participativas y donde se incluirán personas de todas las profesiones y lugares del mundo. 

Una actividad que facilitará la participación estés donde estés y cuentes con el tiempo que cuentes (la formación se realizará en streaming y en diferido).

La actividad está patrocinada por la Obra Social «la Caixa», Inmediatec y cuenta con la colaboración de la Universitat, el Col·legi Oficial de Psicologia, la Oficina de Salut Mental, la Conselleria de Salud i Consum y el Telèfon de l’Esperança de les Illes Balears , la Universidad de Cádiz y su servicio de atención psicológica, el Grupo de Investigación de Salud Pública de Cádiz, el Proyecto ISNISS y la Asociación de Trastornos Depresivos de Aragón.

Puedes encontrar toda la información del I Hackaton en la página web de DANA , a través del correo secretaria@prevencionsuicidio.school o del WhatsApp de Papageno.es: 633 169 129

 

La oportunidad es nuestra. Te esperamos.

 

El sacrificio en la ópera

El suicidio en el arte

Representación del Suicidio en la obra operística

El próximo sábado 13 de junio, a las 19:00 se celebrará en el Claustro de Santo Domingo de Pollença una actividad que tiene como objetivo debatir el sentido filosófico del sacrificio y el suicidio en las obras operísticas.

El acto, se iniciará a las 19:00 con una mesa redonda donde participarán Xisca Morell, Presidenta de La Asociación de Familiares y Amigos Supervivientes por suicidio de las Islas Baleares (AFASIB), Nicole Haber, responsable del Observatori del Suicidi del Govern de les Illes Balears (ambas miembros también de papageno.es), Natanael F. Pacheco, doctor en filosofía y Guiomar Cantó, soprano.

El objetivo de la actividad es dar visibilidad a uno de los principales retos de salud pública de nuestra sociedad: el suicidio. La conducta suicida es responsable de una muerte cada cuarenta segundos en el mundo. Se estima que a lo largo de cada año el número de intentos podría ser de  de 10 a 20 veces superior, afectando emocionalmente por cada muerte a unos seis familiares y allegados que verán su vida cambiadas para siempre. En España en 2018 fallecieron por esta causa 3.539 personas. El número de víctimas en Illes Balears fue de 71 personas con una tasa de 6,91 x 100.000 habitantes 

 

Concierto

Después de la mesa redonda, habrá un concierto que ofrecerá obras de Luigi Cherubini (Dei tuoi figli – Medea), Gaetano Donizetti (Al dolce guidami -Anna Bolena y Com’è bello – Lucrezia Borgia), Georges Bizet (Entr’acte de Carmen – piano sol), Vincenzo Bellini (Eccomi, in lieta vesta – I Capuleti e i Montecchi y Casta diva – Norma), Pietro Mascagni (Intermezzo de Cavalleria Rusticana – piano sol), Giuseppe Verdi (Addio del passato – La traviata) y Giacomo Puccini (Signore ascolta – Turandot).

El lugar del acto es un edificio emblemático en las islas. El Convento de santo Domingo en Pollença fue construido por los frailes dominicos durante casi 60 años en el ecuador entre los S. XVI y XVII. El edificio ha tenido varios usos (hospicio, cuartel de la Guardia Civil, escuela, biblioteca y museo). La iglesia del convento es de planta basilical y cuenta con diez capillas laterales, decoradas con retablo, entre los que destaca por su importancia el realizado por el escultor mallorquín Joan Antoni Oms, dedicado a la Virgen del Rosario. El claustro es de estilo barroco y es la la sede del Festival de Música  de Pollença

Si deseas asistir puedes conseguir tus entradas y el programa de la actividad en euroclassic.es. 

 

AFASIB

AfasibLa ASOCIACIÓN DE FAMILIARES Y AMIGOS SUPERVIVIENTES POR SUICIDIO DE LAS ISLAS BALEARES (AFASIB), fue creada por y para los supervivientes de las Islas Baleares, para dar soporte, información y voz a todas las personas que están sufriendo o han sufrido una pérdida por suicidio.

¡Te esperamos!

¿Incrementará la crisis del COVID-19 el número de suicidios?

COVID-19 y suicidio

COVID-19 y factores de riesgo de suicidio

En los últimos tiempos, los medios de comunicación se han hecho eco de algunos casos de conductas suicidas relacionadas con la crisis provocada por el COVID-19.

Son diversas las variables que relacionan ambos fenómenos. Por un lado, están la angustia, el miedo a contagiarse o morir por la enfermedad, la afectación emocional del confinamiento y los duelos complicados. Esta relación también podría estar causada por la afectación neurológica que la propia enfermedad puede producir. Además, el aumento de demandas de divorcio, de conflictividad familiar y violencia dentro del hogar o las consecuencias económicas y el desempleo son factores de riesgo que tradicionalmente se han relacionado con un mayor número de suicidios. 

Algunos autores, alertan en el mismo sentido sobre las consecuencias del distanciamiento social, la soledad y el confinamiento. También sobre la crisis social y económica que pueden acabar disparando la tristeza, preocupación, miedo, enfado, frustración, culpa, soledad…

Foto de NEOSiAM 2020 en Pexels

Ahorsu et al., (2020) en un estudio sobre el miedo a padecer el COVID-19 define el suicidio como la última reacción de un ser humano que siente que no puede afrontar el sufrimiento mental que está padeciendo. En muchos países, el miedo a padecer COVID-19 puede estar detrás de algunos de estos luctuosos hechos. Este miedo puede ser también prevenible. 

 

Pero, ¿qué dice en este sentido la ciencia?

La gravedad de la situación ha provocado un cambio radical en nuestros estilos de vida y ya suma 236.259 casos diagnosticados por PCR y  27.117 muertos en España (a 27 de mayo). Pero no es una situación totalmente nueva. El caso más cercano lo tenemos en el primer tercio del siglo pasado: la mal llamada gripe española. 

Sorprende la similitud en muchas de las circunstancias vividas en aquél caso, pero también las diferencias. Una prueba más de que además de ser capaces de cometer los mismos errores, aún así, la vida ha ido a mejor. Entonces en España la mitad de sus habitantes eran analfabetos y la probabilidad de muerte en la infancia duplicaba la de los países más pobres en la actualidad. Entonces la terrible pandemia provocó  186.184 muertes solo en España (1918 a 1920) cuando nuestro país rondaba los 20 millones de habitantes. Entonces afectó sobre todo a jóvenes sobre los 20 años y ahora se ha cebado con nuestros mayores.

Estudiar lo que ocurrió en esa pandemia respecto a la conducta suicida podría ayudarnos a prevenir lo que, si no hacemos nada, ocurrirá tras esta. En 1992, Wasserman escribió un artículo que con el título «The Impact of Epidemic, War, Prohibition and Media on Suicide: United States, 1910-1920» tuvo como objetivo estudiar la influencia de la epidemia de influenza, la I Guerra Mundial y la prohibición del consumo de alcohol en EEUU. Los resultados fueron concluyentes. Mientras los efectos de la I Guerra Mundial parece no tener influencia sobre la tasa de suicidios, la pandemia si afectó negativamente aumentando el número de muertes por esta causa, y la reducción del consumo de alcohol tuvo un impacto positivo disminuyendo la tasa.

