El tratamiento del suicidio de Rosario Porto en los medios de comunicación

El tratamiento del suicidio de Rosario Porto en los medios de comunicación

El 18 de noviembre de 2020, Rosario Porto se suicidó en la cárcel de Brieva (Ávila). Conocida por la opinión pública como la madre de Asunta, a la que ella y su marido Alfonso Basterra mataron en el año 2013, Porto fue protagonista durante todo el día en los medios de comunicación. Al ser una persona famosa, los periodistas contaron el suceso, aportando contexto e imágenes de archivo de un caso que conmocionó a una parte de España hace ya más de un lustro.

Solo una semana después de la muerte de Porto, este análisis busca conocer cómo ha sido el tratamiento de su suicidio en los medios de comunicación. Apoyado en mi trabajo como coordinador del proyecto Periodismo Responsable de papageno.es, en este análisis estudiaré la información publicada por dos agencias de noticias, nueve medios de comunicación, dos programas matinales emitidos en televisión y el papel de Radio Televisión Española, referencia como cadena pública. La mayoría fueron contactados por correo electrónico el mismo día del suicidio o al día siguiente para compartir con ellos un análisis sobre el tratamiento que habían realizado.

El suicidio de Porto es, además, la primera prueba importante para conocer el nivel de conocimiento que los periodistas tienen del Manual de Recomendaciones para el tratamiento del suicidio que el Ministerio de Sanidad publicó en julio de 2020. Al ser una persona famosa y conocida por la opinión pública, el suicidio fue protagonista a nivel nacional, una cualidad que otros casos no cumplían. Cuatro meses después de su publicación, ha pasado el tiempo suficiente para comprobar si los periodistas han leído el Manual y han cumplido con las diferentes pautas que este defiende.

Otro elemento a tener en cuenta es el rechazo de la sociedad a una persona como Rosario Porto, que antes de suicidarse estaba presa en la cárcel por cometer un grave delito. Por tanto, en este caso no existe la tradicional identificación o idolatría de la sociedad hacia una persona famosa que se quita la vida, como sí ocurrió en casos como los suicidios de Kurt Cobain o Robin Williams. Esto, a pesar de todo, podría limitar el posible efecto contagio, aunque la falta de actualización de los datos nos impide conocer las consecuencias en la actualidad. Aclarado todo ello en la introducción, es hora de iniciar el análisis del tratamiento del suicidio de Rosario Porto en los medios de comunicación.

El papel de las agencias de noticias

Fundamentales en el proceso informativo, las agencias de noticias proporcionan una importante cantidad de información a los medios de comunicación. Catalizadoras de todo lo que ocurre, son las grandes protagonistas de la información en el suicidio de Rosario Porto. Cuando entidades como Europa Press o la Agencia EFE anunciaron este suceso, un importante número de medios publicaron tal cual el teletipo remitido por las agencias, sin cambiar ni una sola coma. Y aquí, como detallaré más tarde en las conclusiones, existe un grave problema: si las agencias cometen errores cuando informan de un suicidio, es muy probable que los medios también lo hagan.

La Agencia EFE publicó un teletipo con el titular ‘Hallan ahorcada a la madre de Asunta, Rosario Porto, en la cárcel de Brieva’, donde explican con detalle el método (“colgada de un cinturón de tela atado a la ventana”) y describen, también con detalles, sus dos intentos previos. Cuentan que en 2018 “se enroscó un cordón alrededor del cuello estando en la ducha”, para después explicar que un año antes fue “ingresada en el hospital tras ingerir un medicamento que tomaba habitualmente por prescripción médica”. Además, la agencia publicó un vídeo en su cuenta oficial de Twitter donde se detallaba cómo Porto se había quitado la vida. 

En este caso, es necesario recordar que la Agencia EFE presentó el pasado mes de septiembre su propia guía para el tratamiento informativo del suicidio. Además de un acertado y amplio contexto, donde se desmienten mitos y se mencionan los factores de riesgo, la guía ofrece un decálogo de recomendaciones sobre cómo informar del suicidio. En el cuarto punto podemos leer lo siguiente:

Siempre que sea posible, hay que evitar describir de forma detallada el método empleado. Esa descripción puede generar un efecto de imitación en personas con ideas suicidas y además acentúa el sufrimiento de los allegados del fallecido. No se publicarán notas de personas que cometen suicidio ni imágenes que hagan referencia a los métodos empleados (acantilados, cuerdas, pastillas, etc.), tanto en noticias sobre casos concretos como en informaciones genéricas sobre el tema”.

Además, otra de las recomendaciones se basa en incluir un párrafo con recursos de ayuda, pero en la noticia del suicidio de Rosario Porto no fue así.

Por otro lado, Europa Press informó del suicidio de Porto con un teletipo donde no aparecía la palabra suicidio. Con el titular ‘Hallan ahorcada en la cárcel de Brieva a Rosario Porto, que cumplía condena por matar a su hija Asunta’, la pieza detalla por encima el método empleado (“Porto ha aparecido ahorcada en su celda, para lo que habría utilizado un cinturón”). En otra noticia posterior, titulada ‘Rosario Porto utilizó una tela para suicidarse en su celda y no tenía ‘preso sombra’ porque hacía vida normal en Brieva’, sí describen con detalle el método, además de los dos intentos previos.