Esta relación no solo fue establecida durante esa epidemia. En Hong-Kong, en 2003 también parece haber existido. En esa ocasión se estudió el aumento de suicidio entre personas mayores. La crisis de salud fue acompañada de un aumento de los suicidios durante ese año y afectó también al año siguiente. Entonces fue la soledad y la desconexión social las causas esgrimidas para explicar el aumento de muertes. Los autores del estudio en el que se basan estas afirmaciones para evitar muertes innecesarias recomiendan manejar los miedos y la ansiedad, sobre todo en los grupos más vulnerables durante el período de la epidemia. 

Foto de Aleksandar Pasaric en Pexels

El suicidio es un problema de salud mental prevenible

Parece pues a tenor de estos resultados, que sería necesario implementar medidas para reducir este impacto. Y ahí tampoco tenemos por qué ir a ciegas. Ya en 2020, Gunnell et al han señalado una serie de medidas que podrían ayudar a prevenir el problema. Entre las intervenciones que recomiendan:

  • Implementan de medidas para acompañar a los equipos de sanitarios que han estado expuestos a situaciones límite,
  • realizar recomendaciones para personas con conductas suicidas,
  • crear recursos digitales y guías,
  • abrir líneas de ayuda en crisis,
  • llevar a cabo medidas económicas destinadas a facilitar acceso a comida, vivienda y para combatir el desempleo,
  • reforzar la lucha contra la violencia de género,
  • sensibilizar sobre el consumo seguro de alcohol,
  • establecer medidas contra el aislamiento social y la soledad,
  • restringir accesibilidad a medios letales
  • y aumentar la responsabilidad en la publicación de suicidios en los medios de comunicación.

 

Conclusiones

Si bien parece que podemos esperar un aumento de las tasas de suicidio esto no es un hecho determinado sino que está condicionado a las medidas que seamos capaces de implementar para evitarlo.

Por eso es importante que las administraciones sanitarias contemplen la activación de planes de prevención de la conducta suicida, que provocan cada años 800.000 muertes y 20 veces más intentos con consecuencias que afectan a aspectos sanitarios, económicos y sociales. 

España aún no cuenta con un plan nacional de prevención, que podría salvar vidas y que ahora sería muy útil implantar. Este plan debe contemplar medidas de amplio espectro para combatir las consecuencias económicas y desigualdades sociales de la pandemia, con especial atención al desempleo.

La Asociación de Trastornos Depresivos de Aragón se adhiere a papageno.es

Asociación de Trastornos Depresivos de Aragón

Asociación de Trastornos Depresivos de Aragón

La asociación y sus valores

AFDA es una asociación de utilidad pública dedicada al tratamiento psicoterapéutico de la ansiedad, el estrés, la depresión y las crisis adaptativas. Para ello, enmarca sus objetivos en valores como la accesibilidad, asequibilidad, apoyo mutuo, cooperación y la responsabilidad, con el elemento nuclear de las relaciones entre personas.

La asociación, en sintonía con la definición de la OMS, defiende un concepto amplio de la salud que incluye el bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. La salud es un elemento que nace de la construcción de todos y que pasa por un cambio social, incidiendo en sus determinantes y en las desigualdades sociales en salud. Para ello, se centra en mejorar la accesibilidad a servicios especializados de salud mental con métodos contrastados y de calidad.

 

Objeto social

AFDA es un proyecto que integra asociados, familiares y profesionales de diferentes disciplinas sanitarias y técnicas. La multidisciplinariedad e interinstitucionalidad son herramientas que han llevado a esta asociación a tener un importante reconocimiento por su labor durante más de una década. 

Su objeto social es mejorar la salud anímica y emocional de la población, sensibilizando a la ciudadanía y promoviendo el bienestar y la calidad de vida de las personas afectadas y de sus familiares. Con esta finalidad, ha generado un proyecto solidario y de apoyo, basado en la calidad humana de sus socios y en un modelo de tratamiento dentro del marco de la evidencia científica. Para promover la mejora de los tratamientos, también promueve estudios e investigaciones sobre diversos temas. 

 

Centros de servicios sanitarios

Con motivo de mejorar la atención que presta a la sociedad, AFDA cuenta con dos centros de servicios sanitarios integrados en Zaragoza y uno en Huesca. Su principal proyecto es el centro de salud asociativo para el tratamiento de la ansiedad y depresión. Este centro de apoyo y tratamiento interdisciplinar está abierto a colaboraciones sanitarias, empresariales, educativas y sociales buscando dar mayor amplitud y un tratamiento más integral.

 

Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida «Papageno»

 

Papageno: una ventana abierta a la prevención y postvención del suicidio

La “Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida – Papageno” nació en marzo de 2019 fruto de la colaboración de profesionales de contrastada experiencia de diferentes disciplinas (psicología, medicina, educación social, sociología, criminología..).  decididos a dar una respuesta firme a este problema.

Todo ello desde un modelo de proyecto abierto y de carácter no lucrativo que aspira a ser una ventana a la prevención del fenómeno suicida y donde todo el mundo tiene cabida. La asociación busca promover el trabajo multidisciplinar y multinivel entre los agentes implicados. Aspira a convertirse en un referente de la prevención de la conducta suicida en el marco hispanoamericano, utilizando internet y las redes sociales como medio de difusión. En la actualidad cuenta con 24 profesionales no remunerados en todo el territorio nacional, en México y Ecuador.

 

Sectores de intervención

Papageno.es es una entidad no gubernamental sin ánimo de lucro que tiene como objetivos la formación, sensibilización, tratamiento y postvención de la conducta suicida contando con un punto de actuación en Cádiz que atiende supervivientes de toda la provincia y de Sevilla.

Participa en colaboración con otras asociaciones y entidades en la organización de cursos y eventos formativos y sensibilización y alfabetización en salud. Además, promueve la creación de otros grupos de supervivientes asesorando en un proceso de formación continua.

Desde el convencimiento de que hablar del suicidio es preventivo, recoge materiales de autoayuda, documentos científicos y todo tipo de materiales para promover aquellas iniciativas relativa a la prevención, la investigación, el tratamiento y la postvención en conducta suicida.

Todo ello con honestidad y con la única finalidad de aportar su granito de arena en el control de este problema de salud pública que la OMS ha señalado como una de las principales amenazas a nuestra sociedad y estilo de vida.

 

La necesidad de colaboración en proyectos de prevención del suicidio

Trabajo en red prevención suicidioEl suicidio es un problema biopsicosocial complejo y multicausal que constituye un importante problema de salud pública. En España, el suicidio es la primera causa de mortalidad externa por delante de los accidentes de tráfico.

A nivel mundial el panorama es aún más desolador. Se estima que una persona fallece por suicidio cada 40 segundos en el mundo. El número de intentos podría ser de 10 a 20 veces superior y cada muerte trae importantes consecuencias emocionales para alrededor de 6 familiares o allegados (supervivientes). Podemos decir sin duda que el suicidio es una de las mayores amenazas a la salud pública y un importante problema social y económico.  Los trastornos psicológicos y especialmente la depresión y la ansiedad y su atención deficiente son uno de los más importantes factores de riesgo de suicidio.

En pleno Siglo XXI la conducta suicida sigue estando estigmatizada. Como conducta tabú, queda muchas veces oculta, contribuyendo de forma directa a la falta de políticas claras de prevención y de actuación. Además, el suicidio está rodeado de múltiples mitos, que evitan entenderlo como un problema prevenible, enterrándolo en el terreno de “lo moral”. Prevenir el suicidio implica no sólo hablar de él, sino hacerlo de forma responsable.

 

Adhesión a Papageno.es

Con esta adhesión ambas asociaciones acuerdan apoyar los objetivos comunes y aprovechar las sinergias entre ambos objetos sociales. El suicidio es un problema de salud pública pero principalmente es un problema social que requiere la colaboración de todos y de la sociedad en su conjunto. En este sentido necesita de la acción de grupos políticos, profesionales sanitarios, periodistas, sindicatos, movimientos sociales, entidades locales… En consecuencia la colaboración se convierte en la piedra angular del control del suicidio.

 


Para más información

AFDA

Página web de AFDA

Datos de contacto:

AFDA (Asociación de Trastornos Depresivos de Aragón)

C/ San Blas, 37
50.003 [Zaragoza]
976 44 37 54 | 691 846 596
info@asociacionafda.com


Papageno.es

Si deseas adherirte a la iniciativa como asociación o institución puedes hacerlo desde este link. Si deseas asociarte individualmente aquí encontrarás el formulario de contacto.

Recuerda que puedes seguirnos por las redes sociales o suscribirte a nuestro blog para recibir las nuevas entradas en tu correo cómodamente. También puede contactar a través del WhatsApp 633 169 129 o el correo electrónico prevencion@papageno.es

Manejo de problemas y conflictos en la prevención del suicidio

Manejo de problemas y conflictos en la prevención del suicidio
Manejo de problemas y conflictos, habilidades para la vida en la prevención del suicidio

Habilidades para la vida

Las habilidades para la vida son destrezas relacionadas con el desarrollo de las personas. Permiten un afrontamiento efectivo de las situaciones a las que te expone la vida diaria. 

Como tales, son recursos personales que aumentan tu resiliencia y son factores protectores ante el consumo de drogas, las conductas suicidas u otros comportamientos con consecuencias negativas.

Estas destrezas o estrategias puedes agruparse en tres diferentes categorías: habilidades sociales (comunicación, negociación, confianza, cooperación y empatía), cognitivas, (solución de problemas, comprensión de consecuencias, toma de decisiones, pensamiento crítico y autoconocimiento) y sobre el control de emociones (estrés, sentimientos…).

En esta entrada nos centraremos en la resolución de problemas y los conflictos interpersonales.

 

Puedo resolver mis problemas

La resolución o manejo de problemas es una habilidad cognitiva con diferentes pasos o fases. No puedes controlar lo que sientes, pero si como respondes ante lo que sientes.

Muchas veces nuestras preocupaciones tienen un carácter difuso y poco delimitado por lo que en primer lugar suele ser útil identificar claramente el problema y su origen.

En el siguiente paso conviene contemplar diferentes soluciones para dar respuesta al problema (lluvia de ideas). Compáralas hasta encontrar la mejor, o sea, aquella más coherente con el problema que minimice las consecuencias negativas del problema, con sus pros y sus contras. 

Para realizar este proceso puedes pedir ayuda a aquellas personas que puedan aportarte información. Te ayudarán a encontrar la mejor solución. No todos los problemas tienen una solución fácil o deseable, pero recuerda que lo importante no es lo que ocurre en tu vida, sino como lo afrontas.

Cuando le hayas dado esa solución, evalúa que ocurre con el problema, las consecuencias que tiene en tu vida y en los demás. Si se ha solucionado, toma nota para próximas ocasiones. Si no, reevalúa y busca una solución alternativa.

No te canses, el proceso puede ser tan duro y largo como gratificante… Los problemas o crisis son inevitables y consustanciales con la vida, pero ofrecen la oportunidad de mejorar y aprender de ellos.

Hay muchas personas que aprendemos a anticipar los problemas. Como consecuencia, sentimos ansiedad provocada por la falta de certeza de lo que nos deparará el futuro.  Es importante aprender a vivir el presente. Ante los problemas lo importante es ocuparse de ellos cuando lleguen. Preocuparse continuamente, no solo que no los soluciona, sino que aumenta nuestro sufrimiento de manera innecesaria. 

 

Conflictos interpersonales

Una categoría principal de los problemas provienen de las relaciones interpersonales. La felicidad se relaciona directamente no solo con una sana relación con uno mismo, sino con el establecimiento de relaciones sanas con los demás.

Nuestra salud mental tiene que ver esencialmente con el apoyo social que recibimos. Somos seres sociales e independientemente de si somos más introvertidos o extrovertidos, las relaciones sociales nos ayudan a sentirnos bien.

Los conflictos son choques entre diferentes necesidades, motivaciones, pensamientos o formas de entender la vida. Afrontarlos de forma adecuada y en equilibrio entre mi derechos y necesidades y los de los demás, establece relaciones fuertes y sanas.

Los conflictos interpersonales deben ser abordados. Para esto la mejor herramienta que tenemos es la comunicación. La comunicación es especialmente adecuada cuando te sientas mal. 

 

Pide ayuda

En consecuencia, si tienes ideas suicidas, comunícate. Busca ayuda a tu alrededor. Elige a personas que pienses que pueden ayudarte en esto y si no las encuentras, busca ayuda profesional a través de los servicios de salud mental públicos y privados de tu país. También existen servicios concretos para atender a personas conductas suicidas en España o en latinoamérica

Si al principio no te sientes comprendido, sigue buscando a la persona adecuada. Las crisis suicidas tienen una duración limitada. Si consigues pasar la crisis podrás aprender habilidades para afrontarlas adecuadamente cuando aparezcan.

Pandemia por COVID-19, pensamiento apocalíptico y suicidio

Esperanza COVID-19
Photo by Gustavo Fring from Pexels

Me confieso

Me confieso. Me propuse no escribir nada sobre el coronavirus. Lo conseguí durante todo este tiempo, pero hoy no me he podido resistir. Incluso llegué a eliminar borradores que nunca verán la luz. Hoy lo hago con la excusa de hablar de las consecuencias psicológicas y emocionales de la crisis, pero con el objetivo de compartir algunas reflexiones. Todas tienen el punto en común de abordar la crisis del COVID-19 desde el punto vista psicológico.

Hace algo más de un mes el panorama que ahora se presenta ante nosotros hubiera formado parte de una película mala de serie b. Una película, de esas distópicas, que nos presentan un mundo apocalíptico ahondando en nuestros miedos más ancestrales.