El análisis en los medios de comunicación

Conocida la forma en la que informaron las agencias, toca analizar cómo lo hicieron varios medios de comunicación. Desde el proyecto Periodismo Responsable escribí nueve correos electrónicos a los medios, dirigiéndome sobre todo a los más leídos en España. Aunque es obvio que casi todos los medios españoles informaron de su suicidio, la falta de recursos y la falta de tiempo hizo que contactara con una mínima parte de medios, al decidir priorizar aquellas con una audiencia más elevada.

Entrando en el análisis, cinco medios (ABC, EL MUNDO, EL PAÍS, La Razón y La Vanguardia) tienen una característica en común: en todos consta un periodista del medio como autor o autora de la noticia. Y no es, por desgracia, lo único en lo que coinciden. Los cinco describen de forma detallada el método y sus intentos previos, pero ninguno de ellos incluye recursos de prevención en materia de suicidio. Otros medios como El Confidencial o 20 Minutos publican tal cual el teletipo de la Agencia EFE, por lo que cuenta con los mismos errores que la pieza de la agencia. 

Por su parte, La Voz de Galicia añade más información al tradicional teletipo, ya que incluye una recreación de la última tarde de la niña Asunta con vida y la reacción de Alfonso Basterra al enterarse de la muerte de su exmujer. Además, al día siguiente, destacaron el suicidio de Porto en la portada. Aunque otros también lo hicieron, este fue el que le dio más protagonismo, ya que describen con detalle el método utilizado por Rosario y acompañan la noticia con un par de imágenes. También hay que decir que han publicado varias piezas más en la semana siguiente a su muerte.

 

Portada de La Voz de Galicia del jueves 19 de noviembre de 2020.

El curioso caso de eldiario.es

Mientras buscaba y leía las noticias del suicidio de Rosario Porto en los principales medios de comunicación, hubo un caso que me llamó poderosamente la atención: el de eldiario.es. Aunque el titular de la pieza no era el mejor (‘Hallan ahorcada en la cárcel a Rosario Porto, condenada por el asesinato de su hija Asunta’), eldiario.es utilizó el teletipo de la Agencia EFE para dar la noticia, pero no lo publicó tal cual en su web. ¿Cómo lo publicó? Eliminando los detalles del suicidio consumado de Porto y, también, los de sus dos intentos previos. Aunque les escribí para saber qué había pasado, a día de hoy no he recibido ninguna respuesta.

Un pequeño recorrido por la televisión

El suicidio de Rosario Porto fue conocido por la mañana, en el mismo horario de dos programas conocidos como Espejo Público (Antena 3) y el Programa de Ana Rosa (Telecinco). Como es lógico, ambos informaron de este suceso en directo, por lo que poco a poco fueron conociendo más información. El programa dirigido por Susanna Griso dedicó un espacio al suceso, donde el periodista detalla los últimos momentos de Porto y el método empleado para suicidarse. Más allá de eso, cuentan que “otra presa entra a quemar el nudo de la soga para poder deshacerlo y descolgarla”.

 En la misma franja horaria, el programa presentado por Ana Rosa Quintana también dedicó un tiempo a hablar de este caso. En un vídeo preparado por la redacción del programa, describen el método y lo acompañan con un texto en la imagen. Además, detallan sus intentos previos en años anteriores.

Mención aparte merece el caso de Radio Televisión Española. La entidad pública es uno de los pocos medios españoles que dedica un capítulo de su Manual de Estilo al tratamiento del suicidio, pero es más importante señalar que ofrece varias pautas actualizadas conforme a, por ejemplo, los criterios de la Organización Mundial de la Salud en el lejano año 2000. A pesar de su brevedad, deja constancia de la especial sensibilidad del suicidio e incide en hacer una información responsable. Leamos.

La responsabilidad debe implicar, entre otros aspectos, considerar los sentimientos de los parientes, evitar la descripción detallada del método de suicidio adoptado y tener en cuenta la sensibilidad del público receptor. Aunque pueda resultar relevante indicar cómo murió una persona, proporcionar demasiados detalles podría estimular a otras personas a probar esos métodos. Descripciones explícitas también pueden acentuar el desamparo de los familiares y allegados del difunto, particularmente el de los niños”.

Conocidas las pautas, viajemos al caso que nos ocupa: el suicidio de Rosario Porto. Como el resto de medios, la cadena pública informó de este hecho el miércoles por la mañana. Pasadas las 10:30, el canal 24 Horas de RTVE informó de que Rosario había sido encontrada “ahorcada”, para poco después describir con detalle cómo lo hizo. El presentador explicó que los funcionarios habían encontrado el cuerpo en la celda “colgado de un cinturón de tela atado a una ventana”. Veámoslo en el vídeo.