Ahora esa película de serie b se ha convertido en nuestra cotidianidad. Y en esta nueva realidad que estamos viviendo nos sobreponen las imágenes más dramáticas. Desde el Palacio de Hielo de Madrid que se convirtió en un improvisado almacén para poder albergar los cuerpos de los fallecidos por COVID-19 o las tremendas imágenes de nuestras residencias de ancianos hasta las colas de vehículos en algunas ciudades para desplazarse a sus segundas viviendas de ¿vacaciones?. Las dos caras más extremas de la crisis que transformará nuestro mundo irremediablemente.

 

Comunicación en tiempos de pandemia

A nadie se le escapa ya la gravedad del momento histórico que estamos viviendo. A la crisis sanitaria provocada por el COVID-19 que está teniendo como consecuencia importantes pérdidas humanas se une la crisis económica fruto del confinamiento y la parada obligatoria de gran parte del entramado empresarial. Malos tiempos que cursan con miedo, dolor, ansiedad y preocupación por el futuro.

El mundo se enfrenta a un momento importante de su historia. Estamos viviendo cambios que seguramente cambien nuestra forma de ver y sentir la vida y nuestros hábitos. La pandemia viene en un momento de crisis de un modelo económico que se basa en la desigualdad de la riqueza y los recursos, en un modelo productivo insostenible basado en el crecimiento continuo, un modelo energético poco amable con la naturaleza y un estilo de vida que resuelve los conflictos y problemas desde la competitividad y no desde la colaboración. En este caldo de cultivo, cuesta trabajo vislumbrar una salida a esta crisis, no tanto porque no la haya, sino por estar inmersos y a veces bloqueados por la carga emocional y el estrés que está produciendo en gran parte de la población.

 

Y esto se ve reforzado por la aparición de visionarios, agoreros, nuevos especialistas y expertos, epidemiólogos de fin de semana y políticos a media jornada. Todos parecen en una alocada carrera en la búsqueda de notoriedad, sin perder la oportunidad de vaticinar los peores horrores incrementando el miedo. Un miedo que a veces se aleja del problema real y que se convierte en el vaticinio de la llegada del apocalipsis y en una maquiavélica forma de controlar nuestra conducta. 

 

Por otro lado, pocos se atreven a hablar de soluciones concretas y muchos se limitan a reforzar los malos datos con titulares grandilocuentes, cuando no es una crítica destructiva a todo intento de solución. «Actuamos demasiado tarde», «las medidas son demasiado pocas»,  o «las medidas son demasiado exageradas» son frases utilizadas de forma indistinta para expresar malestar por lo que está ocurriendo y que forman parte de la queja por la queja.

 

El lenguaje bélico

En ese sentido nos encontramos con la metáfora bélica. No nos es ajena la utilidad que en estos momentos pueda tener apelar al sentimiento patriótico para mantener la disciplina ciudadana y el sentimiento de unidad que pueda ser útil para afrontar estos duros momentos, pero esto no es una guerra. Esto es una crisis de salud pública y no un enfrentamiento armado y creo que hay que usar el lenguaje adecuado. Una crisis sanitaria requiere de medidas sanitarias.

El componente ideológico de la metáfora bélica tiene claros inconvenientes, porque permite tomar medidas de restricción de libertades apelando al enemigo común que corren el riesgo de mantenerse una vez acabada la crisis. El cierre de fronteras, la restricción de libertad de movimientos, el confinamiento y otras medidas como el distanciamiento social son justificables ante la previsión de una pandemia, pero en absoluto como medidas preventivas para evitarlo. Fomentan la xenofobia y la desconfianza y no tienen nada que ver con la realidad preventiva.

 

No alimentemos la desesperanza: un canto a la esperanza

Ahora es necesario centrarnos en las soluciones más que en los problemas. Sin duda, saldremos de esta. El cómo, sin embargo, está por escribir. Pensar en los problemas de forma reiterada nos consume las energías. Resérvalas para centrarte en qué puedes hacer para mejorar la situación que estás viviendo. Tienes muchos recursos personales por explotar y si buscas lo suficiente no estarás solo para conseguirlo.

No alimentes la desesperanza. La situación ya es suficientemente dura, como para crear un clima aún más negativo. Una de las emociones que más se repiten en las personas con conductas suicidas es la desesperanza. Aléjate de ella, es producto de tu mente. Hay cosas en la vida que no tienen una solución ideal, pero siempre podrás elegir como deseas vivirla. 

 

“No nos afecta lo que nos sucede, sino lo que nos decimos acerca de lo que nos sucede”

EPICTETO

 

Las crisis sacan lo mejor y lo peor de nosotros mismos. Todos tenemos una oportunidad pero es una oportunidad que no podemos dejar pasar. Es más fácil de lo que crees o más difícil, lo que tu desees.

 

Efectos psicológicos de la pandemia y el confinamiento

Los efectos psicológicos de la pandemia y el consiguiente confinamiento aún están también por escribir. Como siempre, este tipo de situaciones afectará notablemente más a las personas y grupos más vulnerables. En ese sentido, cabe esperar poco efecto a largo plazo en la mayor parte de la población. Sin embargo, aquellas personas que han perdido personas cercanas, que han sufrido un confinamiento más duro, que sean afectados más gravemente por las consecuencias económicas negativas o que sufren trastornos psicológicos previos serán con mayor probabilidad víctimas de secuelas psicológicas posteriores.

Durante todo este tiempo he pasado de la incredulidad, al miedo y al dolor por ver a tantas familias sufriendo por la muerte de sus familiares. Y es que esta muerte no es normal. El coronavirus nos robará muchas cosas, muchas de esas superfluas, pero nunca tan dura como el derecho a enterrar a nuestros muertos y despedirnos de ellos de forma adecuada.

Una de las situaciones más graves que podemos vivir durante la pandemia  son las pérdidas de personas cercanas. Si has perdido a una persona querida o varias durante la pandemia, si la vida te ha robado la posibilidad de despedirte adecuadamente de ellas,  tu duelo puede ser más duro. Sin embargo, podrás aprender a afrontarlo adecuadamente y rehacer tu vida integrando los cambios que las pérdidas supongan en tu vida. 

 

«Murió solo, no pudimos despedirnos cuando estaba en su partido más difícil, ni velarlo… ni nada”.

Fernando Sanz, hijo de Lorenzo Sanz, expresidente del Real Madrid fallecido por COVID-19

Fuente: La Vanguardia

 

Otras situaciones relacionadas, como el distanciamiento social y la restricción de la libertad individual, también repercuten a corto plazo en nuestro estado de ánimo pero no necesariamente revertirán en consecuencias a largo plazo. Todos y todas tendremos que aprender a volver a la normalidad y encontrar el equilibrio entre la prevención por el contagio y la necesidad humana del contacto físico. No permitamos que el miedo se convierte en un instrumento para aumentar nuestra soledad. Cuando todo esto pase, recuperemos juntos el derecho a ser libre, pese a que seguro que habrá gente que deseará utilizar lo que ocurrió para sacar rédito político e imponer su contenido ideológico. 

 

Prevención del suicidio en el período post-epidemia

El suicidio es un problema complejo y multicausal de carácter prevenible. En las últimas semanas tanto en España como en los países latinoamericanos han aparecido noticias de personas con conductas suicidas que los medios han relacionado directamente con el COVID-19.

Atribuir los suicidios a una sola causa es poco preventivo y desacertado. Cada persona que emite una conducta suicida presenta un conjunto de causalidades que solo puede entenderse en su conjunto. El COVID-19 puede ser un precipitante, pero las causas son mucho más complejas. 

Durante esta etapa, quizás deberíamos plantearnos extremar la responsabilidad a la hora de comunicar conductas suicidas a través de medios de comunicación y redes sociales. Las indicaciones de la OMS y otros organismos son bastante claras en este sentido. Tan claras como poco seguidas en muchos casos…

Recuerda que no estás solo. Tanto si tienes ideas suicidas como si pierdes a un familiar por suicidio si busca, encontrarás a personas dispuestas a acompañarte en los momentos más duros. No temas pedir ayuda y permite que los demás decidan si desean o no acompañarte. Nunca te rindas, sigue buscando y las encontrarás.

niños héroes

De héroes y villanos

Acabo este artículo con otra reflexión que tiene que ver con la necesidad humana de señalar a los malos y a los buenos. Los momentos más traumáticos sacan de los seres humanos su peor y su mejor cara. Por desgracia en esta película no hay héroes ni villanos. Solo hay personas, personas que como el personal sanitario, las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, el de limpieza, el del transporte, el de supermercados y tiendas de alimentación, gasolineras, periodistas e incluso políticos (algunos de ellos) y otros cientos de profesiones…. que estuvieron ahí cuando tuvieron que estar.

También están Los niños y niñas y todas las personas que más han sufrido el confinamiento, nuestros mayores en quién más se ha cebado la enfermedad, aquellas personas anónimas que hicieron de esta etapa algo menos duro, que salieron todos los días a aplaudir u que de alguna u otra manera han hecho de la desgracia una oportunidad para cambiar.

Huyamos de los papeles que nos hacen héroes, seamos simplemente la mejor versión de nosotros mismos. Sobre todo en la etapa que nos queda por vivir. Ahora, más que nunca nos necesitamos.

Si necesitas ayuda puedes contactar con estas asociaciones españolas o con estas en latinoamérica

Sexting, género y suicidio desde la óptica criminológica

La dinámica social del sexting como delito
Foto de Jesus Con S Silbada en Pexels

Belén Casas Campos, es experta en Criminología y Seguridad y Máster en Sistema Penal y Criminalidad.

 

En los últimos años, el término anglosajón Sexting ha ido adquiriendo relevancia y abriéndose paso en la actualidad social española hasta el punto de convertirse en un vocablo conocido por gran parte de la población, pero, ¿sabemos realmente en qué consiste este fenómeno?

 

¿Qué es el sexting?

El sexting consiste en la producción, envío y recepción de material digital (mensajes de texto a través de plataformas de mensajería instantánea, fotos, vídeos…) de contenido erótico y/o sexual de forma consentida y voluntaria entre dos personas mediante dispositivos tecnológicos. Dentro de esta definición, encontramos el sexting activo, que responde a la persona que produce y envía material digital erótico/sexual, y por otro lado, el sexting pasivo, que hace referencia a la persona receptora de dicho material.

Esta práctica sexual surge como consecuencia de la dinámica social en que nos vemos envueltos. Las TICS, los dispositivos tecnológicos, la mensajería instantánea junto a las redes sociales y la era del tiempo acelerado en que vivimos han promovido cambios en la manera de relacionarse, expresarse y comunicarse. Es así como la sexualidad se ha ido adaptando a este nuevo escenario digital para reinventarse y crear nuevas formas, ya habituales y normalizadas, de desarrollo sexual para todo tipo de públicos. 

Es muy importante no confundir este fenómeno, primero con la pornografía (en el caso de adultos), ya que no tiene un carácter profesional ni lucrativo, y en segundo lugar, con la conducta delictiva también llamada sexting recogida en el artículo 197.7 del Código Penal que hace referencia a los actos de difundir, revelar o ceder a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales erótico/sexuales de una persona sin su autorización, aun habiéndolas obtenido con el consentimiento de la misma en un domicilio o lugar fuera del alcance de la vista de terceros provocando un daño grave en su intimidad personal

 

Los medios de comunicación y la distorsión del sexting

Los medios de comunicación han tenido un papel protagonista a la hora de arrojar luz sobre este fenómeno, pero su función, lejos de ser informativa, ha distorsionado la imagen y concepto de esta habitual práctica sexual, que no solo es cosa de jóvenes, hasta el punto de confundir términos (sexting como fenómeno/ sexting pornografía/ sexting como conducta delictiva) e introducir elementos de carácter moral que son totalmente innecesarios.

El sexting como fenómeno social per se, no es una práctica delictiva, por lo que no existe fundamento jurídico que justifique su criminalización. Tampoco debe ser juzgado bajo sentencia condenatoria moralista ya que la sexualidad cuenta con un amplio abanico de instrumentos y mecanismos que favorecen su desarrollo y expresión para que cada sujeto, de forma individual, voluntaria y sin perjuicio al colectivo social, escoja la que más se adapte a su persona y gustos.

Se trata de un juego erótico/sexual que con el tratamiento mediático se ha ido demonizando. Su práctica, desde el punto de vista social y sexual, no es algo negativo; lo que sí genera daño es el mal uso que muchos y muchas hacen de esta práctica al no respetar y vulnerar la intimidad de la otra persona, derivado de una alarmante escasez en educación afectivo/sexual y emocional.

 

La doble moral de la sexualidad femenina

El sexting como conducta delictiva reproduce y ejemplifica la cultura y violencia machista de nuestra sociedad. Ya son varios los casos de sexting que se han hecho mediáticos donde sus víctimas han sido mujeres (a excepción del caso de Víctor Sánchez del Amo, ex entrenador del Málaga Club de Fútbol, cuya dinámica y reacción social es notablemente diferente) empezando por Olvido Hormigos y pasando por Verónica, Tiziana y Alyssa, naturales de España, Italia y Estados Unidos, estos tres últimos, ejemplos de mujeres que decidieron suicidarse como consecuencia del daño que les fue causado. 

La sexualidad femenina se concibe, social y mediáticamente, como algo censurable, dañino y vergonzoso, encubierta por una doble moral donde la mujer, en primer lugar, debe tener relaciones sexuales, y acto seguido, es cuestionada moralmente por ello. 

De la combinación de una sociedad machista y la falta de educación sexual obtenemos una doble victimización hacia la mujer, lo cual la convierte en un sujeto muy vulnerable ante los factores de riesgo que la rodean. Esta vulnerabilidad se acentúa al banalizar y quebrantar de forma normalizada el derecho a la intimidad de la víctima.

Un ejemplo de ello son las declaraciones que un conocido torero español realiza en televisión aludiendo a la dificultad que tienen los hombres para no difundir un material erótico/sexual femenino, pidiendo, de tal forma a las mujeres, que no realicen Sexting para prevenir la victimización. 