Mientras, en su página web, publicaron una noticia elaborada a partir de un teletipo de la Agencia EFE, lo que anticipa que contará con los mismos errores que la pieza de esta agencia. Bajo el titular ‘Encuentran ahorcada a la madre de Asunta, Rosario Porto, en la cárcel abulense de Brieva’, la pieza introduce en el subtítulo el método y detalla los dos intentos previos de Porto. El vídeo propio que acompaña a la noticia, que también fue utilizado en el Telediario, solo menciona el método (ahorcamiento), pero no entra en más detalles, algo positivo pero insuficiente.

Conclusiones

El caso de Rosario Porto es el primer suicidio de una persona famosa después de la publicación de dos importantes guías de buenas prácticas. La primera, el Manual del Ministerio de Sanidad, publicado en julio de 2020 a partir de la positiva sinergia de diversas organizaciones y en teoría dirigido a todos los medios. La segunda, la guía propia de la Agencia EFE, publicada en septiembre de este mismo año e importante por el recorrido de sus teletipos y la presencia de la agencia a nivel nacional.

Sin embargo, este análisis ha demostrado que los periodistas continúan sin conocer cómo debe informarse del suicidio en los medios de comunicación. No recibieron la formación adecuada en su paso por la universidad, no comprenden qué es el efecto contagio y tampoco conocen los diversos manuales que circulan por la red. Solo el curioso caso de eldiario.es se sale de la norma al no detallar el método, mientras del resto se extrae la triste idea de que la difusión de los manuales ha sido escasa. Ni la Agencia EFE ni RTVE siguen las pautas que defienden, por lo que parece necesaria una reflexión dentro de ambas redacciones. Sobre todo dentro de la cadena pública, ya que sus pautas gozan de cierta antigüedad y ya fueran incumplidas en el mes de abril de 2019 en el suicidio del expresidente de Perú, Alan García.

Por otro lado, el Manual de Recomendaciones del Ministerio de Sanidad merece un análisis más completo y contextualizado. Publicado el pasado mes de julio a partir de la positiva sinergia de varias organizaciones, no ha llegado como se esperaba a los periodistas. Si pensamos en las dos pautas más fáciles de recordar del Manual, es decir, la no alusión al método y la inclusión de los recursos de ayuda, la inmensa mayoría de los medios incumple la primera y no incluye la segunda. Desde primeros de octubre, he podido comprobar esta idea con el proyecto Periodismo Responsable de Papageno. En más de 50 contactos con los medios, casi la totalidad de ellos han demostrado la evidente falta de formación y conocimiento sobre este tema: detallan el método y no aportan ningún recurso enfocado a la prevención.

El Manual del Ministerio de Sanidad no ha salido del Ministerio de Sanidad desde el mes de julio. El suicidio de Porto ha evidenciado de nuevo y de una forma clara que los periodistas continúan sin saber qué se puede contar y qué no en una pieza de un suicidio. Como defendí en un análisis que escribí del Manual, su publicación llegó en pleno verano, con la conocida pandemia de por medio y sin una rueda de prensa del ministro Illa con los principales agentes que han trabajado en la guía. No basta con publicar el Manual y dejarlo ahí, hace falta ir mucho más allá. Aunque existían varias circunstancias en contra, no se ha trabajado lo suficiente para dar a conocer como se merece un Manual que, a pesar de sus carencias, debe ser una referencia periodística en esta materia.

Pero, con todo, sería un error pensar que en 2020 pasará lo mismo que en el año 2000 con las pautas de la Organización Mundial de la Salud. En la actualidad, existe un mayor conocimiento sobre las pautas a seguir y más recursos de prevención, así como un mayor consenso entre los expertos o una mayor actividad en el apartado de la prevención, ya sea a nivel social o en los propios medios de comunicación. Sin embargo, queda un largo camino por recorrer para que los periodistas informen con rigor, respeto y responsabilidad (la prestigiosa regla de las 3R del periodista Gabriel González Ortiz) del suicidio, un tema del que siempre será difícil hablar.

Para conseguirlo, es fundamental que el Manual del Ministerio de Sanidad salga del confinamiento y llegue a las redacciones. En cuarentena aún sin dar positivo, es una pieza vital en el proceso de cambio, al que también deben sumarse las asociaciones de periodistas y cualquier entidad que trabaje en la prevención del suicidio. Aguardo con temor el siguiente suicidio de interés público. Si en unas semanas o en varios meses se suicida una persona famosa y el tratamiento es similar al del suicidio de Rosario Porto, habremos perdido otra oportunidad. Porque si vuelvo a escribir esto o algo parecido a esto, nada habrá cambiado. Espero, sinceramente, equivocarme.

Si necesitas información o tienes alguna duda o pregunta sobre el tratamiento del suicidio en los medios de comunicación, puedes escribirnos al correo electrónico del proyecto Periodismo Responsable de Papageno:

periodismoresponsable@papageno.es

Guillermo Córdoba Santos

Periodista especializado en el tratamiento del suicidio. Autor de un Trabajo Fin de Grado sobre el tratamiento del suicidio en los medios de comunicación. He impartido, junto a una psicóloga sanitaria, varios talleres a estudiantes de cuarto de Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid para formarles en el correcto tratamiento del suicidio. También soy el responsable del proyecto Periodismo Responsable de Papageno.

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