 

La dinámica social del sexting como delito

Una de las características del sexting como conducta delictiva es la finalidad de humillar y desprestigiar a la víctima por la comisión de un acto transgresor de las normas sociales impuestas. Pero antes de que la conducta típica sea consumada por la persona que difunde el material erótico/sexual en primera instancia, en ocasiones se añade a este contexto la “sextorsión” donde el sexting como fenómeno se convierte en un elemento clave para materializar una extorsión de carácter sexual

Ya efectuado el envío del material erótico/sexual fuera del núcleo bilateral consensuado, comienza una difusión en cadena responsable de la viralización de dicho material cuyos límites son inescrutables como consecuencia del alcance de la mensajería instantánea, el poder de las redes sociales, la falta de empatía con la víctima y la alianza moral con el victimario. El primer eslabón inicia esta conducta gracias a la seguridad que le proporciona saber, si bien de forma previa, que su acción va a ser reforzada positivamente en grupos de Whatsapp y redes sociales. El reproche social no se concibe como primera reacción ante tal supuesto.

Es entonces cuando comienzan las conductas de acoso y vejaciones hacia la víctima entre su círculo más cercano, incluyendo familia, amigos, trabajo/escuela, lugar de residencia… hasta alcanzar población desconocida; aquélla, termina asumiendo la culpa y la vergüenza social que debería trasladarse al victimario. Se trata de una inversión de roles donde la sociedad muestra apoyo al victimario(s) en forma de “reenviar” y sentencia a la víctima por haber cometido una conducta sexual individual. 

Como consecuencia de ello, la atención, curiosamente se vuelca en la víctima recibiendo una mayor presión social, traducida en un intento de aleccionamiento, reprimenda y reeducación bajo la premisa de que el sexting es una conducta dañina que no debe hacerse, más aún si eres mujer. 

Lejos de criticar la postura de quien realiza sexting como conducta sexual, es necesario trasladar los esfuerzos para invertir la reacción social y desprenderse de las lecciones morales, porque, como se ha expuesto anteriormente, sextear no es un delito, sino una práctica sexual con determinados riesgos en forma de juego erótico, por lo que es importante evitar introducir la moral en intentos de educación hacia las víctimas, y trasladar el foco hacia la figura del victimario(s), quien/es debería/n protagonizar los debates sociales y mediáticos por la comisión de una figura delictiva dentro de un espacio tan reservado e íntimo como es la sexualidad.

 

Consecuencias psico-sociales y emocionales del sexting para la víctima dentro del encuadre de las ciberviolencias de género

Daños Físicos

Daños Emocionales

Otros

  • Sudoración
  • Náuseas
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de espalda
  • Dolor de estómago
  • Dolor de riñón
  • Falta o exceso de apetito
  • Vacío en el estómago
  • Tensión corporal
  • Llanto
  • Pesadez corporal
  • Autolesión
  • Afección Nerviosa
  • Estrés
  • Angustia
  • Ira
  • Enfado
  • Depresión
  • Paranoia
  • Miedo
  • Confusión
  • Impotencia
  • Miedo a salir
  • Auto restricción de movilidad
  • Abandono de tecnologías
  • Autocensura
  • Sensación de vigilancia constante

*Tabla de contenido de elaboración propia

*Fuente: Informe de la asociación de mujeres mexicanas Luchadoras: “La violencia en línea contra las mujeres en México” (Luchadoras MX, 2017)



Daños Individuales

Daños Psicológicos: Depresión, ansiedad, miedo y pensamientos suicidas

Aislamiento Social: Restricción y/o eliminación de la vida social y menor o nulo contacto con familiares y amistades

Pérdidas Económicas: Despidos, pérdidas de ingresos y dificultad para encontrar empleo

Limitación de la Movilidad: Problemas para participar o acudir a eventos o espacios físicos y online

Autocensura: Restricción parcial o total de la actividad en redes por miedo y pérdida de confianza en la seguridad de las TICS

     *Tabla de elaboración propia

*Fuente: Informe de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones: “Online gender-based violence: A submission from the Association for Progressive Communications to the United Nations Special Rapporteur on violence against women, its causes and consequences” (APC, 2017)

Además, el informe de Amnistía Internacional publicado en 2018 bajo el nombre La situación de los derechos humanos en el mundo estima los siguientes efectos adversos centrados principalmente en la salud mental (Amnistía Internacional, 2018):

  • Estrés
  • Ansiedad
  • Ataques de pánico
  • Impotencia
  • Pérdida de confianza en sí mismas
  • Problemas para conciliar el sueño
  • Sensación de pérdida de poder
  • Miedo respecto a su integridad física
  • Disminución de la capacidad de concentración
  • Dificultad para tomar decisiones cotidianas
  • Estado de alarma
  • Angustia

 

¿El sexting es motivo de suicidio?

El suicidio responde a la conjunción de una pluralidad de factores, por lo que una única explicación no será suficiente para tratar de comprender una realidad tan compleja dentro de la esfera online.

Si bien es cierto que, dentro de la cadena de difusión del material erótico/sexual existe una responsabilidad jurídico-penal, es importante conferir la misma entidad a la responsabilidad social en estos casos. 

Dentro de los factores que rodean a la víctima en cuanto al suicidio (características psicológicas y emocionales personales de la víctima y rasgos de personalidad, infravaloración los riesgos del sexting como conducta sexual, falsa protección derivada del sentimiento de seguridad que confieren las redes sociales y la mensajería instantánea, confianza puesta en una persona ligada a una relación afectivo/sexual…) existe uno que ostenta el máximo protagonismo: la difusión del material entre terceros como responsable del tratamiento social del mismo como factor de estrés vital.

En este caso, es la repercusión social que sufre la víctima derivada del tratamiento que la sociedad efectúa sobre su sexualidad y no el singular acto de difusión lo que favorece positivamente la ideación/conducta suicida.

Según la teoría criminológica de los vínculos sociales de Hirshi, son cuatro los factores responsables de mantener dentro de la sociedad a una persona. 

  • El apego, traducido en la importancia que se confiere a la opinión que los miembros del círculo más cercano tienen sobre su comportamiento
  • El compromiso, como el esfuerzo invertido en actividades particulares que muestra sentimiento de unión a la sociedad.
  • La implicación, en forma de estar involucrado en actividades convencionales.
  • Las creencias, como la fortaleza de los valores sociales convencionales.

Por el contrario, la debilidad de estos vínculos aumenta la disposición a infringir las normas sociales y desprenderse de la sociedad.

Con la presión y condena social hacia la víctima, su apego se ve afectado como consecuencia de la opinión negativa que, desde su circulo más cercano hasta una pluralidad de desconocidos, se tiene de ella. Así, la importancia que se confiere a esas opiniones, juega como un arma de doble filo.

El compromiso y la implicación social de la víctima se ponen en riesgo. La propia sociedad la va rechazando y cerrando el círculo de actuación por lo que, a partir de ahora, le será más difícil desempeñar esas actividades (trabajo, escuela, gimnasio, asociaciones, grupos de encuentro, encuentros con amigos, cumpleaños, reuniones formales/informales…).

La creencia se va debilitando como consecuencia de haber roto y desobedecido los valores sociales convencionales, en este caso, disfrutar de una sexualidad libre para una mujer.

Aquella persona que posea estos vínculos, tendrá mucho que perder si se aleja de la sociedad, por tanto, le supone una obligación a la vez que un beneficio seguir mantenido a ella. En el caso de las víctimas de sexting, estos vínculos se han ido desgastando dentro de un corto periodo de tiempo, por lo que desde su percepción, no se sienten unidas a la sociedad, y por consiguiente, no tienen mucho o nada que perder si se desvinculan de ella.

 

Sexting y responsabilidad social

Tras el suicidio de Verónica el pasado año, la sociedad se echaba las manos a la cabeza por lo ocurrido. Era incomprensible cómo una mujer joven, madre de dos niños pequeños, con trabajo estable y con toda una vida por delante había tomado la decisión de quitarse la vida. Resulta incoherente esta alarma social si, mediante la retrospectiva, analizamos cómo esa misma sociedad fue la encargada de viralizar su sexualidad

La comunidad social actual necesita a gritos educación afectivo/sexual y concienciación sobre este asunto. Se requiere de una prevención primaria, secundaria y terciaria, encargada de crear conciencia en la sociedad, potenciales víctimas y víctimas para que:

  • Se refuerce el reproche social hacia el victimario(s) en casos de sexting como conducta delictiva
  • Se evite el acoso social hacia la víctima
  • Se disminuyan las conductas de redifusión entre terceros 
  • Se motive a denunciar en contra de la vergüenza social sufrida por parte de las víctimas

Las conductas de sexting como juego erótico aumentan conforme avanza la edad, por lo que, a pesar de los riesgos con conlleva este fenómeno, estos son asumidos (de manera más o menos madura) por una proporción considerable de jóvenes y adultos. Otra característica es un mayor predominio de la mujer adolescente y adulta responsable de producir y enviar sexts donde las razones que lo justifican son diversas, respondiendo algunas a la cosificación sexual femenina y reproduciendo la jerarquía de roles en base al género:

  • Presión por su pareja afectivo/sexual
  • Manipulación por su pareja afectivo/sexual
  • Baja autoestima y necesidad de reforzar el amor propio y el ego
  • Conseguir y/o mantener una relación afectivo/sexual
  • Dependencia afectivo/sexual
  • Sentimiento del deber de complacer sexualmente a la pareja afectivo/sexual
  • Moda social
  • Diversión
  • Aburrimiento

Por otro lado, dentro del sexting como juego erótico, hay una más sexting pasivo que activo. Ello responde a la cantidad de mensajes en forma de reenviar, fruto de la banalización de la intimidad de la víctima y a la falsa y justificada creencia de que si ese material erótico/sexual ha salido del círculo íntimo, ya pertenece al dominio público. 

Por ello, una cuestión relevante en este sentido se relaciona con los riesgos y consecuencias que deben asumir las víctimas de edad adolescente, en especial las de género femenino, cuando la propia sociedad, en este caso adulta, ha desempeñado un papel esencial en el suicidio de Verónica.

 


Belén Casas Campos

Grado en Criminología y Seguridad y Máster en Sistema Penal y Criminalidad. Formación en violencia de género. Técnica en Laboratorio Criminalístico. Experiencia en centros de internamiento de menores infractores. Alumna Becaria en el Máster en Sistema Penal y Criminalidad y prácticas en un servicio de gestión de penas.

 


MÁS INFORMACIÓN

Mi Gramo de Locura: la radio con compromiso social

Mi gramo de locura Radio 5
 

Hoy papageno.es participará en el programa «Mi Gramo de Locura» de RADIO 5.

Los organismos internacionales, señalan la necesidad de implicación de los medios de comunicación en la prevención del suicidio a través de la comunicación responsable.

Hoy papageno.es participará en el programa de RADIO 5 «Mi Gramo de Locura». Porque una radio con compromiso social es posible. Si quieres escuchar la entrevista de José Manuel Cámara, sintoniza tu radio a las 10:22 y aprendamos juntos.

 

papageno.es en RADIO 5

¿Cuáles son las señales verbales y no verbales que lanza una persona que está pensando en quitarse la vida?

Te lo contamos a las 10:22 en MI GRAMO DE LOCURA (Radio 5 Todo Noticias).

Daniel Jesús López Vega es uno de los psicólogos de la Plataforma PAPAGENO de Prevención del Suicidio.

Él nos desvela cómo detectar y ayudar a quien tiene ideas autolíticas. Unas 3.600 personas se suicidan cada año en España (3.539 en 2018); es la causa más habitual de muerte violenta: triplica a la cifra de muertes en carretera.

La prevención del suicidio y el plan de seguridad personal

Plan de seguridad de prevención del suicidio

 

El suicidio como hecho social e individual

Prevenir el suicidio es una tarea que depende del trabajo de la sociedad en su conjunto. Este problema de salud pública supone un reto social. Todas las personas podemos contribuir algo para este fin.

Pero el problema del suicidio es también un problema personal y familiar de primer orden. En este sentido, ¿Qué podemos hacer para reducir el riesgo de las conductas suicidas a nivel personal?

En estos casos es útil la elaboración de planes de seguridad personal.

 

Definición de plan de seguridad para la prevención del suicidio

 

«Un Plan de Seguridad es un instrumento que identifica las personas, lugares, ideas o acciones que facilitan la superación de la ideación suicida propia o ajena. Aunque normalmente suele estar dirigida a las personas con riesgo suicida, también es aconsejable que las personas que la estén ayudando cumplimenten su propio plan de seguridad, identificando los contactos y estrategias propias, que, obviamente, no tienen porqué coincidir con la de su allegado».

Fundación Española de Prevención del Suicidio

 

Ejemplo: «Mi plan de seguridad personal»

Una de las organizaciones que propone la elaboración de un plan de seguridad personal concreto es la Suicide Prevention Resource Center (SPRC).  Este organismo estadounidense, ha desarrollado un instrumento fácil de elaborar y útil para el control de las ideas suicidas, que está traducido al español (acceder al final de la entrada).

En el documento de la SPRC se describe la naturaleza constante de las ideas suicidas y animan a ejercer las acciones necesarias para controlarlas. El plan de seguridad puede ser cumplimentado individualmente o pidiendo ayuda a otras personas. En ese sentido, es aconsejable compartirlo con algún profesional y otras personas del entorno social.

 

Reducir la accesibilidad a métodos de suicidio

El primer punto a reflexionar dentro del plan de seguridad propuesto es dificultar la accesibilidad a métodos letales. Algunos suicidios cursan con importante dosis de impulsividad. Alejar los métodos de las personas vulnerables parece una medida de sentido común. Además son medidas que reducen riesgos de accidentes. En este sentido, es conveniente no almacenar grandes cantidades de psicofármacos, mantener las armas de fuego debidamente almacenadas o retirar utensilios peligrosos. Así se reduce la probabilidad de ser utilizados para autolesionarse o acabar con su vida en caso de desesperanza o depresión extrema.

 

Detección precoz de señales de riesgo para el suicidio

Aprender a anticipar las señales previas a una crisis suicida, nos da un tiempo valioso para poner medidas de prevención del suicidio. Estas señales pueden ser de naturaleza interna o externa. Entre las primeras están las emociones intensas que son vividas negativamente. Entre las externas nos podemos encontrar con sucesos estresantes como las disputas, noticias negativas…

En general, estas señales son «disparadores» de la conducta que se repiten antes las crisis. En consecuencia, ayudan a predecir el riesgo y a tomar las medidas necesarias para prevenirlo.

 

Soluciones alternativas a los problemas diferentes al suicidio

Como no nos cansamos de repetir, el suicidio en una solución permanente, para problemas de naturaleza pasajera. No sólo causa el fallecimiento de una persona cada 40 segundos en el mundo, sino que se estima que afecta emocionalmente de forma grave de seis a doce sobrevivientes o supervivientes. Este es el nombre que toman los familiares o allegados de personas muertas por suicidio. Sus vidas sufrirán cambios dramáticos.

Por todo ello, es conveniente buscar conductas alternativas al suicidio para solucionar los problemas. Hablar con otras personas, las actividades deportivas o artísticas, la adherencia farmacológica, la religión, la participación en actividades grupales o asociativas… son alternativas a tener en cuenta. Se deben poner en marcha cuando aparecen las emociones de desesperanza y depresivas.

 

Apoyo social y prevención del suicidio

Uno de los factores protectores del suicidio más efectivos es el apoyo social. Cuando alguien siente que tiene un problema que no puede abordar solo, lo primero que debe hacer es pedir ayuda .

Muchas veces, las personas que sienten como le desbordan sus problemas sufren una distorsión del pensamiento que se denomina visión en túnel. Eso afecta a la manera de percibir la realidad. Pienses lo que pienses, ¡No estás solo!

 

Grupos de ayuda mutua para superar ideas suicidas

Una de las ayudas podrás encontrarla en asociaciones e instituciones de personas que se reúnen alrededor de un problema concreto que puedes compartir.

Los sobrevivientes o supervivientes, se convierten automáticamente en un colectivo de riesgo. Si es tu caso puedes obtener ayuda a través de los grupos de ayuda mutua. Podrás compartir tus emociones en un ambiente seguro y aprender recursos para afrontarlas.

 

Ayuda profesional para la prevención del suicidio

El suicidio ha sido históricamente un tema tabú perseguido por el estigma, lo que ha afectado a los recursos para prevenirlo. Sin embargo, en la actualidad se están dando pequeños pasos para atender este problema de salud pública.

Si lo necesitas, busca el recurso más cercano y pide ayuda.

 

APP de prevención del suicidio

Por último, nos gustaría dedicar un pequeño espacio a una herramienta que puedes sernos útil para crear nuestro plan de seguridad personal.

En la actualidad existen diversas aplicaciones para móviles con utilidad para la creación de planes de seguridad en caso de aparición de conductas suicidas.

Entre dichas apps, una de las más utilizadas es la creada por la Fundación Española de Prevención del Suicidio. Su nombre es «Prevensuic» y está disponible en la App Store (IOS) y Google Play (Android).

 
MÁS INFORMACIÓN

26 recursos para afrontar el suicidio y las conductas suicidas

Recursos para prevenir el suicidio

 

Recursos para afrontar el suicidio y otras conductas suicidas

En España en 2018 se registraron 3.539 fallecimientos por suicidio. Pese a que no existe un Plan Nacional de Suicidio, algunas comunidades autónomas han establecido planes o estrategias para el control de este problema de salud pública. Aunque aún queda mucho por andar, en esta nueva entrada del blog encontrarás 26 recursos con los que podrás buscar la ayuda que necesites para prevenir el suicidio y otras conductas suicidas.

 

Emergencias por conducta suicida

En aquellos casos donde la conducta suicida es inminente o supone un riesgo para la vida o pueda tener consecuencias para la salud, lo más aconsejable es llamar a los servicios de urgencia de tu país. En España, los números de urgencia para este tipo de casos son el 061 y el 112. Puedes acudir a ellos cuando consideres que es necesario para preservar la vida de alguien o la tuya propia.

Sin embargo, no siempre son la mejor opción. Cuando existe ideación suicida y no existe una conducta que pueda suponer riesgo inminente, quizás te sea más interesante conocer otros servicios. Nuestro sistema sanitario público tiene como puerta de entrada al sistema de salud la atención primaria. Si empiezas a tener ideas suicidas, consulta con tu médico de familia. En la consulta de atención primaria podrán valorar el nivel de riesgo y derivarte a los servicios de salud mental o hacerte un seguimiento desde su consulta, según sea pertinente.

 

Asociaciones profesionales de prevención del suicidio

En la actualidad, existen diversas asociaciones que se dedica a la prevención del suicidio. Son organizaciones no gubernamentales independientes y no lucrativas que tienen como finalidad dar visibilidad al suicidio y luchar contra el estigma y el tabú. Algunas ofrecen actividades de formación, o de asesoramiento a personas con ideas suicidas, a sus familiares y a personas que han perdido a algún familiar o allegado por suicidio. En ese sentido, si necesitas algún tipo de asesoramiento, escríbenos a nuestro servicio de mensajería por WhatsApp al 633 169 129

 

Apoyo telefónico para la prevención del suicidio

Los servicios de apoyo telefónico son instrumentos útiles en la prevención del suicidio. Basados en la escucha empática, pueden ayudar a las personas a encontrar formas adaptativas de resolver sus problemas, pero sobre todo son un fuerte apoyo para la expresión emocional.

En España existen varias líneas de este tipo. Las principales son el Teléfono de la Esperanza que tiene delegaciones en muchas provincias y el Teléfono contra el suicidio que tiene su sede en Madrid y es gestionado desde la Asociación La Barandilla.

Actualmente no existe un teléfono nacional de prevención del suicidio gestionado desde el sistema sanitario público.

 

Prevención del suicidio en cuerpos policiales

En los últimos años se han creado diversos recursos de carácter no gubernamental dedicados a la prevención de suicidio en un colectivo de riesgo: los cuerpos policiales.

Fruto del esfuerzo de varias asociaciones profesionales como la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y otros sindicatos policiales, se situó el suicidio de guardias civiles y policías dentro de las agendas políticas y de los medios de comunicación. Desde papageno.es se colabora con muchas de ellas, algunas como Ángeles de Azul y Verde, CNP Vive y la Asociación Andaluza Preventiva del Suicidio Policial (AAPSP) están adheridas a esta iniciativa.

 

Grupos de supervivientes por suicidio

Pero, el problema del suicidio no acaba con la muerte de una persona. Algunos estudios estiman que tras cada muerte se afecta gravemente la salud emocional de 6 a 12 familiares allegados.

La OMS recomienda en estos casos la creación de grupos de ayuda mutua para supervivientes. En nuestro país existen diversos grupos de este tipo que desarrollan su labor en diferentes comunidades autónomas.

En octubre de 2019, papageno.es ayudó a la creación del primer grupo de supervivientes en la provincia de Cádiz. Otras organizaciones adheridas a papageno.es, como AFASIB desarrollan este tipo de grupos en las Islas Baleares, o en el caso de APSU en Alicante.

 

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